Presentación

Presentación

miércoles, 6 de enero de 2021

Hace tanto que no beso

 

Hace tanto que no beso

como el beso que recrea

las leyes del universo

en un toque de silencio. 


Recuerdo que se sentía

como un silencio de fuego

que en el ruido se encendía

y en el eco se dormía. 


Beso en cuatro dimensiones,

punto, línea, cubo, cambio,

beso de tantos sabores,

beso de un único nombre. 


Era un desfile de nervios,

catarata de claveles,

el sello de nuestros cuerpos

hecho de saliva y verbos. 


Todavía me sabe a cambio

la boca a pesar del tiempo,

sabe a otro pie y a otro paso,

a otros dientes y otros labios. 


De mi boca no he quitado

nada de la boca antigua,

con besos al viento clamo

por los besos del pasado.


Besar sin soplar aliento

es ejército sin guerra,

es espada sin guerrero.

Besar así es beso muerto. 


Y aunque es verdad que no espero

por el beso que despierte 

la fragua de aliento eterno,

extraño dar así un beso. 


Luz de luna, mar de amores,

carne al vuelo, guerra y paz,

sexo sin sexo, calores,

lenguas hechas explosiones. 


Hace tanto que no beso

y cuando lo vuelva a hacer

nacerá un nuevo cerezo

entre lo que siento y pienso. 


Glauco

martes, 5 de enero de 2021

Gotita de agua

 

He sido tantas cosas en mi vida

vista en otros momentos y miradas.

He andado en cataratas de saliva

y he dado una caricia a la hojarasca. 


Cual bola de cristal digo el futuro

de una lluvia que viene desde el cielo;

soy el presagio breve y diminuto

del riego que le da vida a los suelos


Seré una línea de vapor humeante

cuando vaya hacia abajo en la pared.

De flecha pasaré a ser un estanque

y de mi ausencia brotará la sed. 


Fui manantial de hormigas y alacranes.

Fui joya reflectora de colores. 

Fui parte pasajera de los mares.

Fui signo del deseo de los sabores. 


Caía hacia la cordura del hereje

haciendo allí la danza del castigo.

Marcaba en la clepsidra aquel empiece

del tiempo caminante y bien medido. 


Podría calma la herida de un infante

y dar la seducción al que mirara.

Podría ser partecita omnipotente

más solamente soy gotita de agua. 


Glauco

lunes, 4 de enero de 2021

Soy del tiempo

 

Sin más que hacer por el momento,

sigo vivo, sigo en esto,

sigo huyendo de estar muerto

mientras se detiene el tiempo. 


No sé cómo detenerme.

Quien no camina se pierde

y quien se para no duerme.

La vida nunca es inerte.


Y sin embargo no puedo

saber a dónde me muevo;

no sé si ando tras el cielo

o dejo huella en el suelo. 


Sólo soy un caminante

sin un futuro ni un antes.

Nada me lleva adelante.

Soy un católico errante. 


Un ser humano canino

sin un concreto sentido.

Una botella de vino

vaciada en un alarido. 


Y aunque me suelo hacer menos

sé que soy un hombre bueno.

Algunas veces me apeno

y algunas otras me enciendo. 


Me voy andando las calles

y miro ciertos detalles

de las cosas irreales

y los caminos iguales. 


Sin más que hacer por ahora,

mientras empieza otra hora,

seguiré siendo la boca

del tiempo que desemboca. 


Glauco

viernes, 1 de enero de 2021

Todo empieza

 

En la punta de un cerillo

nace el fuego de una vela.

Al verla me maravillo.

El fuego nuevo me desvela. 

Danza la llama primera

respirando humo hacia el cielo. 

Es una pequeña hoguera

que hace bailar mis anhelos. 


En un choque de elementos

nace una gota de agua.

La gotita contra el viento

azota con mi paraguas. 

Cae de lo alto y se resbala,

cae y se rompe en pedazos.

Lluviecita que se iguala

con tormentas y chubascos. 


En una fibra de hilo

nace una trama de tela.

Se enreda en su propio estilo,

junto con el cuerpo vuela. 

Se posa sobre la espalda,

sobre los hombros y el pecho.

Con respeto hace una falda

y con amor cubre el lecho. 


En un choque de ola y roca

nace una pizca de arena

y aunque una sola es muy poca

la playa se torna buena. 

En el suelo granulado

caminará la marea,

andando de lado a lado

para que el mundo la vea. 


En un reloj nace el signo

del tiempo que nunca nace,

es el objeto más digno

de indicar lo que se hace. 

Nace la puntualidad

y nacen también los retardos.

Nace el tiempo de estallar

a medianoche petardos. 


En los momentos pasados

nace el próximo futuro. 

El presente embarazado

es un partero seguro. 

Todo nuevo, nuevo inicio. 

Todo es un perpetuo ahora. 

El pasado es el principio

sin premura y sin demora. 


En un leve palpitar

nace el flujo de la vida. 

El corazón es solar

de nueva vida nacida. 

En el solar se levantan

la flor, el ave y el niño.

Fluye desde la garganta

la corriente del cariño. 


En un decente comienzo

nace el espacio y el tiempo.

Ese principio es el lienzo

del perecedero cuerpo

y de la invisible forma.

No hay nada que le haga daño

pues en él vive la norma

que comienza año con año. 


Glauco