que ya no pudieron ser?
¿Ocultas bajo las mesas
donde se pierde el ayer?
Es cierto que andan el viento
las palabras, tristemente
el amor va en el aliento
y se pierde eternamente.
Eternamente perdido;
eternamente encontrado;
el antiguo amor se ha ido
y en uno nuevo ha llegado.
Se fue todo lo que era
de nosotros: las certezas
de que el amor no se muera.
Nacen nuevas las promesas.
Glauco