Presentación

Presentación

martes, 20 de octubre de 2026

La lupa

La lupa con que miro tus pestañas
es la misma que sopla tu nariz
y teje entre tus labios mis marañas,
confundiendo gozar con ser feliz. 
Mis ojos hambre son de mil pirañas
y tú película en escala gris. 
Eres mi paso firme en la mirada
que nunca habrá de darte la estocada. 

Glauco

lunes, 19 de octubre de 2026

Ya no seré

Voy andando con algo del otoño,
con una escarcha seca de las hojas
que una vez fueron verdes y hoy son rojas,
con una orquídea que no da retoño. 

Ya no alimentaré el soñar contigo.
Me habré de cercenar de tu presencia. 
Si acaso, envolveréme de tu esencia,
mas no por bendición, más por castigo. 

Voy andando con algo de tristeza,
con una escarcha seca en las mejillas
que a la sonrisa hicieron maravillas. 

Ya no alimentaré de mi cabeza
el sueño de apodarte toda mía…
Ya no seré el otoño que caía.  

Glauco

domingo, 18 de octubre de 2026

Maldito sea este poema

Quiero arrancar tu recuerdo
y ya no mirar tu sombra 
cuando camino y me pierdo
y tu brújula me nombra. 
Quiero arrancarte de mí
y olvidarme que te vi. 

Sólo podría hacerte daño
porque no debo quererte.
Quisiera ser un extraño 
que en ninguno se convierte 
y no saberte jamás…
¡No sufrirte nunca más!

Amarte no es un placer,
ni una paz ni una ganancia.
Amarte es palidecer 
ante una ausente abundancia. 
Estar de ti enamorado
me sentencia a estar callado. 

Maldito sea este poema 
rompiendo mi corazón.
Decir tu nombre me quema
y me sana: perdición;
en morirme me derramo
mientras callo que te amo. 

Glauco

sábado, 17 de octubre de 2026

Los besos de la historia

A besos para el olvido
se despide la memoria. 
Todo tiempo que se ha ido,
se va a vivir a la historia. 

Hay historias que son mudas,
las de los actos perdidos,
y otras que vagan desnudas
por los libros escondidos. 

El amor no hace suceso,
no el amor entre personas. 
Saben a dolor los huesos
tierrosos bajo mil zonas. 

Lloran mil años de historia
y diez mil le lloran más
a las líneas de la gloria
paralelas a la paz. 

Todo pasa y todo queda.
Todo va y todo ha venido. 
No hay memoria que no pueda
darle besos al olvido. 

Glauco

viernes, 16 de octubre de 2026

Pedazo del mal

Zapatitos bien boleados,
cabellos muy bien peinados,
y si hay que dar el lugar
no se sabe levantar.

Reproduce la desgracia
de vivir en la falacia:
manipula la verdad
dicha sobre la igualdad.

Pero es cierto: él no es igual,
es un antinatural,
un manojo de idiotez
que no conoce el después.  

Voltea muy disimulado
su rostro de lado a lado,
y hace como que no ve
que un cojo viene de pie. 

Aunque hace la distinción,
no se pierde la ocasión,
de evitar ser solidario,
según, siendo igualitario. 

Pero es cierto: él no es igual,
es un pedazo del mal,
del mal que a la cañería
arrojamos cada día.  

Glauco

jueves, 15 de octubre de 2026

Mirón

Veo cuando caminas.
Veo cuando caminas.
Veo que vas y vienes:
veo qué ritmo tienes. 

Veo que te detienes.
Veo que te detienes. 
Veo que desesperas 
entre tus caderas. 

Veo que te alteras.
Veo que te alteras.
Veo que necesitas
y veo que te excitas. 

Veo que andas y gritas. 
Veo que andas y gritas. 
Veo que falta paz.
Veo que quieres más. 

Veo cuando te vas. 
Veo cuando te vas. 
Veo que te examinas. 
Veo cuando terminas. 

Glauco

miércoles, 14 de octubre de 2026

¿El seis?

Todo en el mundo se mueve
de cabeza, de costado,
reverso y luego volteado…
¿Quieres algo que compruebe
lo que digo? Mira al nueve. 
Por más que ves y lo ves
al derecho y al revés,
puede ser que un día se mueva
y en esa posición nueva
se confunda con el seis. 

Glauco

martes, 13 de octubre de 2026

Pero sin ti

Quisiera no pensar en ti,
recordarte y hacer de cuenta
que la última vez no te vi,
que no pensé en abrir tu puerta
y en que dijeras que sí
querías ir conmigo de fiesta. 

Quisiera, en serio, no pensarte,
no olerte y ponerme a escribir
de tu olor vivo en el instante
en que te vi venir y partir. 
Quiero no pensar en pensarte
pero sin ti no sé dormir. 

Glauco

lunes, 12 de octubre de 2026

Matches

Ella libra una batalla
entre aceptar y negar
que acaricia la pantalla
esperando ver llegar
a quien, por unos instantes,
la haga sentir la de antes.

Uno podría ser bastante,
pero nunca es suficiente. 
El amor es desgastante 
y el deseo es indiferente. 
Por eso, si no es con uno,
con uno más; no ninguno. 

Ella no sabe qué quieren
y no lo puede saber.
Sin embargo, no la hieren
y ella se aviva el placer
en la foto o en su cuerpo,
en el momento o el tiempo. 

Cada palabra es un viaje 
con meta de conexión;
ella paga su pasaje
y enciende su corazón 
a la respuesta primera
que la saque de la espera. 

Glauco

domingo, 11 de octubre de 2026

Solitario el tiempo

Hay un ente solitario
que no siempre va a rimar
puesto que no tiene par
entre nuestro diccionario. 
No hay compendio ni breviario
que le asigne un universo
entre las rimas de un verso
que se dice consonante.
Un conformista asonante
es el pobrecito tiempo. 

Glauco

sábado, 10 de octubre de 2026

De mis manos

He dado con el don de la creación

desde la condición de la dolencia.

He dado natalicio a la presencia

de la digitación del corazón.  


Un mar de amor meciéndose en mis yemas

me ampara y me permite enarbolarme

de la manufactura de quedarme

en cada amanecer de mis poemas. 


La música tambien me permanece,

me emana de los místicos amores

que tocan y acarician los clamores


sensibles… y sensible me enternece.

Soy uno más de tantos artesanos

que son sólo caricias de sus manos. 


Glauco

viernes, 9 de octubre de 2026

La llaga

Desnudos los antebrazos

y desnudas las pestañas

con que, lasciva, me arañas.

Todo escurre a los abrazos. 


Tocas la alucinación 

y toco el arcaico anhelo

de hacer un curioso velo

que recubra la pasión.  


Eres llaga de mordidas,

de vientos entrecortados 

y músculos estrujados…


Soy las ganas escondidas

que se hallan tras los escudos

que son mis brazos desnudos. 


