cuando la inerte energía
convierte la noche en día
irradiando el movimiento.
Hace, así, el avistamiento
de su invisible volar.
No hay otra forma de hallar
eso que llaman la boca
del viento, que nada toca
pero siempre ha de soplar.
Glauco
¿En dónde se halla la boca
del viento? ¿Cómo la encuentro?
Será que está mar adentro,
lejos del faro y la roca,
porque de allá viene y toca
todo lo que lo revela:
las palmeras y la vela,
el cabello y el momento.
Ese soplido del viento
es de una boca que vuela.
Glauco