Sin una lucecita acariciante
que se vuelve lunar y que perdura
en la piel y en la vista del amante.
¿Cómo poder vivir sin la ternura?
Sin la paz del cabello contra el viento
que se vuelve sopor y que asegura
el espacio del corazón contento.
¿Cómo será lo tierno sin vivir
del viento y de la luz? ¿Cómo será
vivir de aquello tierno que se va?
Será como vivir, sólo vivir,
sin exclamar del mundo su dulzor,
sin revivir en brazos del amor.
Glauco