Glauco

jueves, 8 de octubre de 2026

En tu silencio

En tu silencio me quedé callado. 
En tu silencio me agoté del ruido.
En tu silencio conocí el sonido.
En tu silencio me sentí atrapado.  

No puedo descifrar lo silenciado.
No puedo hacer que suene lo perdido.
No puedo amanecer sobre tu oído. 
No puedo germinar lo pronunciado. 

No puedo, en tu silencio, hacer vibrato.
En tu silencio no rezo tu credo. 
No puedo no callar. No. ¡No! ¡No puedo!

Y sigo en tu silencio siendo ingrato:
buscando, para ti, cantar el rezo
de un silbido escapándose de un beso. 

Glauco

miércoles, 7 de octubre de 2026

La rueda

No hemos sabido ver tras de la rueda,
la imprenta, la avioneta, el artificio…
un dedo que amerite el sacrificio 
de ser labor y con la acción no pueda. 

No somos una torre de babel
ni somos puerta de los condenados.
Somos la torre de los pronunciados
misterios inconexos de Emmanuel. 

Las máquinas marchitan el ingenio
si se piensa el ingenio como inerte.
La máquina en ingenio se convierte

si es una devoción para el milenio. 
Y si pensamos en lo que nos queda:
la inteligencia artificial; la rueda. 

Glauco

martes, 6 de octubre de 2026

El corazones

Un corazón que se hace corazones
cuando se sabe sin el sufrimiento
no es corazón, tan sólo es el invento
de una emoción armada en sinrazones. 

No es corazón quien en la noche fría
se cubre y piensa que es su fortaleza
la fuente del calor; es la simpleza
de aquel que cree que vale en él el día. 

El corazón se sabe en igualdad
del otro corazón y así transita
por lo que quiere, puede y necesita. 

El corazón ignora la verdad,
mas sólo crece si es entre los otros,
volviéndose de un uno en un nosotros. 

Glauco

lunes, 5 de octubre de 2026

Quietos

Con el sonido vacío 
andando por todos lados,
somos la roca del río 
que nunca juega a los dados. 
En el oído baldío 
pasan sordos los recados
y no temblamos de frío
ni nos vemos olvidados. 

Podemos estar quietos.
Aunque lluevan las luces
y estemos incompletos
de ciencias y de cruces.

Podemos estar quietos.
Aunque todo se mueva
y estemos en aprietos
en esta vida nueva. 

Envueltos por el sonido. 
Sin la diestra y sin la izquierda,
somos un motor dormido
que no anda pa’ que no pierda. 
En lo yermo del oído 
vamos siguiendo la cuerda
del gélido y escondido
motor que no nos recuerda. 

Glauco

domingo, 4 de octubre de 2026

Abrázame

Abrázame, cielo triste,
ya no me doy contra el suelo. 
La última vez que me viste
tal vez eras otro cielo.
Pero hoy estamos aquí 
y no queremos estar. 
Abrázame, cielo añil,
no me dejes despertar. 

Abrázame. Sé consuelo. 
Desvélame de la muerte.
Dóname el beso de hielo. 
Llágame de ser inerte. 
Germina melancolía 
para los que permanecen.
Los que mudan la alegría
al cielo le pertenecen.

Glauco

sábado, 3 de octubre de 2026

De nada sirve

De nada sirve el trabajo
si no nos sirve la vida,
si el sistema fraticida
nos sigue teniendo abajo;
nos lanza un escupitajo 
y nos arroja al desprecio.
No nos sirve un hombre recio 
si eso lo llevó a olvidar
al otro y a trabajar 
queriendo pagar su precio. 

Es imposible vivir
a golpes entre nosotros,
si mientras tanto los otros
nos pagan para sufrir
por ellos y por sentir
que nos hacen un favor.
Confundimos la labor
con la paz del sacrificio
del trabajo y ese vicio
se llama falta de amor. 

Glauco

viernes, 2 de octubre de 2026

Nuevo amor

Es sencillo un nuevo amor,
sabe a alegría de raíz,
al aire de otro país,
a la ausencia del error. 
Un nuevo amor es sencillo
igual que el sol amarillo. 

El sol es de más colores,
azul como la tristeza,
verde como la maleza,
gris como los sinsabores.
Un amor multicolor
es exceso de sabor. 

El sabor es confusión,
confunde al tiempo presente,
a la muerte con pasión 
y a uno con toda la gente. 
¡Qué los amantes se gocen
porque creen que se conocen!

Los amantes sueñan mucho,
se besan, se abrazan mucho,
se buscan, se llaman mucho,
se desean, se alejan mucho. 
Confunden paz con dolor
de un sencillo y nuevo amor. 

Glauco

jueves, 1 de octubre de 2026

¿Quién sería?

Si no sé escribir mi nombre
y leerlo tampoco sé, 
¿Quién podrá decir con fe 
que de verdad soy un hombre?
¿Habrá una vez que me asombre
con el nombre de alguien más?
Vivo una vida incapaz
de asentar sobre la roca
la palabra que me toca,
no puedo vivir en paz.  

Parece que en estos días 
no hay quien sufra este atropello,
pero el acceso a lo bello
no se halla en las melodías 
de voces y analogías, 
sino en eso que perdura 
en la palabra futura.
No sé si soy del mañana
ni si tengo un alma humana
que se encuentra en la lectura. 

Glauco

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Si no supiera

Si no supiera leer
encontraría otra manera
de medir la primavera,
de pedirme qué comer
y de aprender a saber. 
Pero sé y me duele tanto
imaginar el quebranto
de no poderme acercar
a los otros sin hablar:
todo un abismal espanto. 

Una vergüenza, problema,
una vida sin amor…
¿Cómo decirle a la flor
que no sentí su poema? 
Indiferencia que quema. 
No acercarme a una mujer;
estar muerto del ayer;
Desaparecería diario,
siendo aun más solitario,
si no supiera leer. 

Glauco

martes, 29 de septiembre de 2026

Si yo supiera leyer

Ayer me llegó una carta.
Es de color tamarindo.
Pienso que dice algo lindo. 
De líneas y puntos harta
hay algo en mí que me aparta
de abrirla pa’ poder verla. 
Quizás sea bueno esconderla
y no sentir la agonía 
de no ver llegar el día
en que al fin pueda leerla. 

No quiero que haga el amor
con otro. Tan sólo quiero
que ella me lo haga primero,
quiero sentir su interior 
y poder saber mejor
todo eso que deja ver
desde el hoy y hasta el ayer. 
Pero me ahogo en el grito
de decirle a quien la ha escrito
que antes me enseñe a leyer. 

Glauco

lunes, 28 de septiembre de 2026

Nunca aprendí

He tenido que aprender
las calles por sus esquinas,
a verte mientras caminas,
pero solamente a ver. 
He tenido que saber
el ser de cada envoltura
de pan, a ver la frescura
del color y a recordar
las letras de par en par,
de una manera insegura. 

