tremulan en el tembloroso viento.
Se mira pálido ese movimiento
cual fuego blanco que al vivir se mueve.
Aplaude el corazón palpitaciones
emocionado por la percusión
del ritmo que lo llama corazón
y pone en él las turbias emociones.
El mar azul, azul lo cristalino:
el vidrio, el ojo, el beso, el caramelo,
la escarcha, la ventana, el viejo cielo…
Todo es repetición en el camino.
Todo lo repetido es necesario,
como en la nieve el blanco imaginario.
Glauco