Presentación

Presentación

lunes, 31 de agosto de 2026

Aún recuerdo las palabras

Aún recuerdo las palabras

que recuerdo que dijiste

la última vez que te vi,

la vez que todavía hablabas,

cuando no estuviste triste,

cuando estuvimos aquí 

tomando una michelada 

escarchada con alpiste 

y no queríamos sufrir. 


Ese día nos despedimos.

Me dio mucho gusto verte

porque te veías contento.

Ese día estuvimos vivos

y seguimos… ¡Mala suerte:

ahora siempre te encuentro!

Te encuentro yendo conmigo

desde el yacimiento inerte

del amor de tu recuerdo. 


Tu presencia aún no se acaba:

aún recuerdo las palabras. 


Glauco

domingo, 30 de agosto de 2026

La fiesta del amor

Yendo. Yendo. Yendo y viniendo,
con tu sonrisa en sube y baja
y tus pestañas hacia el cielo,
me das tu beso en una caja
torácica color violeta:
tu juego que sabe a amor-fiesta.

Con los grafitis celebrando 
tu nombre en todas las paredes:
pandillas, sonideros, diputados.
Y yo namás caigo en tus redes
que siempre quieren abrazarme
para sentir mi amor de padre. 

Y grito. Y bailo reggaetón.
Y canto una canción de cuna
pa’ desvelar a tu corazón
con una rima inoportuna…
Porque namás de amar naciste:
la fiesta de vivir pa’ no estar triste.

Glauco

sábado, 29 de agosto de 2026

La rata

Ando sin huellas el sucio suelo.
Entre los pasos de otros me cuelo.
Todos me ignoran, nadie me pisa
porque mi calma les sabe a prisa. 
Busco comida, como basura.
Sin tener hambre la vida es dura.
Ando la orilla bajo la acera
hasta esa puerta: la coladera.
Gozo lo oscuro de la cloaca
donde el aroma cutre destaca
y no me ahogo; yo me embarazo:
dejo cachorros en cada paso. 
No soy yo misma. Somos lo mismo,
machos y hembras, en este abismo.
Sin diferencia, cuando me muera
vendrá otra rata siendo lo que era. 

Glauco

viernes, 28 de agosto de 2026

A lo alto

Hay luces en aquello que de lejos
se muestra como el cielo, pero creo
que es algo más secreto, algo que veo:
un cúmulo de espejos y reflejos.

Ventanas suspendidas en guirnaldas
que brillan en bandadas y se apagan 
con las alas de las nubes que nos llagan,
y que ingratas nos ponen sus espaldas. 

Estamos confundidos con los ruidos
de vivos que se acaban sus respiros
entre místicos vicios de papiros.  

Los ruidos han sido sustituidos
por mirlos que navegan el recinto
de luces, de destinos y de instinto  

Glauco

jueves, 27 de agosto de 2026

Todavía de madrugada

Todavía de madrugada

gotea la luz en el túnel 

y decanta la esperanza

en magnética impaciencia.

Hay mucha gente que baja 

pero más gente que sube. 


Me derrota la paciencia

de esperar para subirme

a esta clepsidra de ausencia

hecha de luz y tardanza.

La espera se torna intensa

cuando uno espera morirse. 


Todos vamos y venimos.

Todos venimos y vamos.

Somos asfaltos heridos,

oscilación del temblor, 

temerosos inquilinos 

del amor que nunca damos.


De repente llega el tren

y el reloj de luz se acaba.

Temblor y heridas se ven,

luego de verse se van

sin preguntar quién es quién.

y al devolverme a mi cara

todavía es de madrugada.


Glauco 


miércoles, 26 de agosto de 2026

Nadie

No he querido llegar lejos,
donde están los hombres viejos
con carros y una mansión 
y un vacío en el corazón.  

¿No he querido o no he podido? 
Tras mi fracaso, escondido,
resuelvo que también quiero
ser eso que no tolero:

Un pensante acomodado,
un consumidor dañado,
un descubridor extraño
de la vida y de su engaño. 

Un altruista despiadado,
individuo desgarrado
por los bienes y servicios
que, más bien es, son, ser vicios. 

Y aunque lejos no he querido,
muy de lejos he venido
de ser uno, de ser alguien
para, al fin, poder ser nadie. 

Glauco

martes, 25 de agosto de 2026

Ocioso

Me detiene la sombría 

obsesión de cada día 

de saber que no sabía 

y no saber que sabría.  


Detenido me pregunto

si todo mundo anda junto

o cada quien en su asunto

esperando a ser difunto. 


Invadido por la duda

más aguda pido ayuda

ante un mundo que se escuda

bajo una verdad desnuda. 