He tenido que escuchar 
aprendiendo a detenerme,
pa’ que otros pasen sin verme
y no me quieran hablar;
no sabría qué contestar. 
Espero el atardecer.
Espero tratar de ser.
Pues no sé cómo decir
que nunca aprendí a escribir
y nunca aprendí a leer. 

Glauco

domingo, 27 de septiembre de 2026

Este idioma

Mi idioma es el que trazan las hormigas
sobre la tierra, es el que mueve hojas
haciendo que del verde se hagan rojas,
es el que hace de oro a las espigas…

Mi lengua se libera en el ancestro,
ciudades, ritos, dichos, insurgencias.
Mi idioma es el de llantos e insolencias,
condicional silábico y siniestro. 

Escucha que algo callo y algo digo.
No sabes cuál es cuál y yo tampoco,
pero sabremos. Escuchar no es poco. 

Mi idioma es el que puede hablar contigo.
Mi idioma es la ventana de una casa. 
Mi idioma es rito y tierra que se traza. 

Glauco

sábado, 26 de septiembre de 2026

Insensibilidad

Mirar la congestión de los vapores.
Soplar la liviandad de viejos besos. 
Bordar la desazón de los decesos.
Vibrar los sentimientos detractores. 

La mínima pasión nos aprovecha
para pararse en medio de la plaza
y ver lo que la excita y la desplaza:
la vida, su ignición, la rauda brecha. 

De no saber estamos poseídos.
No sabemos besar y no queremos
saber si en él está lo que tenemos

No sabemos sentir y los olvidos
nos llagan, nos hacen opositores
de ver la congestión de los vapores…

Glauco

viernes, 25 de septiembre de 2026

Dejando

Dejo un beso olvidado en una esquina.
Pasa por él si sientes que te falta
tu trama paralela que hoy me asalta
y guárdalo, pues nunca se termina. 

Dejo mi dedo en una fina huella
que llevas anidada allí en tu cuello,
a veces entreteje tu cabello
y a veces a tus vellos atropella. 

Así, por todos lados, voy dejando
un algo para ti que sea muy mío.
Dejo mi amor en un lote baldío 

y no sé si algún día estarás llegando.
Llevo mi corazón en un espejo
donde se puede ver lo que te dejo. 

Glauco

jueves, 24 de septiembre de 2026

La voz de la ternura

Cambia la voz cuando oye la ternura,
se vuelve distensión de terciopelo. 
Al pozo del amor levanta el vuelo
como quien bebe el agua que lo cura. 

La tierna voz musita las cuestiones
que el viento le profiere al arrayán.
No sabe los sonidos, dónde van,
ni su partida en las respiraciones. 

Palpita un infantil deseo futuro:
poder ver las banquetas y a la gente
que en ellas pasa y sentir el latente

susurro de que existe el amor puro.
Para escuchar se necesitan dos:
potencia de ternura y una voz. 

Glauco

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Un viento que provoca

Ha pasado el verano por el viento.
Lo dejó simulando ser hervor.
Pero pronto el otoño hizo el honor
de silbar su frescura y su alimento. 

La hojarasca le danza con fervor
y se vuelve caricia de su aliento.
La caldera del cielo es un invento
que no irradia calor sino color. 

Con el paso del viento será invierno,
pero, mientras, octubre lo detiene
y en ciclones rojizos se va y viene. 

El silbido otoñal se siente eterno
en los ojos, las manos y la boca:
un viento que a palparnos nos provoca. 

Glauco

martes, 22 de septiembre de 2026

Las palabras de amor

Se han dicho del amor cosas distintas
y muy pocas han sido pronunciadas.
¿Cómo decir palabras ignoradas 
por el flujo sonoro de las tintas? 

Se dice del amor silencio y nada.
Se escuchan entrecejos y sonrisas.
Eso que no se dice hace las misas
de la palabra mística y callada. 

En el frágil misterio de las cejas,
en el mundo febril que se permea
de un tierno amor que sólo balbucea, 

hay una rebelión de alas y rejas
diciendo que es amor lo de las piernas,
las manos, timidez, letras eternas. 

Glauco

lunes, 21 de septiembre de 2026

Palabras de amor

No hay más que las palabras, no hay más nada. 
Pero si hubiera amor, más algo habría;
tus cejas, tus pestañas: la armonía 
de ver la vista y ver en la mirada

el tono del placer y la alegría 
de ser una sonrisa pronunciada.
Y justo por todo esto la morada
de amor no es la palabra es la empatía. 

Nos hablan del amor los naturales 
caminos, los distópicos canarios,
las estaciones de los calendarios

y las velas danzantes nocturnales. 
No sabemos hablar el mismo idioma,
la palabra de amor, así, se asoma. 

Glauco

domingo, 20 de septiembre de 2026

Libre amor

Ellas saben el sabor
de ese beso universal,
interno y condensador
del principio natural. 

Lo saben y se hacen manos
en cada parte de sí. 
Sus vellos se hacen livianos
y ellas ya no están aquí.  

No anda suelto el amor libre,
anda donde quiere andar. 
No anda hiriendo el amor libre,
anda donde ha de anidar. 
No anda vil el amor libre,
anda donde va a besar. 

En el pélvico sendero 
se transforman y se integran. 
En el selvático y fiero
corazón se desintegran. 

Ellas saben el ardor,
lo abrasivo y el calor;
del temerario temor
misterioso del amor. 

Glauco

sábado, 19 de septiembre de 2026

Relativo

El mundo se mueve lento
y se apresura la mente. 
Eso no ocurre en el tiempo,
ocurre en el indigente
e impreciso movimiento
de los ojos y la gente. 

El mundo se mueve rápido 
y se tarda la pasión. 
Eso no ocurre en lo estático,
ocurre en la imprecisión 
sedentaria de lo mágico 
que pasa en el corazón.  

Este mundo es relativo,
mas no es mundo dependiente,
es más bien la relación 
de quien anhela estar vivo
en esta mente impaciente
y esta impaciente pasión.

Glauco

viernes, 18 de septiembre de 2026

Lo monstruoso

La brisa se convierte en flor de lodo

si el viento no la vuelve de sí mismo.

La flor de lodo yace en ese abismo

donde todo lo muerto mata a todo. 


El lodo petrifica a las gotitas 

y, grave, las revuelca contra el suelo;

infierno de desear volver al cielo,

de hojar y deshojar las margaritas. 


Así, las gotas son monstruos de barro,

estalactitas contra el cielo muerto,

un corazón con el dolor abierto,


un alma desgarrándose al desgarro. 

Libera el monstruo la gota de brisa

que tal vez vuelva a ser una sonrisa. 


Glauco

jueves, 17 de septiembre de 2026

Anoche soñé con él

Anoche soñé con él.
¡Cómo soñarlo si cada
vez estoy más lastimada
y a mí misma soy infiel!

Quisiera poder odiar.
Poder odiarlo quisiera. 
Pero no sé otra manera
de verlo que no sea amar. 

Y me pregunto si acaso
él igual sueña conmigo. 
¡Qué desgraciado castigo

anhelar tanto el abrazo!
Amor: desdicha y derroche
que soñé con él anoche. 

