Entre los pasos de otros me cuelo.
Todos me ignoran, nadie me pisa
porque mi calma les sabe a prisa.
Busco comida, como basura.
Sin tener hambre la vida es dura.
Ando la orilla bajo la acera
hasta esa puerta: la coladera.
Gozo lo oscuro de la cloaca
donde el aroma cutre destaca
y no me ahogo; yo me embarazo:
dejo cachorros en cada paso.
No soy yo misma. Somos lo mismo,
machos y hembras, en este abismo.
Sin diferencia, cuando me muera
vendrá otra rata siendo lo que era.
Glauco
No hay comentarios:
Publicar un comentario