Presentación

Presentación

martes, 14 de abril de 2026

La mano

Cadena liberadora
hecha de cinco eslabones,
sabes decir sin la boca
los conjuros y oraciones.  

Derrapas pieles y viento
buscando el amor, buscando
encadenar el “te quiero”
y seguirlo liberando. 

Dices lo que nadie dice 
y todos dicen que quieren
sentir que los acaricies;
sienten que sin ti se mueren. 

Y tú te vuelves dos veces
y dos veces das los besos,
asiendo hacia ti los seres
y liberando a los presos. 

Das la derrota al vacío,
lo tomas aquí y ahora.
Hablas del amor el signo,
cadena liberadora. 

Glauco

lunes, 13 de abril de 2026

Labios

Hay una obsesión labial
que nace y muere en mi pecho. 
El saber está deshecho
y todo es original. 
No hay máquina ni animal,
del halcón al astrolabio,
que, de ti, me vuelvan sabio.  
En tu brújula obsesiva
mi obsesión está más viva,
apuntando hacia tus labios. 

Glauco

domingo, 12 de abril de 2026

Te amo

En el capricho eterno de tus piernas
he hallado la locura de estar quieto. 
Tus venas en mis venas son internas
y así mi corazón ya está completo.
En la quietud las noches son eternas
y entre tú y yo besamos el secreto
del mal llamado amor; toda la vida
gozamos el capricho de esa herida. 

Entre tus piernas siempre está el capricho
y entre mis piernas se halla la locura. 
Andamos los amores que hemos dicho
en nuestras venas, flujos sin llanura. 
Amándonos le dimos voz al nicho 
de la lesión que nunca tiene cura. 
Tu ser y el mío se abrazan en lo interno
del beso, el gozo, el velo… de lo eterno.  

Glauco

sábado, 11 de abril de 2026

Historia y jamás

Es un fuego la memoria.
Con él se mira el presente,
con él se mira lo ausente
y así formamos la historia:
antes, presente y euforia.
Lo que es es lo que es,
sin importar si lo ves,
pero lo ves porque viste
algo que tal vez no existe
sin la gloria del después. 

El después es la memoria. 
Con él miramos la vida
(historia que está dormida),
con él miramos la gloria
(profecía de la victoria. 
Lo que es es algo más 
que eso, algo que le das,
pero es porque está allí 
en la memoria, ese sí 
enemigo del jamás.  

Glauco