tu cara y no quiero encontrarla
y no saber que no eres tú
porque me ciega tu luz.
No me confundo, tengo miedo
de perder por qué no veo.
Por eso te ando buscando
por varios lados y varios
modos de llegar a ti:
los de siempre y los de mí,
los que todo mundo dice,
¡que te mire, que te mire!
Te miro y miro la herencia
de la historia, la consciencia,
la eterna persecución
del placer de un corazón,
sin saber cómo nos llama
pero buscando tu cara.
Glauco
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