Si mis ojos crecieron en el pasto
no lo sé, pero sé que el mundo vasto
es, de un modo, el pecado original.
Ya marchita la sombra nocturnal,
todo el Negro parece ser nefasto.
En el ojo que aún es puro y casto
no se pierde jamás lo natural.
Seminal es la vista y lo mirado
se fecunda con algo de nosotros.
Son mil ojos caricias de los otros,
el modo del original pecado.
En los ojos quizás se halla escondido
el misterio y la vista que han crecido.
Glauco