Presentación

Presentación

miércoles, 26 de agosto de 2026

Nadie

No he querido llegar lejos,
donde están los hombres viejos
con carros y una mansión 
y un vacío en el corazón.  

¿No he querido o no he podido? 
Tras mi fracaso, escondido,
resuelvo que también quiero
ser eso que no tolero:

Un pensante acomodado,
un consumidor dañado,
un descubridor extraño
de la vida y de su engaño. 

Un altruista despiadado,
individuo desgarrado
por los bienes y servicios
que, más bien es, son, ser vicios. 

Y aunque lejos no he querido,
muy de lejos he venido
de ser uno, de ser alguien
para, al fin, poder ser nadie. 

Glauco

martes, 25 de agosto de 2026

Ocioso

Me detiene la sombría 

obsesión de cada día 

de saber que no sabía 

y no saber que sabría.  


Detenido me pregunto

si todo mundo anda junto

o cada quien en su asunto

esperando a ser difunto. 


Invadido por la duda

más aguda pido ayuda

ante un mundo que se escuda

bajo una verdad desnuda. 


La verdad es que no hay dios 

que pueda ayudar a dos

sin tener la misma voz,

y acaba diciendo adiós. 


De ese dios yo me despido

y de este mundo escondido;

no quiero estar detenido

a pesar de un no saber sombrío.

Un último verso vivo. 


Glauco

lunes, 24 de agosto de 2026

Dar y amar

“Nadie puede dar amor si no se ama.”,
me dijo alguien una vez que en cada cama
encontraba algo que dar y sin dar nada
me dejaba ver que su decir volaba. 

Yo no sé de amor que no sea un amor necio,
ése que acaricia la fe y el desprecio.
No me justifico, sólo así es el rezo
de la vida ingrata y su dar en silencio. 

Es posible dar la vida sin dar muerte;
ser lo mismo que en lo mismo se convierte;
amor que se ha ido y que por eso vuelve
a ser eso que nos falta y no se pierde. 

He podido dar y amar sin ser la rama
de olivo que no atraviesa el mar del drama,
porque amar es maldición de la palabra
infame que nos grita y nos declara
“Nadie puede dar amor si no se ama.”. 

Glauco

domingo, 23 de agosto de 2026

Algo

Tú tienes algo más, no sé, no hay nada.
No logro descubrir qué es lo que tienes,
que me tienes asido de tus sienes,
tus piernas, tu cintura y tu mirada. 

Tú tienes algo, poco, no sé qué.
No logro distinguir qué es lo que veo,
que pones sobre mí tu parpadeo
y siento que todo el amor me ve. 

Tus pasos, tus zapatos, tus tatuajes,
tus labios, tus abrazos, tus facetas…
tu abdomen de libélulas inquietas…

Tu fe y pasión por los aprendizajes,
tu voz y afirmación de que yo valgo…
No sé. Tú tienes todo. Tienes algo. 

Glauco