Presentación

Presentación

lunes, 3 de agosto de 2026

La trama

No se puede hallar la trama
con sólo mirar al piso.
Las rayas del panorama
dan un paisaje impreciso. 

Perdidos en la mirada,
en la mirada perdidos,
esta trama dibujada
silencia bocas y oídos.  

Y sueña quien se desplaza
en las mándalas del río 
terroso que nada pasa
en este espacio vacío. 

Esa trama se derrapa
en los ojos de suspiros
y con ellos traza un mapa
hecho de turbas y giros. 

En el paisaje impreciso,
de esta trama dibujada,
cuando el hombre mira al piso,
su mirada se derrama. 

Glauco

domingo, 2 de agosto de 2026

Lo verde

Todo lo que pasa es verde,

pasa verde y muy veloz.

¿Son los mil ojos de Dios

que ven lo que no se pierde? 


Si, acaso, me está mirando,

quiero saber qué me ve.

Allí radica mi fe:

en saber qué está pasando


y en saber que no me alcanza

la fuerza para saberlo. 

Solamente puedo verlo


con un halo de esperanza,

un halo que gira y gira

mientras lo verde me mira. 


Glauco

sábado, 1 de agosto de 2026

Ese monstruo

Muy de Dios y del amor

es el monstruo que nos mata,

algo de amor lo desata

y la fe lo vuelve peor. 

¡Qué nos mate, por favor!

¡Muchas menos vanidades!

¡Concreciones y verdades! 

Ningún temor al futuro. 

Muertos viviendo seguro

amor y divinidades.  


Glauco

viernes, 31 de julio de 2026

He llegado

Recuerdo haber andado las banquetas
al trote del cansancio y el deseo;
recuerdo las banquetas incompletas. 

Recuerdo: me sentí como Odiseo
pidiendo sucumbir a las sirenas,
buscando entre los charcos a Proteo;

atado al eslabón de las cadenas
de aquello que unos llaman el destino
y que otros llaman fuego de las venas:

la vuelta, despedida del camino;
la vuelta, bienvenida de la casa;
la vuelta, conmoción del intestino. 

Entre tanto recuerdo uno me abraza.
Sólo recuerdo que algo es recordado
y no sé qué. Maldito tiempo pasa. 

Hoy vuelvo a casa y sigo atribulado
por lo viajado (fuente del poeta).
Me siento bien de, al fin, haber llegado.

Glauco