Glauco

miércoles, 16 de septiembre de 2026

La repetición

La lluvia me urge a verla. Me toca la ventana. 
Me urge con impaciencia. No puedo detenerla.
Desde la más intensa, hasta la más temprana,
la lluvia me despierta, la lluvia me urge a verla. 

Se escuchan los destellos sonoros de los puntos 
acuíferos de arriba pegando contra el suelo:
una marcha de aplausos mojando los asuntos
del hombre y las hormigas, de la danza y el cielo. 

Se siente el más terrestre temblor en los oídos,
como un flujo de sangre pegado al corazón;
tormenta de misterios y tic-tac de latidos. 

El vidrio y mi mirada derraman la canción 
de aquella lluvia urgente gritando sus sonidos.
Me callo al escucharla con su repetición. 

Glauco

martes, 15 de septiembre de 2026

La pena y los nogales

Abrazando la pena y los nogales
desbórdase la miel-melancolía.
No sé, pero el brebaje que surgía 
le daba a nuestros pies huellas iguales. 

Andamos siendo miles de animales,
depende qué animal requiera el día:
podemos ser un oso en agonía
o un colibrí aleteando sus finales. 

Perdimos dos segundos contemplando
la miel y melancólicos volvimos
a ser todo el bestiario siendo mimos 

de un viento al que nos vamos abrazando.
En ese sitio el corazón se llena
del bien de los nogales y la pena. 

Glauco

lunes, 14 de septiembre de 2026

Regresa

Las flores se marchitan y el amor
sigue buscando cómo revivirlas. 
Hay tantas vidas, ¿has podido oirlas?
¿O vives para deshojar la flor? 

Los besos se deshacen y el silbido
que dejan aún musita los placeres. 
Hay tantas vidas, ¿todavía te quieres?
¿O vives dando un beso a todo el ruido?

Amar es un silbido que revive:
la pena, la súplica y la ausencia,
sirena que repica su presencia. 

No siempre lo pedido se recibe,
pero siempre lo dado nos regresa
ya sea en el sacrificio o la sorpresa. 

Glauco

domingo, 13 de septiembre de 2026

De cristal

De cristal es la mano que acaricia
las rutas del cariño y del desdén.
Nos ata a la prisión de mal y bien
y en la atadura frágil nos desquicia.

No es propio del cristal enloquecer
ni es propio del cristal resquebrajarse.
Traslúcido permite que al pararse
delante todos, todo, puedan ver. 

El brillo y los colores se habilitan
trayendo en su fulgor besos azules,
terrenos carmesí y blancos pirules. 

El vidrio y sus caricias nos excitan.
No hay una cosa más efervescente 
que ver cristal y un mundo diferente. 

Glauco

sábado, 12 de septiembre de 2026

Acostada

Saber que estás acostada
en algún trozo del mundo
me trae consigo un profundo 
sentido de andar tras cada
lugar donde, enamorada,
te encuentras pensando en mí.
Tu existir dice que sí 
a que yo pueda buscarte.
Porque existes puedo amarte
estando tú allá, yo aquí.  

Soy ciego de los demás,
sólo veo las maravillas:
las ramas y sus orillas
lanzando a aletear la paz,
las hambrunas del jamás,
la sed del agua salada.
Puedo buscarte en Granada
en el río Congo o en Lazio,
o en ese trozo de espacio
donde tú estás acostada. 

Glauco

viernes, 11 de septiembre de 2026

Perdido

Miro tus pasos cuando me agacho
porque no quiero que veas en mí 
que con tus piernas yo me emborracho
desde esa tarde cuando las vi…
En el pasado presente encuentro
y en el presente te vuelvo a ver.
Tus seducciones me anidan dentro
y a lo salvaje me hacen volver.
Vivo pensando que quiero arder
en ese infierno, justo en el centro. 

Busco tus pasos y alzo la vista,
y entre mil piernas pretendo andar
para dar justo contra la pista
que hace a tus piernas placer y mar.
En el presente busco pasado
y en el pasado te traigo a mí,
a mis disturbios y al embriagado
placer que siempre dice que sí.
Ando queriendo quedarme aquí 
contigo desde que te he mirado. 

Glauco

jueves, 10 de septiembre de 2026

Oigo voces

Jamás he visto andar a Juan Preciado. 

Ni tuve juicio alguno sobre Othelo.

Ni hablé de la pasión de Sganarelo.

Aquello solamente lo he escuchado. 


He oído a Marx hablar y no le entiendo;

Huizinga, Nietzsche, Freud, Racine, Platón,

Tolkien, Borges, Smith y Ruiz Zafón…

Pero de vez en vez los sigo oyendo. 


No sé si algo de aquello ha sido mío,

pero sí sé que de eso algo me grita;

las voces son un otro que me habita


y luego se me va sin dar vacío.  

Me encanta la lectura y ese abismo

donde oigo que soy y no soy yo mismo. 


Glauco

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Por las ramas

Te invito a que vayamos por las ramas
de un árbol a otro árbol y en las hojas
dejemos las palabras, las sonrojas, 
las huellas de que te amo y tú me amas. 

Si vienes montaremos en ardillas,
iremos en las místicas del viento
rezando por flotar en el aliento
de amor hecho de amor y maravillas. 

Prometo que al llevarte he de seguirte:
descubre en esto todo lo que quieras:
genomas seminales, mar de esferas;

remansos donde nunca has de extinguirte;
Ya luego bajaremos y veremos
las ramas donde fuimos y seremos. 

Glauco

martes, 8 de septiembre de 2026

Peinarte

Me gusta cómo te ves.
En serio, me gusta verte.
Tu figura me convierte
en artista del después.

Después de verte imagino
tus hombros y tus pestañas
tus besos y sus entrañas,
tus dedos bebiendo vino…

Recuerdo que todo es bello
cuando lucho por tenerte,
pero tan sólo de verte

me arrojo hacia tu cabello,
es mi forma de tocarte:
darte mi amor al peinarte. 

Glauco

lunes, 7 de septiembre de 2026

El beso oscuro

Con solo una gotita de un beso no tan claro
es más que suficiente para amansar la cuita
de amor que nos consume. Nos basta esa gotita
para sentir que el mundo conocerá el reparo.

Un pétalo diciendo que sí es lo necesario
para que las heridas se vuelvan cotidianas, 
y suelten sus tormentas, prisiones y sabanas
donde todos los besos sean parte del bestiario. 

Un leve y solitario fragmento de alegría 
no puede dar la vida inmensamente plena
mientras el todo ausente de amor nos envenena. 

Bebemos de la gota que vuelve noche al día,
no importa lo que duela ni menos qué tan raro
sea perdonar el beso que nunca ha sido claro. 

Glauco

domingo, 6 de septiembre de 2026

El pero

La vida vaga entre las elecciones
escasas, ordenadas, conducidas. 
Parece, así, que existen muchas vidas
y son tan sólo un par de seducciones. 

