Presentación

Presentación

lunes, 12 de febrero de 2018

El paisaje de Urano

Hoy miraba la ventana
y tras las oscura cortina
una uña delgada y fina
anunciaba la mañana
rasgando la casquivana
noche negra y seductora.
Así anunciaba la aurora
el rasguño de la luna,
metamorfoseando en cuna
lo que ayer fue mecedora.


En la cuna recostaba
sobre una sábana lisa
a la preciosa Artemisa
que, como siempre, invitaba
(diosa que a todos los salva),
pa’ que no estuviera solo
al radiante dios Apolo.
En la cuna se mecían
ambos dioses y nacían
las nubes del viejo Eolo.


Talio

viernes, 9 de febrero de 2018

Quiero y no quiero matarte

Quiero gritarle al mundo,
no sé si con coraje,
no sé si con tristeza,
quiero gritarle un grito
que resuene en la manera
de ver las hojas secas
y ver que las desprecian.

No sé si llorar mucho
o dar de martillazos
a todos los que humillan
a quien tiende sus brazos
buscando algún consuelo.
No sé si deba llorar
o sólo resignarme.

Y es que donde hay soberbia
muy seguro no hay amor.
¿Cómo decir que se es valioso
si no se tiene amor?
¿Cómo decir que Dios nos habla
si no sabemos hablar?
Deberíamos creer en el amor.

Quiero inundar de llanto
tu garganta rabiosa,
que sepas qué se siente
de verdad ser amorosa,
que no hables por hablar,
que sepas esperar y al fin
ames por amar.

No sé si en este llanto
que me ciega los ojos
hay amor o hay odio.
No sé si debo amarte
y aceptar cómo eres,
o si debo aborrecerte
como a la maldita peste.

Y es que creo en el amor
pero me es difícil verte
y querer abrazarte.
Tal vez sólo soy un payaso
que se disfraza de mil besos,
quizá debería llevar veneno
mas no logro hacerlo.

Prefiero aferrarme a ser
uno como otro cualquiera,
a ser alguien que ríe y llora,
a ser alguien que no sabe,
que no sabe y quiere saber,
saber cómo poder amar
a los que cree debe odiar.



Talio




jueves, 8 de febrero de 2018

Milonga del pirata torpe

Al salir del camarote,
y con un fuerte bostezo,
dábale a la mar un beso.
Deslizaba su garrote
haciendo el aseo del bote.
Trapeaba toda la hueva
con su poderosa jerga,
sin embargo no lo hacía
como el capitán quería,
yéndose siempre a la verga.

No es que fuese un hombre torpe,
quizá sólo poco hábil
para hacer lo que no es fácil.
Siendo un hombre de soporte
no funcionaba en el bote.
Ordenarle no hacer nada
fue una excelente jugada
de parte del contramaestre:
le ordenó mirar al este
y lo mandó a la chingada.



Talio




miércoles, 7 de febrero de 2018

Hoja de césped

Dime a dónde te asomas.
¿Qué buscas en lo alto?
Miro como te formas
detrás del otro pasto
y no logro descubrir
por qué te alzas.

Te meneas en un ardid
pero en realidad bailas
un vals sólo para ti
que cae de las montañas
y te distrae la vista
por la que te alzas.

Apenas ves la pista
de aquellas lluvias caldas,
veraniegas, se avista
tu huella en las faldas,
y con tu verde espada
vas y las alzas.

Es la tierra mojada
el sitio en el que lloras
por tu encorvada espalda:
ya no ves lo que añoras,
y ya no estás más de pie,
ya no te alzas.

Para la lluvia y después
te haces viejo y tus canas
amarillas al revés
te llevan, y te agachas,
y te pegan al suelo:
ni en sueños te alzas.

Sientes profundo duelo
pues ya jamás te asomas,
esa capa de hielo
no te deja que comas
de la tenue luz del sol.
De pronto te alzas.

Una promesa de Dios
se cumple con las llagas
que en la tierra hace la hoz,
trayendo nuevas plantas
y renaces; te asomas:
al cielo te alzas.

Creces y adornas las lomas,
jardines y veredas,
no has visto que conformas
aquello que deseas.
Buscas ver el paisaje,
por eso te alzas. 




Talio