Presentación

Presentación

jueves, 3 de septiembre de 2026

Narya

Cada ventisca mueve tus cabellos
y los mueve a pesar de que estés lejos.
Entonces, cada vez que siento el viento
yo te siento y sonrío… Yo te veo. 

En mi tosca sonrisa (ojos y boca)
siento un fuego quedito que sonroja;
siento un fuego contento que me brota
de tu risa estridente y armoniosa. 

Despacito crepita tu alegría
y al momento la mía también crepita.
Tu sonrisa es una flamita viva. 

Tu fuego y tu cabello en mi sonrisa
aviva un algo más que me suspira
y llena mi existir de valentía.  

Glauco

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Hablador

Desde que te vi parada
siendo una desconocida
quería que todo te hablara
de las inquietudes de mi vida:

puros libros, puro cine,
puras chelas, puro amor,
puros chistes, puro chisme,
puro estro bestial, puro dolor…

Pero tú eres más callada
y aun así querías oírme
como si en mí la palabra
se volviera pura tierra firme. 

Pero no te diste cuenta
de que hablé pa’ hablar contigo
porque tú eres esa tierra
donde puedo vivir sin abrigo. 

Me estallaste vagabundo
y me viste maravilla:
ocaso, contraste oscuro,
sentada a mi lado en esta orilla. 

Hoy ya vives conmigo
y me sigues preguntando
por qué a tï y yo te digo
que todo es porque estamos hablando. 

Glauco

martes, 1 de septiembre de 2026

Ando buscando tu cara

Ando buscando en cada cara
tu cara y no quiero encontrarla
y no saber que no eres tú
porque me ciega tu luz.
No me confundo, tengo miedo 
de perder por qué no veo. 

Por eso te ando buscando
por varios lados y varios
modos de llegar a ti:
los de siempre y los de mí,
los que todo mundo dice,
¡que te mire, que te mire!

Te miro y miro la herencia
de la historia, la consciencia,
la eterna persecución 
del placer de un corazón,
sin saber cómo nos llama
pero buscando tu cara. 

Glauco

lunes, 31 de agosto de 2026

Aún recuerdo las palabras

Aún recuerdo las palabras

que recuerdo que dijiste

la última vez que te vi,

la vez que todavía hablabas,

cuando no estuviste triste,

cuando estuvimos aquí 

tomando una michelada 

escarchada con alpiste 

y no queríamos sufrir. 


Ese día nos despedimos.

Me dio mucho gusto verte

porque te veías contento.

Ese día estuvimos vivos

y seguimos… ¡Mala suerte:

ahora siempre te encuentro!

Te encuentro yendo conmigo

desde el yacimiento inerte

del amor de tu recuerdo. 


Tu presencia aún no se acaba:

aún recuerdo las palabras. 


Glauco