Presentación

Presentación

viernes, 7 de octubre de 2022

El solitario

 
Lo más profundo del frío
cala más en las ausencias,
en un terreno baldío
de amigos y de experiencias. 

Hace frío en la vieja esquina
que se forma en un recodo
por donde nadie camina
y donde se observa todo. 

Los zapatos elegantes
y los calados vestidos
nos recuerdan que hay un antes
que quedará en el olvido. 

El futuro está presente
en el aquí y el ahora
es un recuerdo viviente
de la esperanza que añora. 

Mas el solo sólo mira,
en el pasado arraigado,
cómo el mundo gira y gira
sobre un eterno pasado. 

Glauco

jueves, 6 de octubre de 2022

Los ojos

 
Ojos que otros ojos miran,
a veces miran lo humano,
algunas otras deliran
y creen mirar lo divino.

Lo divino se hace amor
y lo humano se hace menos.
Lo humano nos causa horror
y lo otro nos hace buenos. 

La creación de la ternura,
del celo la destrucción;
el celo es mirada impura,
la ternura es corazón. 

El corazón que palpita
se viste de parpadeo.
La mirada necesita 
apoteósico apogeo. 

Apuesto que en mi mirada
otros han visto dolor.
Realmente el dolor no es nada
si no nace del amor. 

Una vez que el amor nace
se envuelve de fuegos rojos,
se hace, se hace y se rehace
cuando se miran los ojos. 

Glauco

miércoles, 5 de octubre de 2022

Arde tu amor

 
Me arde tu amor, mas no arde como herida.
Es sol, es primavera y es abrazo,
es vida que palpita en tu regazo,
es llama que entre tus labios se anida. 

Forja entre mis pestañas la ternura
y derrite la ira, la hace llanto,
con aliento y mirada se hace manto
tejido entre este mundo y su denzura. 

Me cala vello y piel, me hace felino.
La bruta sensación de tu mirada
me hace fogata inmensa, iluminada.

La llama mística del adivino
es tu cariño, pozo del calor.
No arde una herida, mas me arde tu amor. 

Glauco

martes, 4 de octubre de 2022

Allá donde tú estás vive mi pensamiento

 

Allá por donde vuela libre el viento,

ese lugar en donde el sol no muere,

allá donde la guerra nunca hiere,

allende paz y sol soplan su aliento; 


allá hay un corazón que late y quiere

que viva eternamente aquel momento

en que el amor dejó de ser un cuento

para ser realidad que se refiere.


Allá donde se vuelve cierto el mito,

allá donde el amor es más que un rito,

allá donde se abrasa el sentimiento; 


allá donde a tus besos me requieres,

dónde eres tú entre todas las mujeres,

está mi amor, mi fe y mi pensamiento. 


Glauco