Presentación

Presentación

martes, 31 de marzo de 2026

Balompié

En la mágica oncena duplicada
se revive la historia sempiterna:
uno y otro, oponentes, lucha eterna;
en la esfera: la vida concentrada. 

Nueve falso, difícil delantero. 
Medio campo, dominio del artista.
Defensa majestuosa que resista
los dardos que asesinan al portero. 

El galope le da sabor a gloria
al juego como si fuera la vida.
Es mil veces mejor vida fingida

en esas sensaciones de victoria,
mas la derrota siempre nos regresa
el juego verdadero a la cabeza. 

Glauco

lunes, 30 de marzo de 2026

Suena el amor

Suena el amor igual que una voz quieta
aullando en la ventana de las letras. 
Suena el amor igual que las miradas
radiantes al recuerdo transportadas.  
Suena el amor igual que las sesiones
espiritistas sin sus oraciones. 
Suena el amor que vive en la afonía 
gritando por las lágrimas del día. 

Donde suena el amor, suenan los muertos;
en polvo, en donde no hay ojos abiertos. 
Donde suena el amor, suena el hervor.
Suena. ¡Suena! ¡Suena siempre el amor!

Glauco

domingo, 29 de marzo de 2026

El invento

Sintiendo la ilusión del complemento
andamos con la fe tras el amor.
¿De qué sustancia hicimos ese invento?
¿Funciona con saliva o con vapor?
Fundidos al magnético aspaviento
sentimos en la espalda un estupor
de cosas bellas y de cosas nuestras;
sintiendo la ilusion de ser las muestras. 

Glauco

sábado, 28 de marzo de 2026

DA

Lo tuyo me pertenece
igual que el viento y la sal,
como el concepto que crece
y cambia antinatural,
como la noche se mece
en el sueño sin final. 

Lo tuyo me pertenece
igual que el conocimiento,
como el tiempo que aparece 
en un tímido momento, 
como el pudor que adormece
sin saberlo al ser violento. 

Y lo mío te pertenece
como la renunciación
sencilla que palidece,
como la manutención 
de la orquídea que florece,
igual que la ensoñación…

De mi amor; 
de tu amor;
del Amor. 

Glauco

viernes, 27 de marzo de 2026

Ir y venir

Cuando voy siento que viene
hacia mí lo que se va. 
La senda no se detiene 
o soy yo quien siempre está.  

En la erosión de mi piel
contra el tiempo se me anida 
la pasión y la vejez;
siento acabarse mi vida. 

No existe lo relativo,
tan sólo existe el misterio
infinitamente activo
que no tiene cementerio. 

Del tiempo yo no sé nada,
no tengo llaves del hoy.
Cuando siento su llegada 
no entiendo si viene o voy. 

Glauco

jueves, 26 de marzo de 2026

Eco de los labios rojos

Son tus labios rojos ojos
del beso callado hallado
espiando; suspira, pira,
bebe de la fragua agua. 

Y yo que me sé mirado
por ese beso latente,
me paseo de lado a lado
queriendo no estar presente. 

Vuelvo al eco de tu beso,
eso que trae mis despojos:
ojos a mi ser impresos,
presos de tus labios rojos. 

Glauco

miércoles, 25 de marzo de 2026

Amor

Tenemos para huir tantas razones:
no encontramos un mundo en la certeza;
no podemos sentir mil corazones;
no aguantamos la mística sorpresa;
no sentimos arropo de los dones;
no queremos la vida siendo presa. 
Tenemos las semillas del dolor 
creciendo sin las aguas del amor. 

Andamos con las aguas en el cuello:
queremos no morir, no estar perdidos;
queremos ser la fuente del destello;
queremos descansar en los sonidos;
queremos ser autores de lo bello;
queremos ser efectos del Soplido. 
Andamos con las muestras del dolor
sin arriesgarnos a sentir amor. 

Glauco

martes, 24 de marzo de 2026

El cósmico latido

Un cósmico latido en tus pupilas
susurra verde olivo a mis reacciones. 
De tres en tres se dan las pulsaciones
sanguíneas (amapolas intranquilas). 

El cósmico latido hace las filas
de nardos negros y sus proyecciones,
miradas donde todos los panteones
reviven, donde suenan las esquilas. 

Alado pensamiento es el recuerdo
cuando encuentra su igual en la añoranza.
Se vuelve una expresión de la esperanza. 

Un sueño, corazones y un acuerdo,
son tres maneras de lo incomprendido
de tu mirar, el cósmico latido. 

Glauco

lunes, 23 de marzo de 2026

Siluetas

Se dibuja la silueta
del alba y en la distancia
canta la voz del poeta
su arte: la nefelomancia.  

En las nubes se condensa
el futuro, y el pasado
se vuelve presente y piensa
lo que le han arrebatado. 