Andar andando entre idas y venidas,
no vemos nada más que condiciones
de un mundo llagador de corazones,
negado de las otras vías perdidas. 

Y sin embargo, hay algo resistente
que elige otro pasado, otro futuro,
algo renovador pero inseguro:

rechazo al vago mundo ya existente;
devolución del marcador a cero;
negar la aceptación con un gran pero. 

Glauco

sábado, 5 de septiembre de 2026

La pesadilla

Hoy tuve una pesadilla
de muerte y desolación.
Cuando desperté seguía 
prendido por el calor
de saber que tanta muerte
no es tan sólo un sueño horrible,
es lo que la gente siente
cerca cada día que vive. 

Yo miraba y escribía
la desdicha y el horror
de estar en la pesadilla
pero cuando llegó el sol
el horrible horror seguía
y no pude no escribir
de este mundo en agonía,
lo que llamamos vivir. 

Casi todo se nos muere,
todo menos las palabras
y antes de que el horror llegue
escribamos la esperanza:
no acaban las maldiciones
ni el mal ni la villanía
pero aman los corazones
viviendo en la pesadilla.

Glauco

viernes, 4 de septiembre de 2026

Un cigarro y en lo oscuro

Nada más allí en lo oscuro
puedo ver entre mis dedos 
cuando se derrite el humo
que no pudo ir a mi pecho. 

Lo alcanzo con un soplido 
y todo se vuelve uno:
mis deseos, mis enemigos…
Todo se va con el humo.

Vuela el ruido y el pasado,
las diez, la televisión,
las víctimas, los muchachos,
los cabellos y el sabor;

el gas licuado a presión,
los pedazos de metralla,
la voz que dice que no,
la vida de las muchachas. 

Mientras el humo se escapa
nuestras ganas no se van.
Si la palabra se calla,
el corazón hablará..

 Somos un pozo de sed
seca a treinta y nueve grados
de dolor, pasión y fe
que sabe a humo de cigarro. 

Glauco

jueves, 3 de septiembre de 2026

Narya

Cada ventisca mueve tus cabellos
y los mueve a pesar de que estés lejos.
Entonces, cada vez que siento el viento
yo te siento y sonrío… Yo te veo. 

En mi tosca sonrisa (ojos y boca)
siento un fuego quedito que sonroja;
siento un fuego contento que me brota
de tu risa estridente y armoniosa. 

Despacito crepita tu alegría
y al momento la mía también crepita.
Tu sonrisa es una flamita viva. 

Tu fuego y tu cabello en mi sonrisa
aviva un algo más que me suspira
y llena mi existir de valentía.  

Glauco

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Hablador

Desde que te vi parada
siendo una desconocida
quería que todo te hablara
de las inquietudes de mi vida:

puros libros, puro cine,
puras chelas, puro amor,
puros chistes, puro chisme,
puro estro bestial, puro dolor…

Pero tú eres más callada
y aun así querías oírme
como si en mí la palabra
se volviera pura tierra firme. 

Pero no te diste cuenta
de que hablé pa’ hablar contigo
porque tú eres esa tierra
donde puedo vivir sin abrigo. 

Me estallaste vagabundo
y me viste maravilla:
ocaso, contraste oscuro,
sentada a mi lado en esta orilla. 

Hoy ya vives conmigo
y me sigues preguntando
por qué a tï y yo te digo
que todo es porque estamos hablando. 

Glauco

martes, 1 de septiembre de 2026

Ando buscando tu cara

Ando buscando en cada cara
tu cara y no quiero encontrarla
y no saber que no eres tú
porque me ciega tu luz.
No me confundo, tengo miedo 
de perder por qué no veo. 

Por eso te ando buscando
por varios lados y varios
modos de llegar a ti:
los de siempre y los de mí,
los que todo mundo dice,
¡que te mire, que te mire!

Te miro y miro la herencia
de la historia, la consciencia,
la eterna persecución 
del placer de un corazón,
sin saber cómo nos llama
pero buscando tu cara. 

Glauco

lunes, 31 de agosto de 2026

Aún recuerdo las palabras

Aún recuerdo las palabras

que recuerdo que dijiste

la última vez que te vi,

la vez que todavía hablabas,

cuando no estuviste triste,

cuando estuvimos aquí 

tomando una michelada 

escarchada con alpiste 

y no queríamos sufrir. 


Ese día nos despedimos.

Me dio mucho gusto verte

porque te veías contento.

Ese día estuvimos vivos

y seguimos… ¡Mala suerte:

ahora siempre te encuentro!

Te encuentro yendo conmigo

desde el yacimiento inerte

del amor de tu recuerdo. 


Tu presencia aún no se acaba:

aún recuerdo las palabras. 


Glauco

domingo, 30 de agosto de 2026

La fiesta del amor

Yendo. Yendo. Yendo y viniendo,
con tu sonrisa en sube y baja
y tus pestañas hacia el cielo,
me das tu beso en una caja
torácica color violeta:
tu juego que sabe a amor-fiesta.

Con los grafitis celebrando 
tu nombre en todas las paredes:
pandillas, sonideros, diputados.
Y yo namás caigo en tus redes
que siempre quieren abrazarme
para sentir mi amor de padre. 

Y grito. Y bailo reggaetón.
Y canto una canción de cuna
pa’ desvelar a tu corazón
con una rima inoportuna…
Porque namás de amar naciste:
la fiesta de vivir pa’ no estar triste.

Glauco

sábado, 29 de agosto de 2026

La rata

Ando sin huellas el sucio suelo.
Entre los pasos de otros me cuelo.
Todos me ignoran, nadie me pisa
porque mi calma les sabe a prisa. 
Busco comida, como basura.
Sin tener hambre la vida es dura.
Ando la orilla bajo la acera
hasta esa puerta: la coladera.
Gozo lo oscuro de la cloaca
donde el aroma cutre destaca
y no me ahogo; yo me embarazo:
dejo cachorros en cada paso. 
No soy yo misma. Somos lo mismo,
machos y hembras, en este abismo.
Sin diferencia, cuando me muera
vendrá otra rata siendo lo que era. 

Glauco

viernes, 28 de agosto de 2026

A lo alto

Hay luces en aquello que de lejos
se muestra como el cielo, pero creo
que es algo más secreto, algo que veo:
un cúmulo de espejos y reflejos.

Ventanas suspendidas en guirnaldas
que brillan en bandadas y se apagan 
con las alas de las nubes que nos llagan,
y que ingratas nos ponen sus espaldas. 

Estamos confundidos con los ruidos
de vivos que se acaban sus respiros
entre místicos vicios de papiros.  

Los ruidos han sido sustituidos
por mirlos que navegan el recinto
de luces, de destinos y de instinto  

Glauco

jueves, 27 de agosto de 2026

Todavía de madrugada

Todavía de madrugada

gotea la luz en el túnel 

y decanta la esperanza

en magnética impaciencia.

Hay mucha gente que baja 

pero más gente que sube. 


