Presentación

Presentación

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Inseguridad

Quisiera conocer despacio
las salvajes huellas que andan en tus ojos. 
Quisiera cerrar el espacio
desde las estrellas a tus labios rojos.
Atarme a tu cabello lacio
con tus manos bellas siendo mis arrojos. 

Besar cada poro tuyo
para conocerte, después olvidarme
de todo lo conocido
para descubrirte, para enamorarme. 

Quisiera sentenciar mi boca
a saber tu nombre, siempre pronunciarte.
Decir todo lo que eres 
para descubrirte, para enamorarte. 

Glauco

martes, 30 de diciembre de 2025

Confusión

Hay días que me despierto confundido
y me pregunto si eso que he soñado
es parte de las cosas que he vivido
o se halla, de algún modo, en lo deseado. 
¿Será que el sueño tiene algún sentido?
¿Será que a dar sentido estoy atado?
No sé ni sé si sabe el corazón 
si duerme o se despierta en confusión. 

Glauco

lunes, 29 de diciembre de 2025

Así como somos

¿Qué soy, si no un espejo ante los ojos
de todo el que me ve? También los veo
y no puedo saber si son o creo
que son. Somos visión entre el cerrojo. 

Te miro y sé bien que eres maravilla.
Me miras y sé bien que ves lo mismo. 
Te veo, me ves, y vemos un abismo 
que en nuestros corazones vibra y brilla. 

Allí se halla el misterio del amante
y del amado, sin saber, sin ciencia. 
Allí se halla, inquietante, la consciencia 

de lo que los dos somos. Ese instante 
que en el amor se vuelve eterno hoy:
espejo que al mirarlo eres y soy. 

Glauco

domingo, 28 de diciembre de 2025

El poder

Todo lo puede el amor:
deshacer al indecente,
hacer cobarde al valiente,
esclarecer el vapor,
hacer de un do un la menor. 
El amor todo lo puede:
convertir el beso en sede
y la luz en vibración,
hacer de Dios oración
y que la ausencia se quede. 

El amor lo puede todo:
nacer al dejar la vida,
perdonar al homicida,
ver más allá del recodo,
eternizar un periodo. 
Es imposible no ver
lo que el mundo puede ser
cuando el amor aparece.
En nuestros amores crece
la mutación del poder. 

Glauco

sábado, 27 de diciembre de 2025

Vacaciones

Fácilmente se ha olvidado
mi reloj de despertarme,
basta con ir a acostarme
para quedarme encallado
en el sueño. Condenado
a volver a madrugar
me siento desesperar:
el hábito se ha perdido.
Querré quedarme dormido
para no ir a trabajar. 

Glauco

viernes, 26 de diciembre de 2025

Cotidiano

Siento que le hacen falta a mi mirada
las proyecciones de lo cotidiano,
todo eso que a mi pecho le es cercano:
cabellos, palmas, senda caminada. 

Me gusta repetir el mismo día,
pensar, decir, hacer, vivir lo mismo.
En esa ensoñación hallo el realismo
que de las novedades me vacía.  

Al hoy, a lo de siempre, confinado,
la pena hace las veces de quién soy. 
No hay antes. No hay mañana. Sólo hay hoy.

Del mundo pocas cosas he mirado.
Las miro en el engaño, en el invento,
que me hago y me hace falta y que lo siento. 

Glauco

jueves, 25 de diciembre de 2025

Nacimiento

Se fragua la existencia en el impacto
de roca contra roca; los fragmentos
son uno y también parte, sedimentos
de un nuevo mundo (ser, potencia y acto).

Ser algo deja marca y al contacto
potencia sueños y conocimientos,
es acto puro de los nacimientos
de rocas que caen en el punto exacto. 

El nacimiento es música explosiva,
constante traquetear de percusiones:
aplausos, pasos y palpitaciones. 

Todo sobre la tierra es roca viva,
es causa de la acción y de la esencia,
impacto en que se fragua la existencia. 

