Quiero saber y así poder decirlo.
Mentarlo y en la mente descubrirlo,
que diga lo que el ruido no diría.
Quizás, así, ese oído lo leería
y no podría, ya nunca, confundirlo.
¿Podré hablar mi silencio y escribirlo
o se hallará callando en agonía?
No sé qué responder a las cuestiones.
¿Será que he de callar? Mejor callado.
Quizás tanto callar me ofrezca el grado
en que el silencio expresa corazones,
me vaya adonde el verso labra el ruido
y lo convierte en lírico sonido.
Glauco