igual a las otras celdas,
va la gente taciturna
aflojándose las cuerdas
para que le duela menos
irse muriendo de sueño.
Pagando por el instante
de dormir, siempre pagando…
el tintinear es constante
y la moneda mermando.
Es tan confuso ser dueño
mientras se muere de sueño.
Amanecer corredizo
es la señal de que acaba
ese momento preciso
de descanso. Se trabaja
para sentir que se puede
dormir si, acaso, se quiere.
No hay tiempo para llorar
ni tiempo para mirarse.
Sin tiempo pa’ descansar
el trabajo ya no es arte.
En la celda se han perdido
las virtudes del dormido.
Glauco
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