Me derrota la paciencia

de esperar para subirme

a esta clepsidra de ausencia

hecha de luz y tardanza.

La espera se torna intensa

cuando uno espera morirse. 


Todos vamos y venimos.

Todos venimos y vamos.

Somos asfaltos heridos,

oscilación del temblor, 

temerosos inquilinos 

del amor que nunca damos.


De repente llega el tren

y el reloj de luz se acaba.

Temblor y heridas se ven,

luego de verse se van

sin preguntar quién es quién.

y al devolverme a mi cara

todavía es de madrugada.


Glauco 


miércoles, 26 de agosto de 2026

Nadie

No he querido llegar lejos,
donde están los hombres viejos
con carros y una mansión 
y un vacío en el corazón.  

¿No he querido o no he podido? 
Tras mi fracaso, escondido,
resuelvo que también quiero
ser eso que no tolero:

Un pensante acomodado,
un consumidor dañado,
un descubridor extraño
de la vida y de su engaño. 

Un altruista despiadado,
individuo desgarrado
por los bienes y servicios
que, más bien es, son, ser vicios. 

Y aunque lejos no he querido,
muy de lejos he venido
de ser uno, de ser alguien
para, al fin, poder ser nadie. 

Glauco

martes, 25 de agosto de 2026

Ocioso

Me detiene la sombría 

obsesión de cada día 

de saber que no sabía 

y no saber que sabría.  


Detenido me pregunto

si todo mundo anda junto

o cada quien en su asunto

esperando a ser difunto. 


Invadido por la duda

más aguda pido ayuda

ante un mundo que se escuda

bajo una verdad desnuda. 


La verdad es que no hay dios 

que pueda ayudar a dos

sin tener la misma voz,

y acaba diciendo adiós. 


De ese dios yo me despido

y de este mundo escondido;

no quiero estar detenido

a pesar de un no saber sombrío.

Un último verso vivo. 


Glauco

lunes, 24 de agosto de 2026

Dar y amar

“Nadie puede dar amor si no se ama.”,
me dijo alguien una vez que en cada cama
encontraba algo que dar y sin dar nada
me dejaba ver que su decir volaba. 

Yo no sé de amor que no sea un amor necio,
ése que acaricia la fe y el desprecio.
No me justifico, sólo así es el rezo
de la vida ingrata y su dar en silencio. 

Es posible dar la vida sin dar muerte;
ser lo mismo que en lo mismo se convierte;
amor que se ha ido y que por eso vuelve
a ser eso que nos falta y no se pierde. 

He podido dar y amar sin ser la rama
de olivo que no atraviesa el mar del drama,
porque amar es maldición de la palabra
infame que nos grita y nos declara
“Nadie puede dar amor si no se ama.”. 

Glauco

domingo, 23 de agosto de 2026

Algo

Tú tienes algo más, no sé, no hay nada.
No logro descubrir qué es lo que tienes,
que me tienes asido de tus sienes,
tus piernas, tu cintura y tu mirada. 

Tú tienes algo, poco, no sé qué.
No logro distinguir qué es lo que veo,
que pones sobre mí tu parpadeo
y siento que todo el amor me ve. 

Tus pasos, tus zapatos, tus tatuajes,
tus labios, tus abrazos, tus facetas…
tu abdomen de libélulas inquietas…

Tu fe y pasión por los aprendizajes,
tu voz y afirmación de que yo valgo…
No sé. Tú tienes todo. Tienes algo. 

Glauco

sábado, 22 de agosto de 2026

Nocturno obstinado

La luna de tus ojos se consume 
en rápidos disparos 
de piel,
de coqueteo,
de mítico perfume;
la luna de tus ojos es deseo
de ver los días más claros,
más pecador y fiel. 

Fantástico el cristal donde imagino
que tras la enfermedad 
del corazón 
que sufro desde el día que tus palabras 
me atravesaron; eran tuyas.
No. Por favor, no huyas.
Mis mágicas tristezas son macabras
pero soy confusión 
del azar y el destino;
de algún modo me gustas de verdad. 

Espero que al dormir
se calle para mí lo que me inquieta:
poder aquí vivir 
sin ser sólo por ti cierto poeta. 

Glauco

viernes, 21 de agosto de 2026

Nocturno del momento

Un momento.
Un momento tras otro hasta el recuerdo
de la pálida boca 
caminante
que el recuerdo imagina como roja.
Cada instante,
cada nueva vez que siento
tu vivir, vivo y siento que te muerdo.

Tú te fuiste y ya nunca pude verte.
Ya no puedo. No importa
que lo intente,
pero la vida es corta
y no quiero pasar la vida inerte
sin poder en mis labios retenerte,
aunque sea entre los labios de mi mente.  

Yo me he ido
y aun ido me hallo vivo.
Me hallo vivo aferrado al movimiento
de tu boca
que yo recuerdo roja
y que, pálida, es rama de olivo
entre aquello que afirmo haber vivido
y el recuerdo venido del momento. 

Glauco

jueves, 20 de agosto de 2026

El principio del sexo

Una noche estrellada los destellos
posaron su punzón sobre la piedra.
Volviéronse película de hiedra;
la trama de millones de cabellos. 

Allí la sombra dibujó siluetas
y las siluetas provocaron estro, 
y no hubo Ave María ni Padre Nuestro
que mitigara, en la moral, las grietas. 

Redescubierta la piedad sexual
que siendo noche se volvió deseo 
y en el deseo volvióse todas horas,

tuvo su nacimiento el natural
flujo donde quisimos ser paseo
de la germinación de las esporas. 

Glauco

miércoles, 19 de agosto de 2026

Voz. Poeta.

Una noche, una letra, una mañana,
el ritmo de la lengua trazó el canto
del hilo zurcidor de amor y llanto
sacando de las sílabas campana. 

Se fragua, desde entonces, cada ruido
como un murmullo breve y cadencioso
de acento y pronunciar se vuelve hermoso,
descubre los latidos del sonido.

Los corazones llaman y responde
cada silencio y llora y no se calla
nunca la vida; la pasión estalla…

La voz ya no se muere ni se esconde.
La voz del mundo no es analfabeta.
Mañana. Letra. Noche. Voz. Poeta.

Glauco

martes, 18 de agosto de 2026

El murciélago

En un tiempo lejano, ya bastante,
en un concilio eterno, voladores,
de la mano de dios merecedores,
recibieron el vuelo colorante. 

Arroceros, pericos y quetzales…
de sus plumas hicieron presunción.
El murciélago obtuvo la omisión 
del plumaje, asustando a los mortales. 

Piadoso, el dios dador a cada uno
le urgió una pluma para el desvalido 
y así, multicolor, el presumido

se declaró más bello que ninguno. 
Dios hizo de sus plumas llagas graves
y lo alejó del vuelo de las aves. 

Glauco

lunes, 17 de agosto de 2026

Sin sueño

Me dormí sin tener sueño,
sólo por poder dormirme.
Me dormí sin tener tiempo,
sólo por querer morirme. 

