Presentación

Presentación

sábado, 21 de marzo de 2026

El vacío

Si los pétalos caen, el botón huele,
y de pronto nos enceguece el frío.
Nada huele y el viento está vacío,
allí en ello la timidez nos duele. 

Algo queda después de lo extraviado:
una huella, un patrón, un traumatismo.
El adiós se deshace de lo mismo
y lo mismo en lo mismo se ha quedado. 

Compasión, ¡compasión para el de afuera!;
¡compasión para aquel que permanece!;
es la ausencia una fe que se padece. 

A la flor no le importa que se muera
su calor con la métralla del frío,
vive igual que nos hábita el vacío.  

Glauco

viernes, 20 de marzo de 2026

Insomne

El sueño nos protege de lo cierto,
degrada circunstancias en motivos,
confunde a los difuntos con los vivos
y cierra en nuestros ojos cielo abierto. 

Invoca al corazón de las apuestas,
la amnesia les contagia a los escribas,
convierte a las almohadas impasivas
en tablas de preguntas y respuestas. 

El sueño vuelve bueno lo malvado,
abisma la verdad y la hace fuente
de aquello que al espíritu es urgente. 

Reloj de arena del enamorado:
escapa eternamente de lo yermo. 
¡Ay! Hace tanto tiempo que no duermo. 

Glauco

jueves, 19 de marzo de 2026

Traes las canciones por dentro

Traes las canciones por dentro
y dentro de mí te traigo. 
Sin buscarte yo te encuentro
y al encontrarte me caigo.
Es un milagro escuchar
y me da el don de cantar:

Sé que no debo decir
lo que dicta mi emoción…
No niegues en darme el sí
y hacer burbujas de amor…
La puerta de par en par
y hacer camino al andar… 

Cuando te contemplo canto
y diario soy un cantante. 
A veces musito el llanto
y otras veces el instante
de mirarte, de quererte,
de desearte y no tenerte. 

Algo tienes que al ser tuyo,
tuyo me vuelve también
y paso de ser barullo 
a ser un eterno amén 
que hace el musical encuentro:
traes las canciones por dentro. 

Glauco

miércoles, 18 de marzo de 2026

La oración de tu nombre

He sentido la dicha del sonido callado 
que retumba en mi ojos entre espacios y líneas.
Esas letras lejanas a mi voz le han hablado 
y en mis sueños se escuchan pulsaciones sanguíneas. 

El sonido del beso en volar se habilita
y el vibrante momento de un silbar cerebral 
abanica el silencio. Todo suena y se agita
en las huecas cavernas del estruendo bucal. 

Aprendí de los libros a cantar en la ausencia.
Aprendí de las letras a vivir silencioso. 
Hoy escucho belleza, corazón, resistencia:
el momento silente que se lee muy hermoso. 

La lectura es milagro de la nada sonora,
tintinea con la tinta en el yunque del hombre. 
El milagro es el ruido del aquí y el ahora
donde a veces se escucha la oración de tu nombre. 

Glauco