La verdad es que no hay dios 

que pueda ayudar a dos

sin tener la misma voz,

y acaba diciendo adiós. 


De ese dios yo me despido

y de este mundo escondido;

no quiero estar detenido

a pesar de un no saber sombrío.

Un último verso vivo. 


Glauco

lunes, 24 de agosto de 2026

Dar y amar

“Nadie puede dar amor si no se ama.”,
me dijo alguien una vez que en cada cama
encontraba algo que dar y sin dar nada
me dejaba ver que su decir volaba. 

Yo no sé de amor que no sea un amor necio,
ése que acaricia la fe y el desprecio.
No me justifico, sólo así es el rezo
de la vida ingrata y su dar en silencio. 

Es posible dar la vida sin dar muerte;
ser lo mismo que en lo mismo se convierte;
amor que se ha ido y que por eso vuelve
a ser eso que nos falta y no se pierde. 

He podido dar y amar sin ser la rama
de olivo que no atraviesa el mar del drama,
porque amar es maldición de la palabra
infame que nos grita y nos declara
“Nadie puede dar amor si no se ama.”. 

Glauco

domingo, 23 de agosto de 2026

Algo

Tú tienes algo más, no sé, no hay nada.
No logro descubrir qué es lo que tienes,
que me tienes asido de tus sienes,
tus piernas, tu cintura y tu mirada. 

Tú tienes algo, poco, no sé qué.
No logro distinguir qué es lo que veo,
que pones sobre mí tu parpadeo
y siento que todo el amor me ve. 

Tus pasos, tus zapatos, tus tatuajes,
tus labios, tus abrazos, tus facetas…
tu abdomen de libélulas inquietas…

Tu fe y pasión por los aprendizajes,
tu voz y afirmación de que yo valgo…
No sé. Tú tienes todo. Tienes algo. 

Glauco

sábado, 22 de agosto de 2026

Nocturno obstinado

La luna de tus ojos se consume 
en rápidos disparos 
de piel,
de coqueteo,
de mítico perfume;
la luna de tus ojos es deseo
de ver los días más claros,
más pecador y fiel. 

Fantástico el cristal donde imagino
que tras la enfermedad 
del corazón 
que sufro desde el día que tus palabras 
me atravesaron; eran tuyas.
No. Por favor, no huyas.
Mis mágicas tristezas son macabras
pero soy confusión 
del azar y el destino;
de algún modo me gustas de verdad. 

Espero que al dormir
se calle para mí lo que me inquieta:
poder aquí vivir 
sin ser sólo por ti cierto poeta. 

Glauco

viernes, 21 de agosto de 2026

Nocturno del momento

Un momento.
Un momento tras otro hasta el recuerdo
de la pálida boca 
caminante
que el recuerdo imagina como roja.
Cada instante,
cada nueva vez que siento
tu vivir, vivo y siento que te muerdo.

Tú te fuiste y ya nunca pude verte.
Ya no puedo. No importa
que lo intente,
pero la vida es corta
y no quiero pasar la vida inerte
sin poder en mis labios retenerte,
aunque sea entre los labios de mi mente.  

Yo me he ido
y aun ido me hallo vivo.
Me hallo vivo aferrado al movimiento
de tu boca
que yo recuerdo roja
y que, pálida, es rama de olivo
entre aquello que afirmo haber vivido
y el recuerdo venido del momento. 

Glauco

jueves, 20 de agosto de 2026

El principio del sexo

Una noche estrellada los destellos
posaron su punzón sobre la piedra.
Volviéronse película de hiedra;
la trama de millones de cabellos. 

Allí la sombra dibujó siluetas
y las siluetas provocaron estro, 
y no hubo Ave María ni Padre Nuestro
que mitigara, en la moral, las grietas. 

Redescubierta la piedad sexual
que siendo noche se volvió deseo 
y en el deseo volvióse todas horas,

tuvo su nacimiento el natural
flujo donde quisimos ser paseo
de la germinación de las esporas. 

Glauco

miércoles, 19 de agosto de 2026

Voz. Poeta.

Una noche, una letra, una mañana,
el ritmo de la lengua trazó el canto
del hilo zurcidor de amor y llanto
sacando de las sílabas campana. 

Se fragua, desde entonces, cada ruido
como un murmullo breve y cadencioso
de acento y pronunciar se vuelve hermoso,
descubre los latidos del sonido.

Los corazones llaman y responde
cada silencio y llora y no se calla
nunca la vida; la pasión estalla…

La voz ya no se muere ni se esconde.
La voz del mundo no es analfabeta.
Mañana. Letra. Noche. Voz. Poeta.

