Presentación

Presentación

viernes, 10 de marzo de 2023

El once es tan grandioso como el ocho

 
En once sílabas habló Sor Juana,
en once sílabas habló Quevedo,
si ellos pudieron, sé que también puedo
porque el ritmo de todo humano emana. 

"En once sílabas", me faltan cinco
para alcanzar la magia del soneto.
"Le pongo cincö", el verso está completo;
el de once sílabas requiere ahínco. 

También hablar en once es cotidiano,
sólo que no contamos la medida.
¡¿Quién anda tras el metro por la vida?!

No importa que mi ritmo sea mundano,
yo quiero, cual Sor Juanä, hablar si puedo
y hablar como Francisco de Quevedo. 

Glauco

jueves, 9 de marzo de 2023

El ocho es mejor que el once

 
A veces me maravillo
con el metro del soneto,
mas como no lo acompleto,
mejor hago un sonetillo. 

Once sílabas son muchas
para mi ritmo mundano,
siento que es más cotidiano
ocho que escucho y escuchas. 

Eso de medir un verso
de once sílabas me gana.
Yo no soy como Sor Juana.

El metro de ocho es más terso
para mis vagos oídos,
me es más común su sonido. 

Glauco

miércoles, 8 de marzo de 2023

Falacia y relativismo

 
Hablar de lo que se ve
es como hablar de la nada.
Todo cambia la mirada
y nada La Nada es.

Maldito relativismo,
no nos permite saber,
sólo nos hace caer
en un diminuto abismo. 

¡Y qué si la nada es nada!
¡Y qué si no existe el bien!
¡Y qué si es de cada quien!

La Nada está condenada
a nunca poderse ver,
pues se puede ver el ser. 

Glauco

martes, 7 de marzo de 2023

Y quisiera irme

 
Cuando la ternura se te olvida,
cuando el corazón se te endurece,
cuando veo lo buena que es mi vida,
cuando la alegría se recrudece,

siento que soy una cruz sin vía,
siento que soy llanto que se mece,
siento que no sé lo que sabía,
siento una rabía que crece y crece. 

Y quisiera irme
a donde nadie me encuentre,
a donde, si he de morirme,
nadie sepa de mi muerte.

Y quisiera irme
a donde habrías de buscarme,
a donde, si he de morirme,
puedas tú resucitarme. 

Cuando se te olvida la ternura,
cuando se endurece el corazón,
cuando veo mi vida siendo dura,
cuando la alegría es la salvación,

siento que soy vía para tu cruz,
siento que al mecer se duerme el llanto,
siento que lo que no sé es mi luz,
siento que el enojo ya no es tanto. 

Y quisiera irme
a donde tu voz me encuentre,
a donde, si iba a morirme,
tú me salves de la muerte.

Y quisiera irme
a donde habrás de buscarme,
a donde, si iba a morirme,
ibas tú a resucitarme. 

Glauco