Presentación

Presentación

jueves, 6 de octubre de 2022

Los ojos

 
Ojos que otros ojos miran,
a veces miran lo humano,
algunas otras deliran
y creen mirar lo divino.

Lo divino se hace amor
y lo humano se hace menos.
Lo humano nos causa horror
y lo otro nos hace buenos. 

La creación de la ternura,
del celo la destrucción;
el celo es mirada impura,
la ternura es corazón. 

El corazón que palpita
se viste de parpadeo.
La mirada necesita 
apoteósico apogeo. 

Apuesto que en mi mirada
otros han visto dolor.
Realmente el dolor no es nada
si no nace del amor. 

Una vez que el amor nace
se envuelve de fuegos rojos,
se hace, se hace y se rehace
cuando se miran los ojos. 

Glauco

miércoles, 5 de octubre de 2022

Arde tu amor

 
Me arde tu amor, mas no arde como herida.
Es sol, es primavera y es abrazo,
es vida que palpita en tu regazo,
es llama que entre tus labios se anida. 

Forja entre mis pestañas la ternura
y derrite la ira, la hace llanto,
con aliento y mirada se hace manto
tejido entre este mundo y su denzura. 

Me cala vello y piel, me hace felino.
La bruta sensación de tu mirada
me hace fogata inmensa, iluminada.

La llama mística del adivino
es tu cariño, pozo del calor.
No arde una herida, mas me arde tu amor. 

Glauco

martes, 4 de octubre de 2022

Allá donde tú estás vive mi pensamiento

 

Allá por donde vuela libre el viento,

ese lugar en donde el sol no muere,

allá donde la guerra nunca hiere,

allende paz y sol soplan su aliento; 


allá hay un corazón que late y quiere

que viva eternamente aquel momento

en que el amor dejó de ser un cuento

para ser realidad que se refiere.


Allá donde se vuelve cierto el mito,

allá donde el amor es más que un rito,

allá donde se abrasa el sentimiento; 


allá donde a tus besos me requieres,

dónde eres tú entre todas las mujeres,

está mi amor, mi fe y mi pensamiento. 


Glauco

lunes, 3 de octubre de 2022

Las preguntas

 
¿Cuántos corazones se habrán roto
al escuchar la negación tajante
de su deseo de hacerse con el otro
huella, paso, camino y caminante? 

¿Cuántos silencios se habrán olvidado
detrás de la risa que esconde el llanto
y los congela, los deja de lado
sin faz de maldición ni alma de encanto? 

¿Cuántos sentimientos de vergüenza
habrán germinado tras el rechazo
de aquellos que somos y de la inmensa
muerte moral que damos al fracaso? 

¿Cuántas memorias se hallan escondidas
en plantas, calendarios y roperos
mientras la gente las da por perdidas
y tapa con ficción los agujeros? 

¿Cuántos besos se habrán desencantado
en el fuego perenne de otros besos
y al besarse saberse desechados
entre olvidos, anhelos y embelesos?

¿Cuántas sendas se habrán arrepentido
de forjarse a la sombra de las huellas
donde todo destino está dormido
y no llega jamás a las estrellas? 

¿Cuántas lluvias de lluvia habrán llenado
los jarrones, los cántaros y vasos,
cual si fueran tormentas del pasado
que escurren entre besos y entre abrazos? 

¿Cuántos llantos habrán de ser señal
de que el mundo se encuentra en lo profundo
de un abismo, que roza su final
y pronto dejará de ser el mundo? 

¿Cuántas frases habrán de silenciarse
en el vicio de besos y caricias
que consume a los ávidos de amarse
convirtiendo su amor en injusticia? 

¿Cuántas dudas habrán de germinar
en preguntas benéficas y honestas,
que conviertan el don de preguntar
en el don de llegar a las respuestas? 

Glauco