Presentación

Presentación

lunes, 18 de agosto de 2025

Porque te quiero

Te escribo porque te quiero.
¿Por qué te quiero? Te escribo:
te quiero porque el velero
de tu amor me sopla en vivo,

te quiero porque me mueve
tu mirada a verlo todo,
a sentir que el mundo breve
está, todo, hecho a tu modo,

te quiero porque me miras
como nadie me ha mirado,
te quiero porque suspiras 
al caminar a mi lado. 

Te quiero porque te escribo.
¿Por qué te escribo? Te quiero. 

Glauco

domingo, 17 de agosto de 2025

Lo que he soñado

Inevitablemente he renunciado
al eco de dormir y no soñar.
Sentir que no he soñado es olvidar
un algo de la vida irrealizado. 

Y sin embargo, sé que diario sueño:
un sol, una genista, una alameda…
Después de tantos sueños nada queda.
Palabras sin sentido, sin un dueño. 

El eco me susurra que despierte,
me dice, entre los vientos, —no te duermas—
y yo, sin más decir, veo las enfermas 

penumbras de la noche, de la muerte
y lloro sin saber lo que he llorado,
después ser consciente que he soñado. 

Glauco

sábado, 16 de agosto de 2025

La confianza

Entre lo falso y lo cierto
siento que ando caminando,
pero ¿cómo sé que ando
si no sé si estoy abierto
a caminar? ¡No estoy muerto! 
Tengo fe y tengo esperanza
y estoy decidido a ultranza
de que todos somos uno
y de que uno no es ninguno
sin la mágica confianza. 

Glauco

viernes, 15 de agosto de 2025

El cielo grave

Bruscamente la lluvia ha desnudado
todo rayo de sol del firmamento,
de los pastos y aceras el aliento
vertical los ascensos ha surcado. 

Es la lluvia alimento del acervo
cultural de los hombres: cuando llueve
muchos hablan en un intento leve
de domar al fenómeno en el verbo. 

De la lluvia se dicen tantas cosas:
flecha, tromba, centellas, soldaditos,
un desastre, canción, desdicha y gritos.

¿Qué nos dice la lluvia? ¿Versos, prosas?
No lo sé. ¿Tú lo sabes? ¿Alguien sabe?
Es tan solo, quizás, un cielo grave. 

Glauco