es que me dueles porque no te tengo.
Ausencia y posesión, ¡qué mal contengo!
¿Qué mal se ha apoderado de mi mente?
Me duele descubrir tu libertad.
Me duele descubrirme en el tirano.
Me duele y este duelo no es humano,
es el dolor de la monstruosidad.
Me duele la palabra que no cesa
de replicar en mí las ataduras
de la ilusión, la trampa y las locuras
que engañan y desgarran mi cabeza.
La libertad es justo lo que anhelas
y no sé cómo hacer que no me duelas
Glauco
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