ante la espada del viento,
como un niño abandonado
ignorando el pensamiento,
como una pluma de halcón
perdida entre nube y sol,
como un copito de nieve
disuelto en gotas de alcohol,
como piedra pequeñita
moviéndose entre los pies,
como algo muy vulnerable
me siento cuando me ves.
Cuando me ves todo nace,
todo late, todo mira,
todo devanea en el ritmo
al que tu boca respira.
Le robo tiempo al momento
en que estoy lejos de ti,
traigo tu espalda y tus manos
justo ahora, justo aquí.
Ando ciego de los otros
porque busco en mis pestañas
una imagen sólo tuya
donde noto que me extrañas.
Cuando te veo sólo pienso
que debo sobrevivir.
Tú me haces sentir tan débil,
tan hecho para morir.
Glauco