Flotando como pájaro en las ramas,
se sienten las caricias del cuidado.
¡Oh, cielo, que en ti mismo nos has dado
el vuelo, dinos bien cuánto nos amas!
Hirviendo como viento entre las llamas,
se sienten las ausencias del pasado.
¡Oh, fuego, que en ti mismo has arrojado
las brasas, dinos bien cuánto nos amas!
En cielo y fuego: pájaros flotando.
Ramas y llamas dando las caricias
que curan la maldad, las injusticias.
Ausencias y caricias arrojando
el naipe, la moneda, el hilo, el dado,
que pone en nuestras almas el cuidado.
Glauco