Glauco

miércoles, 24 de diciembre de 2025

La preocupación

Rogando al corazón estar tranquilo 
la vida se nos va y en ese instante
no hay nada que nos lleve hacia adelante,
tan sólo permanece el alma en vilo. 

Se acaba en el futuro la paciencia,
es nieve que no cae y ya lastima. 
Eso que no se sabe desestima
lo que podría saberse en la consciencia. 

Y no hay llanto que alcance a contener
el duelo de lo que aún no ha sucedido.
El hombre en el futuro está perdido

y así, perdido, nada puede ver…
Es una brasa la preocupación 
que ruega estar tranquilo al corazón. 

Glauco

martes, 23 de diciembre de 2025

La gripe

Odio la gripe maldita.
Odio que cambie la voz
por la ronquera y la tos,
que el moco se me derrita.
Odio que se necesita
amargo medicamento,
que el cuerpo se haga friolento
y que por eso me duela. 
Maldita gripe se cuela
y me quita lo contento. 

Glauco

lunes, 22 de diciembre de 2025

La noche

No hay noche que no cubra con la luz
los ojos de quien sueña con lo bello.
La noche cobra forma del destello
y todo se nos muestra a contraluz. 

Se esconde tras la sombra el pensamiento
Intruso, inexplorado, intrascendente.
El velo se hace vela resistente
puntuada por la luz del firmamento. 

Se vuelve la razón una locura:
estrobos de lo negro y lo asombroso.
No hay noche que no busque ser el pozo

de fe (llamada la razón oscura). 
Lo oscuro, a su partida, cierra el broche,
dándole forma al sueño de la noche. 

Glauco

domingo, 21 de diciembre de 2025

La sonrisa

Qué bonita es la sonrisa 
del feliz! ¡Qué bello es
sonreír cuando lo ves!
Lo ves y no sientes prisa,
y la boca se desliza
a los lados de la cara.
Allí nadie nos separa:
somos felices también.
La sonrisa es ese bien
que a la vida nos declara. 

Glauco

sábado, 20 de diciembre de 2025

Diciembre

Diciembre es un don de Dios,
de los días del calendario,
del doce del campanario
o de no sé qué otra voz;
es un disfrute de dos
o más. Es una delicia
despertar: se nos propicia
decir, dar y perdonar,
decir verdad, demostrar
de todo en una caricia. 

Glauco

viernes, 19 de diciembre de 2025

La herramienta

De la mano surgió la mano nueva,
esa mano que al mundo encontraría 
en la forma que, antaño, no sabía 
y que ahora la práctica comprueba.

Le dio al ojo la vista. Le dio al pie
los caminos, la música al oído.
A los labios fundoles el silbido.
Al mañana le dio razón y fe. 

Todo nace: la rama y el martillo;
el fuego, las ventanas, los metales;
la siembra, la salud, los animales…

En ese omninacer me maravillo:
libro que me descifra el bien arcano
que construyó, y construyo con la mano. 

Glauco

jueves, 18 de diciembre de 2025

Muros

La noche se derrite sobre muros
urbanos, taciturnos, solitarios,
y cae hasta los huecos inseguros
que olvidan, muertos, a los calendarios. 

Los pastos a lo mágico le lloran,
al cielo van sus llantos borboteantes.
Ya no tenemos santos de los que oran,
de los que apapachaban con el antes.

Estamos en la línea dividida:
la noche, el pasto, el hueco, los hervores.
Estamos derramados en la vida

y a veces abrasamos a las flores. 
El día se desentierra y nos convida
a llenar esos muros de dolores. 

Glauco

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Inspiración

No encuentro inspiración en el oscuro
paisaje que dibuja el infinito.
Encuentro inmensidad y necesito
un límite sin ahora y sin futuro. 

Le ruego al corazón por proceder
y el corazón me ruega detenerme.
Sin vate, sin la musa, puedo verme
necesitando el beso del ayer. 

Ayer me supe vivo y hoy me miro,
no sé qué hacer, qué ser ni qué decir.
No sé si el corazón se puede asir 

con la fugacidad del fiel respiro.
Me aferro a la incipiente progresión 
de ayeres y allí encuentro inspiración.  

