Presentación

Presentación

martes, 6 de febrero de 2018

La canción del infinito



Oigo al despertar cuando canta el gallo,
así ya sé cuando tú has despertado.
Sé que el cielo se encontrará soleado
y que, de pronto, caerás como rayo.

Canto y cantas cuando las aves cantan:
coro de armoniosa naturaleza;
silbido que pica la misma fresa;
Adán y Eva en la boca se levantan.

En todo el día se escuchan las canciones
del caótico cosmos infinito;
no las desarmoniza un solo grito,

ni callan en cósmicas explosiones,
conforman esa fresa con un beso,
cantando tu nombre en el universo.


Talio




lunes, 5 de febrero de 2018

Siempre

Te vi en mi camino
siempre,
siempre tras tus pasos.
El sol tiene brillo
siempre,
siempre con tus rayos.
Escucho el sonido
siempre,
siempre pronunciado.
El agua se mueve
siempre,
siempre hacia tu lado.
Y siempre te miro
siempre,
siempre enamorado.

Si tú me preguntaras si te amo
respondería un “te amo” con un “siempre”.



Talio




viernes, 2 de febrero de 2018

Madrigales de deseo




I

Cuando por fin pude mirar tu ombligo
todo cambió en mis ojos,
se volvieron fuego que no se extingue,
deseo que nunca finge,
que no sabe de hinojos,
deseo que sólo existe si es contigo.

II

Se asomaron tus senos
y ya nunca se fueron de mi mente,
anidaron en mi ser
trayendo consigo invisible placer,
tanto que mi cuerpo se ha vuelto fuerte
con tus senos serenos.

III

Ha tiempo antes te había visto caminar;
te vi mover las piernas
pero cuando por fin las miré quietas
las imaginé abiertas
como palmeras tiernas
que marginan el camino rumbo al mar.

IV

Delgada tu cintura
cerró todo el espectro de mi vista
dejándome invidente.
Dejé salir mi saliva caliente
para convertirme al fin en artista,
para hacerte pintura.

V

Tu cabello tiene aroma a desgarre,
un imán con mi mano,
una indicación profunda de haleo.
Miro tu pelo y veo
tu cuerpo muy cercano
como para que hagamos aquelarre.

VI

En la pelvis tu sombra
me hace una invitación a la oscuridad,
a perderme en tu cama
y encender una tenebrosa llama
en lo más profundo de esa cavidad
que mi deseo renombra.

VII

Veo cómo se dibujan en tus pechos
unos dátiles rosas,
siluetas que me miran y me invitan
a comer, y me citan,
en llanuras sabrosas,
a posar mis mordidas en sus lechos.

VIII

Verte completo el cuerpo
es un ejercicio de imaginación
que me vuelve hombre erecto,
y me manda directo
a desear y compartir mi excitación
poniéndome en tu adentro. 



Talio




jueves, 1 de febrero de 2018

Universo



Si ver tu margen pudiera
vería el final de finales
y los inicios formales
del inicio de la tierra.
Si abriendo los ojos viera
lo que quiero, yo quisiera
ver el alfa y el omega
que se quita y que se entrega
en un fenómeno oscuro,
en un misterio seguro.
Sobre su ser se doblega.

Sentir el hambre vacía
al mirar pasar la estrella
fugaz, luminosa y bella,
es un ansia que se ansía
cuando se ve la armonia
de un sol y otro sol lejano,
uno humilde y otro ufano,
Iluminando los mundos
al unisono, muy juntos,
como si fueran hermanos.

Una explosión gigantesca
explica todo y no explica
la nada que se replica,
y entre la vida más crezca,
la vida será grotesca,
pues ver todo y no la nada
es sólo corazonada
del imaginario espero
que llamamos universo
y no llamamos mirada.

Tienes la temperatura,
el peso y la velocidad.
Tienes también la verdad
muy lejos de la dulzura.
La verdad no está segura.
Ciego es quien ve y ya no mira
tras de lo que predomina,
mirando lo que está claro,
lo que no se mira es raro.
El universo es mentira.

Vuélcase sobre sí mismo
y de sí mismo ha brotado,
llenando el vacío llenado
para que no  hubiera abismo:
así empezó el optimismo.
Y yendo siempre hacia el frente
vamos atrás nuevamente.
El todo sale del uno
y sin ambos no hay ninguno.
Ambos son un solo ente.

Aparece un mar de líneas
en el cielo y la cabeza.
El punto la línea empieza:
pasa por áreas virgíneas
dejando huellas broncíneas.
La vista crece y aprehende
que lo que ve solamente
es un eterno comienzo.
Por eso es que a veces pienso
que el universo es la mente.

Es claro que no es el hombre
quien puso todas las cosas
sobre las eternas fosas
de las fosas que están sobre
la inexistencia de un orbe.
Parece un gran sinsentido
vivir y no haber vivido.
Sólo así es el firmamento:
un eterno movimiento,
el cosmos por siempre ha sido.



Talio