Muerto de miedo y terror
me dormí y no supe más 
de mi endeble corazón 
que corrió tras el jamás. 

Dormido pero intranquilo
me mori de soledad.
Me desperté de un suspiro
que me ató a la realidad. 

Glauco

domingo, 16 de agosto de 2026

El vaho

Vuela el vaho bajo el vapor
y ve bailar a la vela,
se viste de carabela
y navega hacia babor,
dándole al viento sabor:
sabe a saliva y veneno,
al bienestar de lo bueno
y a la vida y su vaivén.
En su vuelo sabe bien
que para el viento es obsceno. 

Glauco

sábado, 15 de agosto de 2026

Más arriba

Más arriba de los postes,
donde el vapor contamina,
se vuelve blanca la noche
y la quietud se termina. 

Se restriegan los nocturnos
entre perder y saber 
los misterios del futuro
que imaginaron ayer. 

Todo tiene que volver.
Todo tiene que subir
más arriba de los pies
donde es posible morir. 

Más arriba de los cables,
donde hay espacios vacíos,
se vuelven smog las aves,
quedan los cielos baldíos. 

Se alzan los rituales diurnos
entre prender y aprender
los anhelos inseguros
perdidos en el ayer. 

Glauco

viernes, 14 de agosto de 2026

La senda

He sido huella en las sendas
y he sido viento en las huellas
de otros caminos andados 
por la luz de las estrellas. 

Viajando por sendas viejas
nuevas venas encontré
y fluyeron mis adioses 
en la espera del ayer. 

Ayeres y porvenires 
comieron de mi camino
haciendo de lo aleatorio
los pasos de mi destino. 

En el azar pude ver
que no todo se conoce
pero todo se parece
a un reloj que da las doce. 

En círculos caminando.
En círculos detenido. 
En círculos hablo bajo.
En círculos he reñido. 

Y de todo lo que he visto
no existe nada que entienda.
He sido sombra cambiante
tras cada paso en la senda. 

Glauco

jueves, 13 de agosto de 2026

Penélope

La esperanza es tejido de amargura
que se cruza con la fidelidad.
El amor recrudece en soledad
y se zurce a un futuro que asegura.

Una espera tejida a dos decenas.
Cuatro lustros de amor no recibido.
Veinte años de andar tras lo perdido.
Una reina, un telar y sus cadenas. 

Al final, en la espera se ha quedado
eso que se conoce como honor
y ha pasado a poder llamarse amor…

En la ruina Penélope ha quedado,
siendo fiel al tejido, perpetuando
que el amor que es amor no sabe cuándo.  

Glauco

miércoles, 12 de agosto de 2026

Ha vivido

Detrás de la perdición 
hay una infusión de arena
goteando suave y serena
el tiempo de un corazón
sufriendo de insolación.  
Detrás del tiempo perdido
retumba cada latido
como quien va a renacer. 
Nada se puede perder
cuando de amor se ha vivido. 

Glauco

martes, 11 de agosto de 2026

Los velorios

Parado en Observatorio
me di cuenta de repente
de que entre toda esa gente
llenábamos un velorio.
Rezar es obligatorio
igual que obliga morir.
Rezamos al ver partir
el metro y cuando llegó 
el nuevo todo calló 
y empezamos a subir. 

Murieron tantos usuarios
antes en ese convoy.
Muchos más morirán hoy
y habrá funerales varios. 
También hay velorios diarios
en esta ciudad pequeña
donde todo se desdeña.
No importa dónde han estado
los otros. Ya estoy parado
fuera del metro Tasqueña. 

Glauco

lunes, 10 de agosto de 2026

La soledad propia del sol

Albina proyección de la cortina,
difundes para mí la soledad
del sol, mas no del solo. La verdad
confundo el sol con la cortina albina. 

Termina siendo el sol la línea fina
entre la imagen y la realidad,
una palabra de la vaguedad 
que en esa línea fina se termina. 

Y yo tras la cortina soy la sombra,
la tímida y recóndita figura,
que en sombras cree poder tener control. 

La luz que llega aquí, llega y me asombra,
detrás de la ventana se depura
en esa proyección llamada sol. 

Glauco

domingo, 9 de agosto de 2026

Incansable

No me he cansado del llanto.
Lloro desde que amanece. 
En mis párpados se mece
la lágrima y hace un manto
en mi vista. Llora tanto
el mundo, la paz y el mar.
La sangre de par en par
nos diluye gota a gota
y todo el dolor que brota
hace incansable el llorar. 

Glauco

sábado, 8 de agosto de 2026

La despedida

Sin mar, sin horizontes, escondida,
detrás de lo que cae en gravedad,
la brisa se convierte en tempestad
y trae, para las nubes, despedida. 

¿En qué paraje, en qué olvidado techo
se centrará la mar disminuida
por la erosión, lo grave y la caída? 
No sé, pero algo de ella cae al pecho. 

El mar dentro del mar de nuestro alivio
da espera por la ausencia a nuestra voz.
Vemos al cielo y decimos adiós 

mientras el corazón se vuelve anfibio.
Mucho nos da la lluvia y mucho pide.
La nube se desdá y también se despide. 

Glauco

viernes, 7 de agosto de 2026

La percepción

Parado aquí, mi vista estimulando. 
La luz y mis pestañas entre el viento,
y el viento asegurando el movimiento
del agua, mil anteojos ondulando. 

Ondula todo aquello a donde miro:
mis manos y mis pies, los de los otros.
Nos vemos y encontramos en nosotros
mil formas con la vida de un respiro. 

¿Acaso este soy yo? ¿Me he transformado? 
¿Soy uno con el agua que crepita? 
¿Cambia mi corazón cuando palpita? 

Mis ojos, entre todo lo mirado,
bien saben que no es todo la razón 
cuando ondula ante mí la percepción. 

Glauco

jueves, 6 de agosto de 2026

Desde que te vi

No he pensado más que en ti
desde que abrí el pensamiento 
a dar con el miramiento
de andar, desde que te vi
todo es un eterno aquí.  
Todo es como nunca ha sido:
la Osa Mayor se ha perdido,
Odiseo no regresó,
soy más bonito que yo,
soy un espejo escondido. 

Glauco

miércoles, 5 de agosto de 2026

Amor con amor se paga

Amor con amor se paga. 
El amor zurce la boca
como raíz en la roca,
surca la herida que llaga,
persigue al dedo que vaga 
y hace de la flor un niño,
provoca del desaliño,
lo mágico del calor.
El que recibe el amor
se desgarra en el cariño. 

Glauco

martes, 4 de agosto de 2026

La vida nueva

¿Quién ve venir el sol? 
Vemos que llega. 
No finge ser farol
cuando nos ciega
ni ser la claridad
de los paisajes. 

Él nada más está:
pastor de viajes,
el fuego que no da,
auro engranaje.
Ya no tiene el control.
La vida es nueva. 