Glauco

martes, 16 de diciembre de 2025

Café

Sabor a despertar y a tentación.
Sabor a la vigilia y los ancestros.  
Sabor a Aves Marías y a Padres Nuestros. 
Sabor a amor, a amar y a mar marrón.  

Hace de la velada apología 
de los que duermen y viven sin sueño.
Hace al amargo amor fruncir el ceño
hasta que llega, al fin, el nuevo día.  

Quizás le da al instinto algo de fe,
algo de paz, de arraigo y de locura,
mas no da al sueño aquello que lo cura. 

Las tibias brasas mueven al café 
y éste último nos mueve al hondo mar
de amar, de padecer, de despertar. 

Glauco

lunes, 15 de diciembre de 2025

Las campanas

Millares de campanas tintinean
el ávido silencio y el sonido
se vuelve peregrino de mi oído,
deseoso de las cosas que aletean.

Se mueven, pendulares, las campanas
y en ese movimiento los contrarios
condensan los divinos, los bestiarios,
paisajes más allá de las ventanas.  

La música, detrás de la existencia, 
revela la oración que el firmamento 
le dice a los oídos. Y yo siento

que existe en ese rezo una cadencia
marcada por las olas de los mares
donde campanas suenan por millares. 

Glauco

domingo, 14 de diciembre de 2025

El beso

Hay algo que no podemos
decir, por eso besamos
las manos y acariciamos
las pasiones que no vemos. 
Hay algo que no sabemos
vivir y justo por eso 
descubrimos el ileso
fenómeno que acaricia,
esa mano, esa delicia, 
misteriosa que es el beso. 

Glauco

sábado, 13 de diciembre de 2025

El encuentro

De partes del ayer es el presente
labrado en la pasión del pensamiento.
Es esa eternidad falsa del cuento
la que sostiene aquello que no miente. 

Una media verdad es suficiente
para templar nuestro temperamento.
La sombra del ayer forma el intento
de ser uno y ser muchos con la gente. 

Esa media verdad es añoranza;
es partes del ayer; es cuento eterno;
es una sombra vaga, un temple interno…

Nostalgia, paz, cariño y esperanza,
son un pasado que se puede ver
en el presente, en partes del ayer. 

Glauco

viernes, 12 de diciembre de 2025

El abrazo de Dios

Me has abrazado, Dios, y en ese abrazo
he sentido el abraso de la zarsa
mosaica que me amarra a cierto ocaso.

En ese fuego el corazón se engarza,
ardiente se contiene, es universo
que nada y nadie evita que se esparza.  

Me siento, pobremente, un ser converso:
allende, junto al mar, jardín florido
(Machado ya lo concretó en su verso).

De noche me he sentido incomprendido,
como si en ese abrazo me apartaras 
de todo. En las mañanas he sentido

la comprensión de todos; en las aras 
de aquel divino amor inmaculado. 
He visto en este mundo tantas caras
desde que tú, Señor, me has abrazado. 

Glauco

jueves, 11 de diciembre de 2025

Peregrino

No sé de casi nada. Estoy perdido
y, sin embargo, encuentro nueva senda
en cada paso dado, convencido. 

No sé de casi nada. Aunque no entienda
y no logre saber lo voluntario 
del dios que me encontré en una leyenda. 

No sé de casi nada. El calendario
ha tapado mis ojos. Ignorante,
he captado las letras del breviario

sin saber que decían algo importante. 
No he sabido el misterio del oficio
del amor tierno y no beligerante,

ése que halla su paz en el servicio
y al infiel lo convierte en conmovido.  
No he logrado acceder al sacrificio 
del saber y por eso estoy perdido. 

Glauco

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Entre el siempre y el jamás

El viento mueve el trigo y la ceniza,
una se marcha, lo otro permanece;
algunas veces: gas, algunas: brisa.

Indómito sentir que permanece.
Insólito recuerdo que se aleja. 
Incógnito dolor que sólo crece.

La vista las penumbras no refleja,
las mira y sin querer las sobreestima,
no hay paz que de las penas nos proteja. 

