Presentación

Presentación

lunes, 21 de septiembre de 2026

Palabras de amor

No hay más que las palabras, no hay más nada. 
Pero si hubiera amor, más algo habría;
tus cejas, tus pestañas: la armonía 
de ver la vista y ver en la mirada

el tono del placer y la alegría 
de ser una sonrisa pronunciada.
Y justo por todo esto la morada
de amor no es la palabra es la empatía. 

Nos hablan del amor los naturales 
caminos, los distópicos canarios,
las estaciones de los calendarios

y las velas danzantes nocturnales. 
No sabemos hablar el mismo idioma,
la palabra de amor, así, se asoma. 

Glauco

domingo, 20 de septiembre de 2026

Libre amor

Ellas saben el sabor
de ese beso universal,
interno y condensador
del principio natural. 

Lo saben y se hacen manos
en cada parte de sí. 
Sus vellos se hacen livianos
y ellas ya no están aquí.  

No anda suelto el amor libre,
anda donde quiere andar. 
No anda hiriendo el amor libre,
anda donde ha de anidar. 
No anda vil el amor libre,
anda donde va a besar. 

En el pélvico sendero 
se transforman y se integran. 
En el selvático y fiero
corazón se desintegran. 

Ellas saben el ardor,
lo abrasivo y el calor;
del temerario temor
misterioso del amor. 

Glauco

sábado, 19 de septiembre de 2026

Relativo

El mundo se mueve lento
y se apresura la mente. 
Eso no ocurre en el tiempo,
ocurre en el indigente
e impreciso movimiento
de los ojos y la gente. 

El mundo se mueve rápido 
y se tarda la pasión. 
Eso no ocurre en lo estático,
ocurre en la imprecisión 
sedentaria de lo mágico 
que pasa en el corazón.  

Este mundo es relativo,
mas no es mundo dependiente,
es más bien la relación 
de quien anhela estar vivo
en esta mente impaciente
y esta impaciente pasión.

Glauco

viernes, 18 de septiembre de 2026

Lo monstruoso

La brisa se convierte en flor de lodo

si el viento no la vuelve de sí mismo.

La flor de lodo yace en ese abismo

donde todo lo muerto mata a todo. 


El lodo petrifica a las gotitas 

y, grave, las revuelca contra el suelo;

infierno de desear volver al cielo,

de hojar y deshojar las margaritas. 


Así, las gotas son monstruos de barro,

estalactitas contra el cielo muerto,

un corazón con el dolor abierto,


un alma desgarrándose al desgarro. 

Libera el monstruo la gota de brisa

que tal vez vuelva a ser una sonrisa. 


Glauco