Presentación

Presentación

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Un viento que provoca

Ha pasado el verano por el viento.
Lo dejó simulando ser hervor.
Pero pronto el otoño hizo el honor
de silbar su frescura y su alimento. 

La hojarasca le danza con fervor
y se vuelve caricia de su aliento.
La caldera del cielo es un invento
que no irradia calor sino color. 

Con el paso del viento será invierno,
pero, mientras, octubre lo detiene
y en ciclones rojizos se va y viene. 

El silbido otoñal se siente eterno
en los ojos, las manos y la boca:
un viento que a palparnos nos provoca. 

Glauco

martes, 22 de septiembre de 2026

Las palabras de amor

Se han dicho del amor cosas distintas
y muy pocas han sido pronunciadas.
¿Cómo decir palabras ignoradas 
por el flujo sonoro de las tintas? 

Se dice del amor silencio y nada.
Se escuchan entrecejos y sonrisas.
Eso que no se dice hace las misas
de la palabra mística y callada. 

En el frágil misterio de las cejas,
en el mundo febril que se permea
de un tierno amor que sólo balbucea, 

hay una rebelión de alas y rejas
diciendo que es amor lo de las piernas,
las manos, timidez, letras eternas. 

Glauco

lunes, 21 de septiembre de 2026

Palabras de amor

No hay más que las palabras, no hay más nada. 
Pero si hubiera amor, más algo habría;
tus cejas, tus pestañas: la armonía 
de ver la vista y ver en la mirada

el tono del placer y la alegría 
de ser una sonrisa pronunciada.
Y justo por todo esto la morada
de amor no es la palabra es la empatía. 

Nos hablan del amor los naturales 
caminos, los distópicos canarios,
las estaciones de los calendarios

y las velas danzantes nocturnales. 
No sabemos hablar el mismo idioma,
la palabra de amor, así, se asoma. 

Glauco

domingo, 20 de septiembre de 2026

Libre amor

Ellas saben el sabor
de ese beso universal,
interno y condensador
del principio natural. 

Lo saben y se hacen manos
en cada parte de sí. 
Sus vellos se hacen livianos
y ellas ya no están aquí.  

No anda suelto el amor libre,
anda donde quiere andar. 
No anda hiriendo el amor libre,
anda donde ha de anidar. 
No anda vil el amor libre,
anda donde va a besar. 

En el pélvico sendero 
se transforman y se integran. 
En el selvático y fiero
corazón se desintegran. 

Ellas saben el ardor,
lo abrasivo y el calor;
del temerario temor
misterioso del amor. 

Glauco