Presentación

Presentación

lunes, 28 de septiembre de 2026

Nunca aprendí

He tenido que aprender
las calles por sus esquinas,
a verte mientras caminas,
pero solamente a ver. 
He tenido que saber
el ser de cada envoltura
de pan, a ver la frescura
del color y a recordar
las letras de par en par,
de una manera insegura. 

He tenido que escuchar 
aprendiendo a detenerme,
pa’ que otros pasen sin verme
y no me quieran hablar;
no sabría qué contestar. 
Espero el atardecer.
Espero tratar de ser.
Pues no sé cómo decir
que nunca aprendí a escribir
y nunca aprendí a leer. 

Glauco

domingo, 27 de septiembre de 2026

Este idioma

Mi idioma es el que trazan las hormigas
sobre la tierra, es el que mueve hojas
haciendo que del verde se hagan rojas,
es el que hace de oro a las espigas…

Mi lengua se libera en el ancestro,
ciudades, ritos, dichos, insurgencias.
Mi idioma es el de llantos e insolencias,
condicional silábico y siniestro. 

Escucha que algo callo y algo digo.
No sabes cuál es cuál y yo tampoco,
pero sabremos. Escuchar no es poco. 

Mi idioma es el que puede hablar contigo.
Mi idioma es la ventana de una casa. 
Mi idioma es rito y tierra que se traza. 

Glauco

sábado, 26 de septiembre de 2026

Insensibilidad

Mirar la congestión de los vapores.
Soplar la liviandad de viejos besos. 
Bordar la desazón de los decesos.
Vibrar los sentimientos detractores. 

La mínima pasión nos aprovecha
para pararse en medio de la plaza
y ver lo que la excita y la desplaza:
la vida, su ignición, la rauda brecha. 

De no saber estamos poseídos.
No sabemos besar y no queremos
saber si en él está lo que tenemos

No sabemos sentir y los olvidos
nos llagan, nos hacen opositores
de ver la congestión de los vapores…

Glauco

viernes, 25 de septiembre de 2026

Dejando

Dejo un beso olvidado en una esquina.
Pasa por él si sientes que te falta
tu trama paralela que hoy me asalta
y guárdalo, pues nunca se termina. 

Dejo mi dedo en una fina huella
que llevas anidada allí en tu cuello,
a veces entreteje tu cabello
y a veces a tus vellos atropella. 

Así, por todos lados, voy dejando
un algo para ti que sea muy mío.
Dejo mi amor en un lote baldío 

y no sé si algún día estarás llegando.
Llevo mi corazón en un espejo
donde se puede ver lo que te dejo. 

Glauco