Presentación

Presentación

viernes, 4 de julio de 2025

La rerrepetición

No es fácil desenredar 
la trenza del trabalenguas,
en repeticiones menguas 
con sólo intentar hablar.
Sin embargo, no es callar
una buena solución 
para dar consecución 
a ese vicio de trabarse. 
Lo mejor es afanarse
a la rerrepetición. 

Glauco

jueves, 3 de julio de 2025

Un misterio

En qué elevado velo el beso se desnuda,
volviéndose alarido frenético del celo,
volviéndose caricia salvaje y peliaguda,
volviéndose soplido desnudo bajo el velo. 

De dónde sale el beso nocturno y escondido
que a los depredadores los unge con exceso,
que a las flores del campo las baña de un soplido,
que enseña al mundo entero la mística del beso. 

De cuál de los enteros cristales de las luces
se nutren esas bocas que dicen los tequieros,
se marchan las desdichas, las llagas y las cruces,
se inmolan las cadenas de los besos enteros. 

No sé. Nadie lo sabe. Sólo se saborea
la piel humanizante, la música del ave,
la huella del pasado, el tiempo que aletea,
la paz, la vida eterna… A la boca nos sabe. 

Glauco

miércoles, 2 de julio de 2025

Don Isidro

Vienen las luces de la juventud
a acribillar las sombras del ocaso.
¡Es triste que la luz detenga el paso
de sombras y proyecte su ataúd! 

No hay un solo color que sea marchito 
ni un fuego que termine con el frío;
no hay luz que no asesine lo sombrío 
ni sombra que no vaya al infinito. 

Si algún día te despiertas y presientes
que el mundo se ha cansado de que existas,
ponte frente al espejo y busca pistas

de tu vejez (pistas intermitentes).
Cuando las halles libra una batalla
contra la juventud que sólo estalla. 

Glauco

martes, 1 de julio de 2025

Si no amamos

Las mañanas le llaman a los mares
cuando el sueño se agobia con el frío
y les dicen que fluyan en el río 
y se lleven los gélidos pesares. 

Imposible que el frío nos deje solos
nada más porque quieren las mañanas.
Aunque doblen y llamen las campanas,
no desafían los mares a los polos. 

En el mar la mañana es un espejo
al que vemos queriendo ser lo mismo.
La mañana hace al mar ser un abismo

que nos pierde en las olas del reflejo. 
No sabremos del mar si no remamos
entre el frío, cuesta arriba… si no amamos. 

Glauco