Presentación

Presentación

lunes, 5 de agosto de 2019

La bebida

Como las olas del mar
se posan sobre la playa,
así los besos te callan
y ya no te escucho hablar…

Como el hielo del glaciar
adorna el norte y el sur,
así en mi vida estás tú
y ya no hay más que buscar…

Como el magneto lunar
atrae mares y mujeres,
así me atraes cuando quieres
con tu canción de sangrar. 

Tu sangre, 
tu hielo, 
tu agua,
se van mezclando en un cóctel…
Me encienden,
me apagan,
me salvan,
me dan razones para beber…

Como el vino del altar
baña la carne del hombre,
así tu boca me pone
en condiciones de amar.

Como la noche en un bar
oculta deseo y secretos,
así tus besos repletos
me hacen querer ocultar.

Tu cuerpo 
tu alma, 
tu cama
se van mezclando en un cóctel…
Me llaman,
me atrapan,
me matan,
me dan razones para beber…

Glauco

domingo, 4 de agosto de 2019

Seamos fieras

Nada más sueño contigo:
con tu cuello y tu cadera;
sueño con tu fuerte aullido
y con tu fuerza de fiera;
sueño que usas sólo abrigo
o tu disfraz de enfermera. 

Mi imaginación se acaba
llevándome a lo vulgar:
¡qué empiece la fiesta brava,
la quiero ver terminar!
Quiero ver cómo se cambia
el habla por el jadear. 

Nada más quiero soñarte,
disfrazarte vulgarmente,
a tus dos lunas aullarle,
poner en tu herida un puente.
Yo nada más quiero hablarte
con un gemido caliente. 

Seamos rayos, seamos fieras,
seamos tormentas de arena.
Seamos lobos, seamos fieras,
seamos aullidos sin pena.
Seamos fuego, seamos fieras,
seamos canto de sirena.
Seamos fieras, seamos fieras,
seamos miradas obscenas.

Seamos fieras…

Glauco

viernes, 2 de agosto de 2019

Lo dicho no siempre es dicho

Sigo buscando el modo de decir
las mismas cosas que antes ya se han dicho;
decir que el aceptar no es decir 'sí'
y que el mal no origina siempre vicio;

decir que el bien no es sólo para buenos,
que el placer no es siempre pasajero.
¿Para qué distinguir rayos de truenos
si los ojos y oídos sienten miedo?

Decir lo mismo no es decirlo igual;
igual es cada año el calendario
mas el paso del sol es natural
por eso no vivimos igual diario. 

Decir que el bien es un merecimiento
del que, por su deseo, realiza el bien,
es no ver que el bien es un momento,
que el bien es sólo un ser y no es un quién. 

Decir que el placer pasa y no se queda:
decir que el pensamiento no es eterno.
El placer es una imagen que rueda
por siempre entre lo real y los recuerdos. 

El rayo no es sonido, va a los ojos,
igual que el trueno no es luz sino ruido.
No es lo mismo ver unos labios rojos
que oír cómo liberan un suspiro.

Sigo buscando el modo de decir
cómo se han dicho antes tantas cosas.
El bien bien podría ser un vicio en sí
y el mal ser un eternidad hermosa.

Glauco

jueves, 1 de agosto de 2019

El niño perdido

Llorando en una esquina,
entre oscuridad y ratas,
perfume de basura
y una noche macabra.
Nadie iba ni venía,
nadie siquiera miraba…
sólo una sombra en la calle,
una sombra en la memoria,
y el niño nunca existió. 

Es miedo a la oscuridad,
miedo a no sentir las manos
de una mujer cariñosa
que dé consuelo y cariño.
Todos se fueron un día
y nunca jamás volvieron.
No sólo perdió el camino,
perdió todo por completo,
dejado niño perdido. 

El niño no fue encontrado,
volvió entre sombras y ratas.
Las ratas se lo comieron
y las sombras lo enterraron.
Vive una noche macabra;
de noche en la eternidad.
Cree que nadie lo querrá
porque nadie lo miraba.
El niño perdido está. 

¿Quién encontrará a este niño?
¿Quién volteará la mirada
entre la sombra y las ratas?
¿Quién se extraviará con él
para ir a encontrarlo vivo? 
El niño sigue perdido
en la esquina de algún barrio
y allí se encuentra sentado
por el amor esperando.

Glauco