Presentación

Presentación

lunes, 19 de enero de 2026

De la poesía

La humanidad es mía como un poema,
me dice mucho y no me dice nada;
me duerme allí en la danza desvelada
que no halla descripción en el teorema

que describe la luz; es un problema
de nuevo orden: cruz imaginada. 
El alba está, en mi corazón, pintada
me dice y no me dice, ése es su emblema. 

Me llevo ojos y boca, pies y manos
de extraños, conocidos, vivos, muertos. 
Me encuentro los ventrículos abiertos

por el paso del tiempo y los humanos,
y pienso: todo es luto y alegría 
desde que soy y fui y seré poesía.  

Glauco

domingo, 18 de enero de 2026

Esdrújulas esdrújulas

Es muy fácil extraviarse 
en las sendas del sentido,
no importa que hayas leído 
lo que más debe pensarse
si no puede pronunciarse. 
Por más que busques la práctica,
las condiciones, la táctica, 
para no perder la brújula, 
el mentar palabra esdrújula
te comerá la sintáctica. 

Basta con pensar la estética, 
la visión antigua y trágica, 
la Era Medieval mágica,
la formación de la ética 
o hasta la lengua profética.  
Todo se vuelve confuso,
y el más sabio es un iluso,
cuando esdrújulos conceptos
nos ocultan los preceptos
de la palabra y su uso.  

Glauco
 

sábado, 17 de enero de 2026

El libro antiguo

Al libro antiguo me encuentro atado.
Sus confusiones y sus misterios
en las desgracias me han añejado
y me han deshecho dos hemisferios. 

No busco sueños ni realidades,
ni busco altares ni corazones,
tan sólo busco las vanidades
que me desarmen de las pasiones. 

Busco las cejas del que se asombra
con lo callado, lo innecesario. 
Busco el silencio de quien no nombra
pasar los meses del calendario. 

Llagas y heridas, paz y sonrisas,
son la sustancia del mundo exiguo:
zarzas y nubes, lluvias y brisas…
Todo cadenas del libro antiguo. 

Glauco

viernes, 16 de enero de 2026

Lo que llamamos suspiro

Hace mucho que yace en cautiverio
el soplo que devana al rehilete,
que baila con la luz del monasterio
y al indeciso beso dice: vete. 

Hace mucho que el soplo se deshace
y ya no toca a quien lo recibía. 
En gases invisibles ahora yace,
dejando al gas perenne en agonía.

Y, sin embargo, el soplo se rehúsa
a ser puente entre amor y cementerio,
él quiere ser pasión bella y difusa
que espera, con la luz del monasterio,
henchirse y encontrar la llave intrusa
que lo ayude a salir del cautiverio. 

Glauco

jueves, 15 de enero de 2026

Sirenas

Sirenas que distraen el pensamiento.
Cantan cantos de azul, de fe y de llaga 
llamando al corazón al firmamento
mientras el sol lejano va y se apaga. 

Sirenas del placer hacen cosquillas. 
Sirenas del dolor soplan el llanto. 
Sirenas de la fe traen maravillas. 
Sirenas del azul traen el quebranto. 

Las notas de la vida son confusas,
son suaves, son ignotas, son serenas.
Las penas en la vida son intrusas 
cantando en la creación de las sirenas. 

Glauco

miércoles, 14 de enero de 2026

Velocidad

El mundo se convierte en líneas finas
cuando tiempo y distancia se dilatan.
Los cuerpos de la vista se arrebatan
y no saben de rumbos ni de esquinas. 

Veloces y estridentes las pupilas
se pierden y se encuentran, y desatan
la confusión. En lo confuso tratan
de ver un algo y no sólo ver filas. 

Es como si en la sombras y las luces
las voces que nos hablan de este mundo
soplaran un susurro en un segundo

quedándose impactadas y de bruces. 
Hipnótica es la pauta de la muerte
que en líneas finas todo lo convierte.

Glauco

martes, 13 de enero de 2026

A la abeja

Cuéntame qué necesitas, 
abeja, de mis oídos.  
¿Acaso eso que musitas 
es mucho más que zumbidos?

