Presentación

Presentación

viernes, 8 de junio de 2018

Décimas de la injusticia

Matemos al asesino,
acabémoslo con zaña,
porque cuando él nos daña
no piensa en nuestro destino.
Parece un gran desatino
que el delincuente nos robe
y que el rencor nos estorbe.
El asesino es hermano
y quien lo mata es tirano
de una justicia deforme.



No es propiedad la justicia
de aquel que ha sido ofendido,
es propiedad del bandido
que despreció una caricia,
una querencia, una risa.
Bandido es el que se ofende,
el que engaña, el que nos miente,
bandido es aquel que clama
el amor pero no ama,
no ama por ser diferente.



Ser diferente es lo bueno
para la gente que quiere
sobresalir y que puede,
en este mundo moderno,
dominar su fuego interno.
Todos sabemos de todo,
No puede ser de otro modo,
así el mundo dominamos.
Aunque diario nos bañamos
nadamos llenos de lodo.



Se fueron con el progreso
el amor y la empatía,
el dolor y la alegría.
Despreciamos al preso,
odiamos el retroceso.
El asesino maldito
se muere bien y bonito
bajo las garras del hombre
que cuando mata se rompe
y no quiere ser delito.




Talio




Porque Dios me falta

Últimamente te he sentido lejos,
incluso ni siquiera estoy seguro
de sentirte y es por eso que me apuro,
me preocupo, me disuelvo y me dejo.

Dejo la vida y mi vida me deja,
se marcha entre los témpanos de hielo
por dónde mi calor no tiene fuero,
dejando mi cabeza seca y vieja.

No eres tú sino soy yo el que te siento,
si no apareces es porque no tengo
ni fe, ni amor, ni ninguna esperanza.

De amarte con mesura me arrepiento,
por eso con este soneto vengo,
rogando por tu vuelta en mi alabanza.



Talio

miércoles, 6 de junio de 2018

Justicia al asesino

Levantándose las balas y los muertos
se levantan la ira y el desprecio
por la vida soez de poco precio,
van dejando los corazones yertos.

Lastimamos al bueno y al malvado,
al bueno con la falsedad sofista,
al malo con el odio moralista.
Sangramos nuestro corazón sangrado.

La muerte ya no salva nuestra vida,
sólo sacia las ansias de justicia
con una falsa voz y una caricia

que solo deja el alma deprimida.
Matamos al malvado sin reparo,
¿la muerte ya no es un suceso raro?



Talio




lunes, 4 de junio de 2018

Elegía de un recuerdo

Recuerdo haberte visto dar de todo
un poco: de viento, de dulce, de sol;
contigo misma ibas codo a codo.

Recuerdo haberte visto en tu farol:
luz tenue, luz nocturna, invisible,
muy leve, luz de una lámpara de alcohol.

Recuerdo haberte visto tan sensible
asomada entre las gotas del cancel,
buscando el orgasmo de lo risible.

Recuerdo haberte visto llorar por él
en un rincón oscuro, en la ventana,
tomando un té de limón sabor a hiel.

Recuerdo haberte visto en la mañana,
con tu atuendo y tu aliño de desvelo,
buscando ver su sonrisa temprana.

Recuerdo haberte visto por el suelo,
absorbiendo las huellas de sus pasos
con un paño, sacudiéndolas al vuelo.

Recuerdo haberte visto haciendo trazos
en aquel espejo, de su alma lienzo;
miraba hacia otro lado en los abrazos.

Y así recuerdo y mi recuerdo pienso,
pienso en todo lo que habrás perdido.
De todo tu dolor me encuentro preso,
pues como a todo el mundo te he querido.


Talio