Glauco

martes, 18 de agosto de 2026

El murciélago

En un tiempo lejano, ya bastante,
en un concilio eterno, voladores,
de la mano de dios merecedores,
recibieron el vuelo colorante. 

Arroceros, pericos y quetzales…
de sus plumas hicieron presunción.
El murciélago obtuvo la omisión 
del plumaje, asustando a los mortales. 

Piadoso, el dios dador a cada uno
le urgió una pluma para el desvalido 
y así, multicolor, el presumido

se declaró más bello que ninguno. 
Dios hizo de sus plumas llagas graves
y lo alejó del vuelo de las aves. 

Glauco

lunes, 17 de agosto de 2026

Sin sueño

Me dormí sin tener sueño,
sólo por poder dormirme.
Me dormí sin tener tiempo,
sólo por querer morirme. 

Muerto de miedo y terror
me dormí y no supe más 
de mi endeble corazón 
que corrió tras el jamás. 

Dormido pero intranquilo
me mori de soledad.
Me desperté de un suspiro
que me ató a la realidad. 

Glauco

domingo, 16 de agosto de 2026

El vaho

Vuela el vaho bajo el vapor
y ve bailar a la vela,
se viste de carabela
y navega hacia babor,
dándole al viento sabor:
sabe a saliva y veneno,
al bienestar de lo bueno
y a la vida y su vaivén.
En su vuelo sabe bien
que para el viento es obsceno. 

Glauco

sábado, 15 de agosto de 2026

Más arriba

Más arriba de los postes,
donde el vapor contamina,
se vuelve blanca la noche
y la quietud se termina. 

Se restriegan los nocturnos
entre perder y saber 
los misterios del futuro
que imaginaron ayer. 

Todo tiene que volver.
Todo tiene que subir
más arriba de los pies
donde es posible morir. 

Más arriba de los cables,
donde hay espacios vacíos,
se vuelven smog las aves,
quedan los cielos baldíos. 

Se alzan los rituales diurnos
entre prender y aprender
los anhelos inseguros
perdidos en el ayer. 

Glauco

viernes, 14 de agosto de 2026

La senda

He sido huella en las sendas
y he sido viento en las huellas
de otros caminos andados 
por la luz de las estrellas. 

Viajando por sendas viejas
nuevas venas encontré
y fluyeron mis adioses 
en la espera del ayer. 

Ayeres y porvenires 
comieron de mi camino
haciendo de lo aleatorio
los pasos de mi destino. 

En el azar pude ver
que no todo se conoce
pero todo se parece
a un reloj que da las doce. 

En círculos caminando.
En círculos detenido. 
En círculos hablo bajo.
En círculos he reñido. 

Y de todo lo que he visto
no existe nada que entienda.
He sido sombra cambiante
tras cada paso en la senda. 

Glauco

jueves, 13 de agosto de 2026

Penélope

La esperanza es tejido de amargura
que se cruza con la fidelidad.
El amor recrudece en soledad
y se zurce a un futuro que asegura.

Una espera tejida a dos decenas.
Cuatro lustros de amor no recibido.
Veinte años de andar tras lo perdido.
Una reina, un telar y sus cadenas. 

Al final, en la espera se ha quedado
eso que se conoce como honor
y ha pasado a poder llamarse amor…

En la ruina Penélope ha quedado,
siendo fiel al tejido, perpetuando
que el amor que es amor no sabe cuándo.  

Glauco

miércoles, 12 de agosto de 2026

Ha vivido

Detrás de la perdición 
hay una infusión de arena
goteando suave y serena
el tiempo de un corazón
sufriendo de insolación.  
Detrás del tiempo perdido
retumba cada latido
como quien va a renacer. 
Nada se puede perder
cuando de amor se ha vivido. 

Glauco

martes, 11 de agosto de 2026

Los velorios

Parado en Observatorio
me di cuenta de repente
de que entre toda esa gente
llenábamos un velorio.
Rezar es obligatorio
igual que obliga morir.
Rezamos al ver partir
el metro y cuando llegó 
el nuevo todo calló 
y empezamos a subir. 

Murieron tantos usuarios
antes en ese convoy.
Muchos más morirán hoy
y habrá funerales varios. 
También hay velorios diarios
en esta ciudad pequeña
donde todo se desdeña.
No importa dónde han estado
los otros. Ya estoy parado
fuera del metro Tasqueña. 

Glauco

lunes, 10 de agosto de 2026

La soledad propia del sol

Albina proyección de la cortina,
difundes para mí la soledad
del sol, mas no del solo. La verdad
confundo el sol con la cortina albina. 

Termina siendo el sol la línea fina
entre la imagen y la realidad,
una palabra de la vaguedad 
que en esa línea fina se termina. 