No sé si el tono alarmante
de tus alas es más mío 
o más tuyo; hay un instante
en el que todo es sombrío.  

Tal vez no quieres dañarme
y yo dañarte no quiero,
pero si vas a picarme,
déjame sentar primero,
no sea que la anafilaxia
me haga llegar a la asfixia. 

De todos modos, abeja,
dime lo que necesitas,
ven y mi duda despeja,
cántame con tus alitas. 

Glauco

lunes, 12 de enero de 2026

El amor nunca se acaba

Si, como muere el sol, mueren los ojos
y se aprestan a hablar por el desprecio,
¿en dónde quedarán los labios rojos
que vuelven al amor un don sin precio?

No se trata de ver, eso es pasivo,
se trata de mirar, de dar al hombre
una comprobación de que estar vivo
es una obligación de nuestro nombre. 

¿Y qué si en el amor va la dolencia? 
¿Y qué si en la dolencia van horrores?
Tenemos en los ojos la potencia
de ser condensación de los amores. 

Podemos ser el sol y hablar bonito.
Podemos ser virtud y ser mirada;
los labios que en el beso alzan el grito
y dicen que el amor no vale nada. 

Glauco

domingo, 11 de enero de 2026

Metamórfosis

Los ojos del amante con urgencia
pretenden descubrir en el amado
un beso que confirme su dolencia
y quede en las volutas registrado. 

Los ojos del amado sin saberlo
se pierden delirantes en el mundo,
no saben dar amor ni saben serlo,
mas logran la pasión por un segundo. 

En el amor y el mundo se revierten
los ojos, son mirada entrometida;
descubrimiento interno de la vida. 

Los unos en los otros se convierten:
los ojos del amado en incesante
giro se vuelven ojos del amante. 

Glauco

sábado, 10 de enero de 2026

Del viento

He querido ser del viento:
andar rápido en la vista
difusa de una autopista,
pero también andar lento
en los ojos del atento. 
Sentir que soy invisible,
también que soy imposible
y al mismo tiempo sentir
que todos pueden vivir
en mi silbido inaudible. 

Ser un silbido he querido,
infinita melodía
que entona la letanía 
de memoria y va al olvido. 
He querido ser soplido
que pueda fortalecer
al fuego y hacerlo arder;
cencio, respiro y vapor. 
Desde que sé del amor,
del viento he querido ser. 

Glauco



viernes, 9 de enero de 2026

Los mares de la mirada

Universo de fractales
que encalla allende la nada,
también llamado mirada
es bóveda de los males;
veleta de lo anales;
proyección de los amores;
saltimbanqui de las flores;
signo del niño perdido;
rayo de sol escondido;
todo en brillos de colores. 

Gris, avellana, marrón, 
verde y azul, son conjunto
de ese constante barrunto
que anuncia la perdición,
la odisea y el corazón.  
Es una marea sagrada
flotando, eterna morada 
de los unos y los otros,
es decir, somos nosotros
los mares de la mirada. 

Glauco

jueves, 8 de enero de 2026

Nada es nuestro

No sé si tu te preguntas
si entre el vértigo y la calma
hay algo cercano al alma
que ponga las manos juntas
para orar. Yo no lo sé 
pero en ti puse mi fe. 

Toda nuestra es la oración
del trabajo. Nada es nuestro.
Nadie es menos que un maestro.
No hay una revelación
de amor, tan sólo está el acto
de amar teniendo contacto. 

¿La pregunta es necesaria? 
Algo se tiene que hacer:
ser todos hombre y mujer,
una obra imaginaria. 
No sé si yo me pregunto
si es el humano un conjunto. 

Glauco

miércoles, 7 de enero de 2026

Tecnomancia

Me he visto ser e incluso así no veo
si soy eso que vi o eso que hacía 
cuando no supe. ¿Acaso soy Proteo 
o fui Proteo? ¿Soy una algarabía? 

Mil voces, diez mil cambios y millones
de formas me acaecen cada instante.
No tengo un corazón, diez corazones
me laten: soy honesto y soy farsante. 

