de un sol que desvanece el horizonte
y lejos se lo lleva.
Te miro en esta cueva
y tejo con mi olfato tus cabellos
mientras te canto al lado del sinsonte.
Te miro y parpadea
tu ser y en fotogramas te apareces.
Y mientras más te miro, más me creces
con la imaginación.
Te abrazo al corazón;
camino asido a ti en esta odisea.
Glauco