Presentación

Presentación

miércoles, 13 de febrero de 2019

Envidia

En ser el otro está ser uno mismo:
se es ejemplo de lo que otro ha sido
y así entre lo gozado y lo sufrido
se pierde nuestro ser en un abismo.

Se niega lo ganado por lo ajeno:
desdén de la justicia y del cariño;
desea el viejo la juventud del niño,
desea el niño tener un cuerpo pleno.

Se quiere ser tan bueno como Dios
y al mismo tiempo se desea el pecado.
Lo que se ha merecido es despreciado.

Deseamos ser sólo uno y ya no dos.
Deseamos y deseamos con desidia.
Desearlo todo y nada, eso es la envidia.

Glauco

martes, 12 de febrero de 2019

Ciego

Conviértense los rayos matutinos
en dunas que construyen el desierto;
es un farol inútil mi ojo abierto
y son mis párpados unos cretinos.

Ciérrase el horizonte de mis luces
con cada día más negro, más oscuro;
es un mal policía mi ojo perjuro:
me miente que veo santos y son cruces.

No perder la mirada es lo que espero,
que aunque mis ojos mueran yo te mire
con tanto sentimiento que te inspire.

No aspiro a ser tan sabio como Homero
que enseñaba el camino a todo griego,
sólo aspiro a poder ser un buen ciego.

Glauco

lunes, 11 de febrero de 2019

Errantes amigos

Las luces de las calles van contigo,
despiertan cuando tú ya estás despierto.
El mundo te dejó el camino abierto
dejándote impedido del amigo.

Ostentas un escudo de locura
que aleja a todo el mundo de tu lado,
para que con tu paso enamorado
persigas a la nada sin figura.

¿Qué tanto habrá en tu mente que yo ignoro?
¿Qué tanto será tu alma semejante
al alma entre mis venas palpitante?

No sé si tu tesoro es mi tesoro,
yo busco una esperanza y una amada
y tú pareces ir buscando nada.

Glauco

domingo, 10 de febrero de 2019

El mundo de tu rostro

Quiero trepar por las ramas de tus pestañas
y columpiarme para siempre en tu mirada.
Que sean tus ojos dos siluetas asombradas
de mirar siempre mi silueta cuando pasa.

Quiero ser brillo de la sombra de tus ojos
y fulgurar en el café de tus asombros.
Que tu mirada siempre esté llena de focos
iluminantes de los campos que recorro.

Quiero perderme en el adorno de maleza
que otros tiempos otros han llamado cejas.
Que sean cosquillas lo que mis pisadas sientan
cuando camine por tu mirada de selva.

Quiero en tus lágrimas bajar como cascada
y en tu nariz hacer que surja una cañada.
Que todo el río se vuelva el mar por la mañana
y en el estanque de tu boca se deshaga.

Quiero poder podar las rosas de tus labios
y hacer con ellas un perfume de desmayos.
Que sea el aroma de tu boca olor de varios
de esos besos que para ti tengo guardados.

Quiero en tu rostro ser un poco de tu piel
y deleitarme con la vida y con tu ser.
Que sea tu cara mi morada y mi deber
y que mi vida encuentre paz y encuentre bien.

Glauco