si no nos sirve la vida,
si el sistema fraticida
nos sigue teniendo abajo;
nos lanza un escupitajo
y nos arroja al desprecio.
No nos sirve un hombre recio
si eso lo llevó a olvidar
al otro y a trabajar
queriendo pagar su precio.
Es imposible vivir
a golpes entre nosotros,
si mientras tanto los otros
nos pagan para sufrir
por ellos y por sentir
que nos hacen un favor.
Confundimos la labor
con la paz del sacrificio
del trabajo y ese vicio
se llama falta de amor.
Glauco
No hay comentarios:
Publicar un comentario