Y yo tras la cortina soy la sombra,
la tímida y recóndita figura,
que en sombras cree poder tener control. 

La luz que llega aquí, llega y me asombra,
detrás de la ventana se depura
en esa proyección llamada sol. 

Glauco

domingo, 9 de agosto de 2026

Incansable

No me he cansado del llanto.
Lloro desde que amanece. 
En mis párpados se mece
la lágrima y hace un manto
en mi vista. Llora tanto
el mundo, la paz y el mar.
La sangre de par en par
nos diluye gota a gota
y todo el dolor que brota
hace incansable el llorar. 

Glauco

sábado, 8 de agosto de 2026

La despedida

Sin mar, sin horizontes, escondida,
detrás de lo que cae en gravedad,
la brisa se convierte en tempestad
y trae, para las nubes, despedida. 

¿En qué paraje, en qué olvidado techo
se centrará la mar disminuida
por la erosión, lo grave y la caída? 
No sé, pero algo de ella cae al pecho. 

El mar dentro del mar de nuestro alivio
da espera por la ausencia a nuestra voz.
Vemos al cielo y decimos adiós 

mientras el corazón se vuelve anfibio.
Mucho nos da la lluvia y mucho pide.
La nube se desdá y también se despide. 

Glauco

viernes, 7 de agosto de 2026

La percepción

Parado aquí, mi vista estimulando. 
La luz y mis pestañas entre el viento,
y el viento asegurando el movimiento
del agua, mil anteojos ondulando. 

Ondula todo aquello a donde miro:
mis manos y mis pies, los de los otros.
Nos vemos y encontramos en nosotros
mil formas con la vida de un respiro. 

¿Acaso este soy yo? ¿Me he transformado? 
¿Soy uno con el agua que crepita? 
¿Cambia mi corazón cuando palpita? 

Mis ojos, entre todo lo mirado,
bien saben que no es todo la razón 
cuando ondula ante mí la percepción. 

Glauco

jueves, 6 de agosto de 2026

Desde que te vi

No he pensado más que en ti
desde que abrí el pensamiento 
a dar con el miramiento
de andar, desde que te vi
todo es un eterno aquí.  
Todo es como nunca ha sido:
la Osa Mayor se ha perdido,
Odiseo no regresó,
soy más bonito que yo,
soy un espejo escondido. 

Glauco

miércoles, 5 de agosto de 2026

Amor con amor se paga

Amor con amor se paga. 
El amor zurce la boca
como raíz en la roca,
surca la herida que llaga,
persigue al dedo que vaga 
y hace de la flor un niño,
provoca del desaliño,
lo mágico del calor.
El que recibe el amor
se desgarra en el cariño. 

Glauco

martes, 4 de agosto de 2026

La vida nueva

¿Quién ve venir el sol? 
Vemos que llega. 
No finge ser farol
cuando nos ciega
ni ser la claridad
de los paisajes. 

Él nada más está:
pastor de viajes,
el fuego que no da,
auro engranaje.
Ya no tiene el control.
La vida es nueva. 

Glauco

lunes, 3 de agosto de 2026

La trama

No se puede hallar la trama
con sólo mirar al piso.
Las rayas del panorama
dan un paisaje impreciso. 

Perdidos en la mirada,
en la mirada perdidos,
esta trama dibujada
silencia bocas y oídos.  

Y sueña quien se desplaza
en las mándalas del río 
terroso que nada pasa
en este espacio vacío. 

Esa trama se derrapa
en los ojos de suspiros
y con ellos traza un mapa
hecho de turbas y giros. 

En el paisaje impreciso,
de esta trama dibujada,
cuando el hombre mira al piso,
su mirada se derrama. 

Glauco

domingo, 2 de agosto de 2026

Lo verde

Todo lo que pasa es verde,

pasa verde y muy veloz.

¿Son los mil ojos de Dios

que ven lo que no se pierde? 


Si, acaso, me está mirando,

quiero saber qué me ve.

Allí radica mi fe:

en saber qué está pasando


y en saber que no me alcanza

la fuerza para saberlo. 

Solamente puedo verlo


con un halo de esperanza,

un halo que gira y gira

mientras lo verde me mira. 


Glauco

sábado, 1 de agosto de 2026

Ese monstruo

Muy de Dios y del amor

es el monstruo que nos mata,

algo de amor lo desata

y la fe lo vuelve peor. 

¡Qué nos mate, por favor!

¡Muchas menos vanidades!

¡Concreciones y verdades! 

Ningún temor al futuro. 

Muertos viviendo seguro

amor y divinidades.  


Glauco