inicia con la mirada
bonita que sigue el rito
de no mirar a la nada
y mirar más bien el mito
de la vista ilimitada.
Es tan bonito mirar
a una persona bonita,
es intentar reiniciar
cuando la vista se agita;
no saber cómo parar
aquello que nos limita.
En el vaivén permanece
la vista que viene y va.
Es bonito lo que ofrece
y es bonito lo que está.
Bonito es sentir que crece
lo bonito de mirar.
Glauco
No hay comentarios:
Publicar un comentario