Entre formas de conejos,
peces, perros y banderas,
los ojos son los reflejos
henchidos de mil maneras. 

Más allá, en el horizonte, 
labra la voz del poeta
una ballena, un sinsonte,
una mágica silueta. 

Glauco

domingo, 22 de marzo de 2026

La invención de las ventanas

Sedientos de conexión
y profundamente hambrientos,
inventamos los intentos 
de abrir nuestro corazón 
al mundo. Nuestra invención 
ha sido ver las mañanas,
las personas soberanas, 
la esperanza del futuro…
La vista es lo más seguro: 
la invención de las ventanas. 

Glauco

sábado, 21 de marzo de 2026

El vacío

Si los pétalos caen, el botón huele,
y de pronto nos enceguece el frío.
Nada huele y el viento está vacío,
allí en ello la timidez nos duele. 

Algo queda después de lo extraviado:
una huella, un patrón, un traumatismo.
El adiós se deshace de lo mismo
y lo mismo en lo mismo se ha quedado. 

Compasión, ¡compasión para el de afuera!;
¡compasión para aquel que permanece!;
es la ausencia una fe que se padece. 

A la flor no le importa que se muera
su calor con la métralla del frío,
vive igual que nos hábita el vacío.  

Glauco

viernes, 20 de marzo de 2026

Insomne

El sueño nos protege de lo cierto,
degrada circunstancias en motivos,
confunde a los difuntos con los vivos
y cierra en nuestros ojos cielo abierto. 

Invoca al corazón de las apuestas,
la amnesia les contagia a los escribas,
convierte a las almohadas impasivas
en tablas de preguntas y respuestas. 

El sueño vuelve bueno lo malvado,
abisma la verdad y la hace fuente
de aquello que al espíritu es urgente. 

Reloj de arena del enamorado:
escapa eternamente de lo yermo. 
¡Ay! Hace tanto tiempo que no duermo. 

Glauco

jueves, 19 de marzo de 2026

Traes las canciones por dentro

Traes las canciones por dentro
y dentro de mí te traigo. 
Sin buscarte yo te encuentro
y al encontrarte me caigo.
Es un milagro escuchar
y me da el don de cantar:

Sé que no debo decir
lo que dicta mi emoción…
No niegues en darme el sí
y hacer burbujas de amor…
La puerta de par en par
y hacer camino al andar… 

Cuando te contemplo canto
y diario soy un cantante. 
A veces musito el llanto
y otras veces el instante
de mirarte, de quererte,
de desearte y no tenerte. 

Algo tienes que al ser tuyo,
tuyo me vuelve también
y paso de ser barullo 
a ser un eterno amén 
que hace el musical encuentro:
traes las canciones por dentro. 

Glauco

miércoles, 18 de marzo de 2026

La oración de tu nombre

He sentido la dicha del sonido callado 
que retumba en mi ojos entre espacios y líneas.
Esas letras lejanas a mi voz le han hablado 
y en mis sueños se escuchan pulsaciones sanguíneas. 

El sonido del beso en volar se habilita
y el vibrante momento de un silbar cerebral 
abanica el silencio. Todo suena y se agita
en las huecas cavernas del estruendo bucal. 

Aprendí de los libros a cantar en la ausencia.
Aprendí de las letras a vivir silencioso. 
Hoy escucho belleza, corazón, resistencia:
el momento silente que se lee muy hermoso. 

La lectura es milagro de la nada sonora,
tintinea con la tinta en el yunque del hombre. 
El milagro es el ruido del aquí y el ahora
donde a veces se escucha la oración de tu nombre. 

Glauco

martes, 17 de marzo de 2026

Viva la lujuria

Alienta la lujuria de los labios,
ese rayo que sin tocarnos roza.
Estremece la paz, liba y destroza
el sencillo ritual que está en mirarlos. 

Son los besos sudor imaginario
derritiendo en los ojos la sabrosa
sensación de olvidar la cara hermosa
que conforma el silencio con los labios. 

Se diluye la sal en la saliva
y el intruso rizado adorna el grueso
y menguante durazno que da el beso. 

La lujuria en miradas está viva. 
La lujuria divinas vidas cuenta.  
La lujuria en los labios nos alienta. 

Glauco

lunes, 16 de marzo de 2026

El acierto

Lo rosa tuvo un desliz
de color, se volvió rojo
y contra la luz del ojo
más tarde se volvió gris. 
El rosa estuvo feliz
de encontrar al ojo abierto,
de sentir que algo era cierto.
Ojo; luz; color; amor;
conjunto transformador
que hacen del desliz acierto. 

Glauco

domingo, 15 de marzo de 2026

¡Calla!

