de un árbol a otro árbol y en las hojas
dejemos las palabras, las sonrojas,
las huellas de que te amo y tú me amas.
Si vienes montaremos en ardillas,
iremos en las místicas del viento
rezando por flotar en el aliento
de amor hecho de amor y maravillas.
Prometo que al llevarte he de seguirte:
descubre en esto todo lo que quieras:
genomas seminales, mar de esferas;
remansos donde nunca has de extinguirte;
Ya luego bajaremos y veremos
las ramas donde fuimos y seremos.
Glauco