Glauco

lunes, 3 de agosto de 2026

La trama

No se puede hallar la trama
con sólo mirar al piso.
Las rayas del panorama
dan un paisaje impreciso. 

Perdidos en la mirada,
en la mirada perdidos,
esta trama dibujada
silencia bocas y oídos.  

Y sueña quien se desplaza
en las mándalas del río 
terroso que nada pasa
en este espacio vacío. 

Esa trama se derrapa
en los ojos de suspiros
y con ellos traza un mapa
hecho de turbas y giros. 

En el paisaje impreciso,
de esta trama dibujada,
cuando el hombre mira al piso,
su mirada se derrama. 

Glauco

domingo, 2 de agosto de 2026

Lo verde

Todo lo que pasa es verde,

pasa verde y muy veloz.

¿Son los mil ojos de Dios

que ven lo que no se pierde? 


Si, acaso, me está mirando,

quiero saber qué me ve.

Allí radica mi fe:

en saber qué está pasando


y en saber que no me alcanza

la fuerza para saberlo. 

Solamente puedo verlo


con un halo de esperanza,

un halo que gira y gira

mientras lo verde me mira. 


Glauco

sábado, 1 de agosto de 2026

Ese monstruo

Muy de Dios y del amor

es el monstruo que nos mata,

algo de amor lo desata

y la fe lo vuelve peor. 

¡Qué nos mate, por favor!

¡Muchas menos vanidades!

¡Concreciones y verdades! 

Ningún temor al futuro. 

Muertos viviendo seguro

amor y divinidades.  


Glauco

viernes, 31 de julio de 2026

He llegado

Recuerdo haber andado las banquetas
al trote del cansancio y el deseo;
recuerdo las banquetas incompletas. 

Recuerdo: me sentí como Odiseo
pidiendo sucumbir a las sirenas,
buscando entre los charcos a Proteo;

atado al eslabón de las cadenas
de aquello que unos llaman el destino
y que otros llaman fuego de las venas:

la vuelta, despedida del camino;
la vuelta, bienvenida de la casa;
la vuelta, conmoción del intestino. 

Entre tanto recuerdo uno me abraza.
Sólo recuerdo que algo es recordado
y no sé qué. Maldito tiempo pasa. 

Hoy vuelvo a casa y sigo atribulado
por lo viajado (fuente del poeta).
Me siento bien de, al fin, haber llegado.

Glauco

jueves, 30 de julio de 2026

El tiempo pasado

Más que el amor, es el miedo. 
Más que el miedo, es el dolor. 
Más que el dolor, el amor. 
Más que el amor, es el credo. 
Más que el credo, es el enredo. 
Todo se encuentra enredado:
lo importante, lo sagrado. 
Nada es todo. Todo es más.
Nada conoce el jamás,
menos el tiempo pasado. 

Glauco

miércoles, 29 de julio de 2026

Paranoico

El jardín de una casa está cerrado. 
En él crecen pequeños remolinos
que levantan las luchas en el prado.

Yo contemplo esos pastos asesinos
y sentir sobre mí el cruzado fuego
deteniendo mi paso y sus caminos. 

Igualmente quisiera ser un ciego 
incapaz de mirar esos ciclones
arrancado a las plantas todo el riego. 

Paranoico, imagino batallones
acercando hacia mí el último aliento,
deteniendo mis muchos corazones. 

Nunca tuve más miedo contra el viento
que el que tengo sentado en esta orilla,
donde todo parece tan violento.

Ha llegado hasta aquí una breve astilla
y en mi pecho inhumano se ha clavado.
Viene y hace las veces de semilla,
germina para mí al hombre espantado. 

Glauco

martes, 28 de julio de 2026

La maldición

Ha sido linda la vida
cada vez que no la pienso. 
Pero al pensarla comienzo
a ver su furia suicida. 
Tras de todo lo vivido
pienso: ¿qué la vida ha sido? 

Pienso en el amor y duele,
no pensar ni mucho menos
amar, porque vivir suele
llenarnos de ambos venenos.
La maldición de pensar
es la maldición de amar. 

Amo pensar y le temo,
no a pensar ni al amor mismo,
a navegar sin un remo
que reconozca este abismo:
el del verso, el corazón,
lo bello y su maldición.  

Glauco

lunes, 27 de julio de 2026

El vapor

Con las lluvias del medio año
no se evapora la sangre
ni el llanto y haciendo daño
está lo triste del hambre. 
Por eso todo se muere.
¡Morir! ¿Quién morir no quiere? 

Pesa el sol en el sudor,
pesa y mata los deseos
de caminar. El calor
es el sabor del destierro
de los desaparecidos
ni encontrados ni perdidos. 

Y la muerte hace cosquillas
desde lejos a los todos
solitarios-maravillas.
Y la muerte hace destrozos. 
Todos se mueren por eso:
la lluvia y su vapor grueso. 

Glauco

domingo, 26 de julio de 2026

El maestro del disfraz

De triste me he disfrazado
porque no sé bien quién soy. 
Eso, al fin, lo supe hoy,
mañana lo habré olvidado
y volveré, desdichado,
al disfraz de la tristeza,
ése que muestra belleza,
alegría y transformación,
el que esconde el corazón 
tras de una grata sorpresa. 

Glauco

sábado, 25 de julio de 2026

Lo perdido

No hay nada que esté perdido,
vuelve en gotas y protones,
hace esferas y ciclones…
De un modo siempre ha venido.
No hay nada que esté escondido,
vuelve desde el campo verde
y ruega que lo recuerde
quien lo vio y lo dejó ir. 
En el juego de vivir 
hay algo que no se pierde. 

Glauco

viernes, 24 de julio de 2026

El fuego venenoso

La amistad no es siempre buena
porque no siempre el amigo
sabe lo que es dar abrigo
sin ser fuego que envenena,
que resquebraja y que apena. 
Es triste la realidad,
hace lucir la verdad
como un regalo sin precio
y el humano lindo y necio
la enfrenta con la amistad. 

Glauco

jueves, 23 de julio de 2026

La grieta

Hace tanto que una grieta 
me crece muy en el fondo.
Me caigo en ella y me escondo
de una manera indiscreta
queriendo hacerla secreta;
tras conocer lo que existe
sigue ese dolor que insiste
en arruinarme la vida 
que por mí ha sido vivida
como el dolor de estar triste. 

Glauco 

miércoles, 22 de julio de 2026

El origen del mal

Soy un monstruo, una quimera,
hecho de serpiente y cuervo,
de la paloma y el ciervo,
y me lamento en la hoguera
en que ondula mi bandera:
ese fuego natural. 
Soy un mítico animal
con el hambre y el amor,
el enojo y el temor,
siendo origen de mi mal. 

Glauco


martes, 21 de julio de 2026

Infierno sereno

Qué cosas hay en el alma
que puedan ser salvación
para el yermo corazón 
que no conoce la calma. 
La maldad al bien se empalma
y lo que parece bueno
es en verdad un veneno,
y lo que parece el mal
es pecado original:
es un infierno sereno. 

Glauco