Presentación

Presentación

sábado, 5 de septiembre de 2026

La pesadilla

Hoy tuve una pesadilla
de muerte y desolación.
Cuando desperté seguía 
prendido por el calor
de saber que tanta muerte
no es tan sólo un sueño horrible,
es lo que la gente siente
cerca cada día que vive. 

Yo miraba y escribía
la desdicha y el horror
de estar en la pesadilla
pero cuando llegó el sol
el horrible horror seguía
y no pude no escribir
de este mundo en agonía,
lo que llamamos vivir. 

Casi todo se nos muere,
todo menos las palabras
y antes de que el horror llegue
escribamos la esperanza:
no acaban las maldiciones
ni el mal ni la villanía
pero aman los corazones
viviendo en la pesadilla.

Glauco

viernes, 4 de septiembre de 2026

Un cigarro y en lo oscuro

Nada más allí en lo oscuro
puedo ver entre mis dedos 
cuando se derrite el humo
que no pudo ir a mi pecho. 

Lo alcanzo con un soplido 
y todo se vuelve uno:
mis deseos, mis enemigos…
Todo se va con el humo.

Vuela el ruido y el pasado,
las diez, la televisión,
las víctimas, los muchachos,
los cabellos y el sabor;

el gas licuado a presión,
los pedazos de metralla,
la voz que dice que no,
la vida de las muchachas. 

Mientras el humo se escapa
nuestras ganas no se van.
Si la palabra se calla,
el corazón hablará..

 Somos un pozo de sed
seca a treinta y nueve grados
de dolor, pasión y fe
que sabe a humo de cigarro. 

Glauco

jueves, 3 de septiembre de 2026

Narya

Cada ventisca mueve tus cabellos
y los mueve a pesar de que estés lejos.
Entonces, cada vez que siento el viento
yo te siento y sonrío… Yo te veo. 

En mi tosca sonrisa (ojos y boca)
siento un fuego quedito que sonroja;
siento un fuego contento que me brota
de tu risa estridente y armoniosa. 

Despacito crepita tu alegría
y al momento la mía también crepita.
Tu sonrisa es una flamita viva. 

Tu fuego y tu cabello en mi sonrisa
aviva un algo más que me suspira
y llena mi existir de valentía.  

Glauco

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Hablador

Desde que te vi parada
siendo una desconocida
quería que todo te hablara
de las inquietudes de mi vida:

puros libros, puro cine,
puras chelas, puro amor,
puros chistes, puro chisme,
puro estro bestial, puro dolor…

Pero tú eres más callada
y aun así querías oírme
como si en mí la palabra
se volviera pura tierra firme. 

Pero no te diste cuenta
de que hablé pa’ hablar contigo
porque tú eres esa tierra
donde puedo vivir sin abrigo. 

Me estallaste vagabundo
y me viste maravilla:
ocaso, contraste oscuro,
sentada a mi lado en esta orilla. 

Hoy ya vives conmigo
y me sigues preguntando
por qué a tï y yo te digo
que todo es porque estamos hablando. 

Glauco