La ausencia (su presencia) nos lastima.
Ausente aquel dolor que está presente.
Ese ánimo a la vida desanima. 

Perenne pena, luego intermitente. 
Nos duele caminar esa cornisa
donde lo que no vuelve se resiente
y lo que permanece es la ceniza. 

Glauco

martes, 9 de diciembre de 2025

¿Qué es el tiempo?

En un trozo del pasado
se halla dormida una historia,
sometido a la memoria
el todo se ha despojado
de su ser. Ya fragmentado
el tiempo pasa sin pena
ni gloria; ni una sirena
lograría la seducción 
al tiempo. No hay conmoción
del minuto sin condena. 

Glauco

lunes, 8 de diciembre de 2025

Tu presencia

Llora en el recuerdo la existencia,
llora de tristeza y de alegría,
por fe, por la pasión y la armonía 
de amar y hacer concreta tu presencia. 

No sé pensar en ti sin conmoverme.
No sé mirarte sin ansiar el beso. 
No sé sentir el mundo sin el leso
recuerdo que me alerta y que me duerme. 

Aluzas en mi rostro la campana
de risas y sonrisas y pasiones.
Le pones a mis pasos las canciones 

donde el camino pasa y se devana. 
Ando por este mundo conmovido
desde que a mis recuerdos has venido. 

Glauco




domingo, 7 de diciembre de 2025

El flujo

El flujo del hablar viene del sueño
incierto o verdadero que traduce 
el mundo en ritmo trémulo que luce
como si de nosotros fuera dueño. 

En ese flujo busco y también buscas 
un trozo de certeza, un viejo mundo,
te afanas y me afano en lo profundo
y pienso que tal vez tú lo traduzcas. 

Me digas el misterio, y su ordenanza,
de todo lo que ves y yo no puedo,
me enseñes a rezar un nuevo credo 

vestido de piedad y de alabanza.
Por eso, contra ti sólo me estrujo
buscando el beso que revele el flujo. 

Glauco

sábado, 6 de diciembre de 2025

A ver

Vamos a ver si tú vas
a ver a lo que venimos.  
Lloramos, también sufrimos,
vocados para la paz.
No podemos hacer más 
que la vista pretender
como afirmando saber,
para que tú también veas
y si no sabes lo creas:
sólo venimos a ver. 

Glauco

viernes, 5 de diciembre de 2025

Vivos

Vivos son los que, en la muerte,
alimentan la memoria
con el trigo de la historia,
y por destino o por suerte,
pese a su osamenta inerte,
propician el movimiento
del aliento sobre el viento:
rezos, risas y oraciones
expiran los corazones 
del viento sobre el aliento. 

Glauco

jueves, 4 de diciembre de 2025

Un cerro

Un cerro a veces me mira,
está allí delante mío,
con su semblante vacío 
y su flora que respira. 

Y de repente se va,
como si aquella visión 
se fuera con la estación 
que de pronto ya no está.  

¿Adónde se fue ese cerro?
¿Fue la rosa de los vientos
quien lo movió? ¿El movimiento

es el origen del yerro? 
Pensando en estas mudeces,
un cerro me mira a veces. 

Glauco

miércoles, 3 de diciembre de 2025

No alcanza el amor

No siempre el amor alcanza
para perpetuar la vida,
puede perpetuar la herida
y la ausencia de esperanza. 

Se quedan vacíos los ojos
y ya no hay resurrección,
no existe otra condición 
que morir en los rastrojos. 

¿Y qué será de nosotros
sin el temor a la muerte? 
¿Quién puede decirse fuerte

sin el amor de los otros? 
Es rayo desgarrador
ver que no alcanza el amor. 

Glauco

martes, 2 de diciembre de 2025

Los alientos del sur

Con los alientos del sur
las palabras apacientan,
beben del color azul
y en el norte se calientan.

Dicen que sienten amor,
y con él el mundo entero,
es sentir nacer el sol
en un verbo mañanero. 

Sueñan con andar la mar
como Ahab, como Odiseo,
con el mal del animal
y el fuego de Prometeo.