Callar amor es vivir
con la voz entrecortada.
Al no poder decir nada
comenzamos a morir,
no acabamos. El sentir
nos sumerge en la batalla
perdida que nunca estalla.
Nunca nos volvemos Dios.
Le damos muerte a la voz
siempre que el amor se calla. 

Glauco

sábado, 14 de marzo de 2026

El luto de la mirada

El luto de la mirada
está en ver. Mirar y ver
no es igual; está negada
la inocencia de querer. 

Buscar no nos garantiza
encontrar. Ni observadores
hallamos, mas con la prisa
de mirar se hallan amores. 

La mirada es infinita
cuando, sin más pretensión,
susurra, pronuncia y grita
las pausas del corazón. 

Ya no sabemos mirar.
Queremos hallar la nada. 
Sería mejor enfrentar 
el luto de la mirada. 

Glauco

viernes, 13 de marzo de 2026

Empezó en el tiempo

Todo empezó en el tiempo, como siempre.
¿Así empezó o más bien fue en el cuento? 
¿O tal vez empezó en el movimiento? 
Todo empezó sintiéndose en el vientre.

Siguió empezando, siempre, con la inerte 
pasión que hace lo rápido y lo lento 
Siguió empezando cual experimento
que pone esa pasión contra la muerte. 

Algo cambió en el tiempo y el espacio.
No sé qué fue. Tampoco tú lo sabes. 
Ni nadie. Surge todo de las graves 

vivencias que comienzan el prefacio 
y luego al empezar, como un recodo,
el tiempo en su doblez termina todo. 

Glauco

jueves, 12 de marzo de 2026

El beso que traiciona

Cada boca, cada mano,
traen la sed que no perdona,
son el pecado temprano,
son el beso que traiciona. 

Sin trabajo, sin la paz…
Sólo el amor ilusiona
con que puede darnos más 
ese beso que traiciona. 

Esto es nosotros mismos:
mismo sitio, misma zona;
mismo yo, mismos abismos;
mismo beso que traiciona. 

Vivimos en la cornisa
de la pasión que obsesiona.
Vivimos siempre de prisa
tras del beso que traiciona. 

No es maligna la traición 
si en el eros erosiona,
si convierte al corazón 
en el beso que traiciona. 

Glauco

miércoles, 11 de marzo de 2026

El mito de la niebla

Años atrás las rejas del deseo
abriéronse a la niebla del instinto.
Llenose de ceguera aquel recinto;
los ojos imitaron a Proteo. 

Volviéronse las rutas del paseo
los pulsos coloridos del Jacinto 
y viéronse nacer en lo distinto
el estro, la ternura y el aseo. 

Y todo se hizo nuevo. Se volvieron
los ojos nuevas sendas, nuevas rejas
(las celdas de Jacinto y las abejas).

¡Total! Que tantas cosas amor dieron:
traición, encierro, sexo, nacimiento;
la niebla antigua que nos reza el cuento. 

Glauco

martes, 10 de marzo de 2026

La invitación

Hay algo que nos invita
a vivir. No siempre es buena
la invitación. La condena
de vivir nos habilita
el sentir. La vida grita,
por nosotros, la oración
de un vuelco en el corazón. 
Todo canta; todo llora: 
¡estamos vivos ahora!
Somos esa invitación. 

Glauco

lunes, 9 de marzo de 2026

Las luces del ocaso

A las luces del ocaso
les pedí parir mi sombra 
encima del suelo raso 
con su luminosa alfombra. 

Cítricamente radiantes 
me dieron más que el proyecto
de mi sombra. Palpitantes, 
dieron marcha a mi trayecto. 

Y en mis ojos nada claro,
nada malo, nada bueno, 
todo simple, todo raro, 
todo vacío, todo lleno. 

Y así seguí mi derroche:
marcando en el sol mi paso
con su paso hacia la noche…
con las luces del ocaso. 

Glauco

domingo, 8 de marzo de 2026

La fiesta

Nada vuelve a ser igual
tras vivir un nuevo día.
Es descanso. Es alegría.  
Es llama antinatural. 
Es fundación seminal
de la mítica respuesta
a la pregunta. Es apuesta
por el bien y por lo eterno.
Es girasol en invierno. 
Es vivir en una fiesta. 

Todo es la bendición 
de amarnos sin comprender
el ser hombre o ser mujer.
Todo es purificación 
si se apresta el corazón 
al momento divinal
que invoca al verso manual
de amar para revivir
y en todo poder decir
“Nada vuelve a ser igual.”. 

Glauco

sábado, 7 de marzo de 2026

Recuerdo

Varias veces vi sobre la vitrina
una figurita de porcelana;
varias veces vi tras de la ventana
una línea de pelusita albina.