Técnicamente toda circunstancia
que vivo es un producto de eso mismo,
del no saber de nadie, el manierismo

que podemos llamar la tecnomancia. 
Algarabía, Proteo, vista y presente
soy y no soy; pregunta inexistente. 

Glauco

martes, 6 de enero de 2026

La astilla

En la palma de la mano,
de vez en cuando, aparece
el madero de lo humano
que crece pero no crece. 

Crece a través de la herida,
no crece en la cicatriz;
nos encadena a la vida
envuelta en un cielo gris. 

El gris nos viene del fuego
(del saber y del metal)
donde está prohibido el juego
por el madero letal. 

El madero pervertido
nos roba la maravilla. 
La vida se nos ha ido
en el dolor de la astilla. 

Glauco

lunes, 5 de enero de 2026

En el horror y el cariño

Nacemos del estallido
de la sangre. La semilla
nos viene de lo vivido:
el horror, la maravilla. 

Ve la maravilla el niño
mientras el horror respira
cerca suyo. No hay cariño
que alcance contra la ira. 

Crecemos y crece el grito
que nos abrasa a la vida. 
El horror se hace bendito
y el cariño no se olvida. 

Hacia el último suspiro
el horror ya no nos grita,
sólo nos marca un respiro:
el amor se necesita. 

Glauco

domingo, 4 de enero de 2026

Sin amor y en la mentira

La mentira nos acecha
desde nuestra propia vista. 
Sólo somos una arista
desperdigada, cual flecha,
de la izquierda o la derecha. 
Le urgimos al pensamiento
la verdad, al sentimiento
le urgimos la caridad
y urgimos la realidad
desde nuestro propio cuento. 

¿Cuándo será la verdad
urgencia para el pensante?
¿Cuándo sentirá el amante
la urgencia de caridad?
Cuando la felicidad
no sea moneda que inspira,
cuando tengamos la ira
para amar sin saber nada…
Para dar nuestra mirada
a la acechante mentira. 

Glauco

sábado, 3 de enero de 2026

Desvarío

Me duele ese momento de oscura madrugada 
donde el recuerdo antiguo nos pisa y nos camina.
Me duele que el recuerdo me clave la estocada,
dejando al descubierto mi tímida doctrina. 

Visión de lo vivido, arena en movimiento,
minuto eternizado en lástima indiscreta…
Ese momento oscuro esconde el firmamento,
convierte a la mañana en alegría secreta. 

Me duermo. Me despierto. Me miro y me conmuevo. 
El sol al cielo oscuro le urge que se vuele,
y yo con él me marcho, buscando un tiempo nuevo
mientras veo que promete volver lo que me duele. 

Glauco

viernes, 2 de enero de 2026

Caleidoscopio posverídico

Un giro nuestro mueve el mecanismo
y todo ante la vista se transforma.
La vida se confunde con la norma
y todo es un eterno solecismo. 

¿A qué verdad se adhiere nuestro giro?
¿Al giro nuestra vida le interesa? 
Una verdad se apaga y otra empieza,
exhala el nuevo y último suspiro. 

La máquina nos vela y nos demuestra
un flujo informativo de miradas
intensas y en la intensidad variadas.

Engrane de esa gran mentira nuestra,
propicia una verdad que vuela leve:
mecánico ojo que al girar se mueve. 

Glauco

jueves, 1 de enero de 2026

Ese humo

Se arrastra en el aliento la serpiente
albina y nebulosa, desdibuja 
su forma, semejante a la burbuja,
mas deja un rastro turbio, incandescente. 

Incendia en el aroma la dulzura;
resguarda tras su velo rostro y voz;
desaparece tímido y veloz
haciéndole un conjuro a la espesura. 

Conjura en ocultismo los respiros:
adentro, más adentro, luego afuera,
donde calla el rugido de la fiera. 

Penetra en el sentir de los suspiros
y va con ellos hasta el firmamento…
Serpiente que se arrastra en el aliento. 

Glauco