Presentación

Presentación

lunes, 8 de septiembre de 2025

La llave del Rey Momo

Todo corazón estrecho
es estrecho porque esconde
cuándo, cómo, cuál y dónde 
puede encontrar su provecho. 
Y sin puertas en el pecho
del humano, el corazón
se vuelve caparazón 
que resguarda los errores
pero también los mejores
momentos de la pasión. 

Sin embargo, los humanos 
no sabemos del querer,
nos doblega el padecer,
el calor de los veranos,
la llaga de los ancianos...
Todo es convertido en fuego
artificial para luego
confundir el carnaval
con la desdicha. Es igual
la falsedad al dios griego.

El Rey Momo se ha burlado
del dios que no puso puertas
en el hombre y dejó abiertas
las dudas, de lado a lado. 
El corazón se ha cerrado 
con un candado de plomo
para que, ni por asomo,
nadie lo pueda mirar.
Habrá que aprender a hablar
con la llave del Rey Momo.

Glauco

domingo, 7 de septiembre de 2025

Mi nombre

El viejo que me mira ahí adelante
alguna vez fui yo mirando antaño,
por mucho que parezca ser extraño,
miraba al otro yo, pequeño infante. 

Esa visión constante el cielo infringe:
no es noche ni mañana ni es la tarde. 
En mí tiempo y espacio hacen alarde
de ser yo mismo trampa de la esfinge. 

He sido lo que soy y seré luego:
la paz y la batalla y nueva paz,
las sempiternas fechas del jamás,

cardo y ceniza, viento, aliento y fuego.
Me mira allí adelante el viejo hombre,
ese que va conmigo y con mi nombre. 

Glauco

sábado, 6 de septiembre de 2025

Los pasajeros

Pasan los pasajeros cual minutos,
en sus ojos el mundo y un millón
y en mis ojos son ellos diminutos,
¿así es de diminuto el corazón? 

Se van y vienen. Vienen y se van. 
¿Adónde van? ¿Acaso hacia sí mismos? 
¿Acaso voy también? Sé bien que están 
donde yo estoy, en un Babel de abismos. 

Los miro y, por supuesto, estoy seguro
que ellos también me miran. ¿Qué me miran? 
¿Me ven como otro mundo? ¿Otro futuro? 
¿Al verme, igual que yo, también se inspiran? 

Sus pasos son mis pasos. Caminamos
unidos en los suelos y solemos
pensar en nuestros pasos. Nos callamos
sin ver qué nos decimos si nos vemos. 

También soy pasajero y también paso 
delante de los ojos y soy uno
que es parte del millón, soy un retazo
de huella compartiendo con alguno. 

Glauco

viernes, 5 de septiembre de 2025

En mi pupila

He visto al otro hundirse en mi pupila,
parece que padece del destello
del yo que al otro lado me vigila. 

Padezco de su vista el atropello,
me juzga, me critica, me desgarra,
me acaba recogiéndome del cuello.

Me dice que ejecuta la guitarra
y encuentra entre los libros un amigo
(Avito Carrascal; Violeta Parra);

me dice que en la calle hay un abrigo
que no le quita el frío ni lo calienta,
tan sólo es un traslúcido testigo;

me dice que la soledad lo inventa
y no tiene más nada que su vida.
Padezco del reflejo que me alienta

a ver en ese otro una prendida
vela de reflexión, de un ego ajeno,
arché de lo que soy y su estampida. 

En un ojo febril, verde y sereno
se tallan los destellos de manila
que me hacen comprenderme como bueno
cuando me veo delante, en mi pupila. 

Glauco