Varias veces vi doblando la esquina
una sombra pálida, casi arcana;
varias veces vi muerta a la mañana 
entre olor a muerte y a gasolina. 

Y sé que lo vi porque alguien me dijo
que eso sucedió, que yo lo vivía.
No recuerdo el mes ni el año ni el día.  

Volví a ser feliz. Volví a ser el hijo.
Volví pa' olvidar que nunca me fui. 
Volví a recordar lo que a veces vi. 

Glauco

viernes, 6 de marzo de 2026

Para morir

Digámosle a quien oiga que hay que amar. 
No importa que se mueran nuestros ojos
ni menos que acabemos en rastrojos
si envenenamos el acariciar.

Seamos algo de beso, algo de vuelo,
algo de pez, algo de jardinera,
algo de jacaranda, algo de fiera,
algo de madre y dios y algo de hielo. 

¿Qué cuesta algo de amor en este mundo? 
¿Qué cuesta?, dime ¿qué? ¡Que alguien me diga!
¿En dónde están la fe, la vid, la espiga? 

Oigamos el “te quiero” más fecundo,
ése que nos invita a vivir menos
amando, porque amar nos hace buenos. 

Glauco


jueves, 5 de marzo de 2026

El lienzo perdido

Lienzo de lino perdido,
dejado sobre la acera,
no sabe si lo han leído 
o si una vista le espera. 

Aferrado a ser feliz,
conoce el dolor temprano. 
Es la enorme cicatriz 
del arché de lo inhumano. 

Escribe en nuestra mirada. 
las lágrimas del secuestro 
que el tirano con su espada
le impuso… Todo es siniestro. 

Y no podemos salvarlo, 
no hay nada en el corazón 
para poder abrazarlo
sin sentir la perdición. 

Nos hace falta leer 
al lienzo con caridad
antes de que empiece a ser
parte de la tempestad. 

Hubo algo que se perdió 
con el flujo de la vida: 
un abrazo, un girasol…
un algo que no se olvida. 

Nos lo recuerda el mensaje
de ese lienzo desgarrado.
Somos tinta del ultraje
inicuo que lo ha golpeado. 

¿Dónde encontrará el amor
la puerta para pasar
y ayudar con el dolor
que no se puede cargar? 

Todos estamos perdidos:
fuimos lienzo, fuimos niño…
somos los niños dormidos
anhelantes de cariño. 

Somos la pobre oración 
que nos remite al comienzo: 
con fe y con desolación 
vive el niño; niña; lienzo. 

Glauco

miércoles, 4 de marzo de 2026

Nada, no hay nada

No hay nada que no pueda ser creado.
No hay nada que no pueda ser perdido.
No hay nada que derribe al afligido. 
No hay nada que deshaga al condenado. 

Porque la sombra crece con el sol. 
Porque la viña merma con la sed. 
Porque la mano araña la pared. 
Porque la vista es ojo y es farol. 

No hay nada porque todo está seguro. 
No hay nada porque todo está correcto. 
No hay nada porque todo está perfecto. 

La nada es la razón de un gran futuro. 
La nada es la expresión de la mirada. 
La nada es la aporía donde no hay nada. 

Glauco

martes, 3 de marzo de 2026

El maniquí

Somos el maniquí que espera intacto 
a que alguien lo imagine en movimiento.
Espera un corazón que haga el intento 
de ser un poco más y encienda el tacto. 

Miramos cómo pasa el mundo entero:
ojos y vista forman el combate
entre el reflejo y el escaparate;
miramos como quien mira primero. 

Quizás alguien encuentre en la quietud
de nuestros ojos lisos un motivo
para rogar que seamos de lo vivo

una nueva expresión. La plenitud
está en la sensación de ser mirados
mientras miramos para todos lados. 

Glauco

lunes, 2 de marzo de 2026

El hombre eterno

Hay dos formas de llegar 
a lo que llamamos casa:
con una vagancia escasa;
tras un largo trajinar. 
Ambas son formas de amar.
Una nos da cercanía 
para amar la lejanía 
y la otra nos aleja
de odiar lo que nos aqueja:
la razón de un nuevo día.  

Es necesario volver
a casa. Es innecesario
partir a un nuevo escenario.
Todo tiene que doler. 
Nadie tiene que perder
todo lo suyo. Es fraterno
el ayer, el hoy interno
y el mañana. Todo ser
es alguien que quiere volver
pretendiendo el hombre eterno. 

Glauco

domingo, 1 de marzo de 2026

El hábito

Morir se ha vuelto costumbre
después de vivir atados,
no hay llaves, sólo hay candados
afianzados por la herrumbre
del hombre: la certidumbre.
Así, con la soga al cuello, 
la vida pone su sello,
nos sujeta a todo mal
y se hace antinatural
habituarse a ver lo bello. 

Glauco