Presentación

Presentación

jueves, 30 de junio de 2022

La lengua de la tierra

 
De la tierra nació el vocablo flor
cuando la flor mismísima nació,
y cielo, flor y tierra el hombre vio,
viendo nacer, en la palabra, amor. 

La tierra le habla al hombre y él le habla,
ella le dice mar y el hombre nada,
ella le dice bosque, él se hace hada,
ella le ofrece todo, él: blanca tabla. 

La lengua es tierra, senda y sembradío.
La tierra es lengua, letra y diccionario. 
La tierra nos platica el ser a diario. 

La lengua nos platica del vacío
y al lleno corazón habla y se aferra. 
Hablar nos da la lengua de la tierra. 

Glauco

miércoles, 29 de junio de 2022

Murió la mariposa

 

Vino la mariposa, cayó sobre mi mesa,

agitaba sus alas, alzaba sus antenas.

Posaba su mirada, con más delicadeza

que un niño de cargar, sobre las nubes llenas,


al cielo suplicaba la dicha de volar

y el cielo la llamaba no a volar sino a ir

a donde todo es bello, donde todo es amar.

El cielo la llamaba a dejar de vivir. 


Quieta la mariposa quedó sobre mi mesa,

el viento hacía las veces de sus alas al vuelo. 

Y aunque se veía bella no daba la belleza

que todo lo que vuela dibuja sobre el cielo. 


Glauco

martes, 28 de junio de 2022

Todo música

 
De sones huastecos, polkas y danzones,
cumbias y huapangos y de rocanroles,
se alimenta el ritmo de este corazón
común que a los hombres da la misma voz.

Somos almas libres que como puñales
silencian las voces de viejos e infantes.
No nos damos cuenta de que somos libres
siempre que en el alma suene el mismo timbre. 

Todo lo que mueve las almas humanas
nunca necesita juegos de palabras,
necesita vientos, cueros y guitarras,
labios, brazos, fuerza y un deseo de danza. 

Quien no danza pasa a la voz y canta,
cuerpo, ritmo y boca: una sola alma. 
Mi ciudad se hizo de muchas canciones
y del mismo ritmo, barro y corazones. 

Glauco

lunes, 27 de junio de 2022

Lluvia que no se va

 
Las lluvias están llegando.
Se anuncian en la clepsidra
de los cielos y la tierra.
Ya nos estamos mojando
(húmeda y cálida vida)
y se termina la guerra. 

La lluvia se está sintiendo.
Nos refresca y nos ahoga
de acuerdo a nuestro lugar. 
Cada día estamos muriendo
y la lluvia nos arropa
enseñándonos a amar. 

Cuando la lluvia se vaya
se quedará la memoria
dando rocío a nuestra vida. 
Las gotas bajan y estallan
en el suelo y traen la gloria
pa' nosotros (agua viva).

Glauco