Los vientos hacen crecer
las palabras, los intentos;
se alimentan de la miel
del sur y de sus alientos. 

Glauco

lunes, 1 de diciembre de 2025

El eco de la sorpresa

Vivo en la sorpresa, presa
de eso que provoca: boca
fiel a la cabeza; besa
los ecos y los derroca. 

Presa de la prosa, osa
la boca parecer ser
una esplendorosa rosa
sin eco y sin el ayer. 

En la primavera era
la boca callada hada,
era una próspera era
de los ecos despojada.

Hoy vivo sin saber ver
que la esencia espesa pesa
en el padecer de ser
eco atado a la sorpresa. 

Glauco

domingo, 30 de noviembre de 2025

Todo es rojo

En otoño todo es rojo:
la paz, la vida y la fruta.
Nace el rojo en la disputa
entre el objeto y el ojo. 

La vida se vuelve hoja
que se convierte en el fruto
sabor de la paz, en bruto;
la vida se vuelve roja. 

Eternidad del ocaso,
ebullición de las venas,
despojo de las avenas,

necesidad del abrazo.
El tiempo antes del invierno
el rojo se vuelve eterno. 

Glauco

sábado, 29 de noviembre de 2025

Un sueño sabe

Un sueño sabe del delirio: 
no hay sol ni sed que nos alumbre. 
La realidad se hace costumbre
y la imaginación martirio.  

Un sueño sabe a té de rosa:
no hay flor ni aroma que despierte
de lo real donde la muerte 
es un momento y no otra cosa. 

Un sueño sabe a verdadero
cuando la realidad es dura. 
Un sueño sabe a la espesura 
de luz que lucen los luceros. 

Un sueño sabe a té de lirio:
no hay, sí hay, ¿acaso existe? 
Un sueño sabe a viejo triste
que está arraigado en el delirio. 

Glauco

viernes, 28 de noviembre de 2025

La pregunta

Ha tanto que olvidamos la pregunta,
que brazos, piernas, torso, se desprenden
de aquel dolor y luego desaprenden 
lo que les obligaron con la yunta. 

Se cuela en los fragmentos la dolencia
de ver llover y no palpar las gotas.
Se sienten las cuestiones cual derrotas
en eso que llamamos la consciencia. 

Nos duele preguntar porque la vida
nos hizo responder; nos duele menos
en el creer que existen puertos buenos. 

La vida siempre busca ser vivida.
Andamos el vivir de punta a punta,
llevando en nuestros cuerpos la pregunta. 

Glauco

jueves, 27 de noviembre de 2025

Entumecido

Alguna vez recuerdo entre mi almohada
un beso entumecido que, dormido,
se me escapó y ahora está perdido
en un tiempo con forma de cascada. 

El beso, sin saber, se halló escondido 
en una construcción damnificada
y penetró una roca fragmentada
donde pudo, por fin, ser construido. 

La boca desprovista de memoria
no dijo nada más que hubo en sí misma
un beso que a la vista hizo de prisma.

Dormidos los recuerdos, sin la euforia,
dejaron a la boca en el olvido
y al susurrante beso entumecido. 

Glauco

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Jamás pensé

Yo te vi y te vi como jamás pensé que te vería. 
Fue una visión-pasión, tensión de lo que quiero y que no quiero.
Hoy un canario añil me canta silbiditos de agonía
porque en esa tensión es menos lo que vivo y más me muero. 

Tu abrazo abrasador marcó el calor pautado por tus ojos. 
Mis ojos, al revés, pautaron el silencio del canario. 
La mora del amor conforma para ti mis labios rojos,
sintiendo para ti latidos que se vuelven calendarios. 

Espero contener la rabia desquiciada de lo mío 
que amor quiere decir y de ninguna forma te vería.  
Es un antiguo ayer, en que el calor deshace todo frío…
Fue así que yo te vi como jamás pensé que te vería. 

Glauco

martes, 25 de noviembre de 2025

Con tus ojos en mis ojos

Has visto con tus ojos en mis ojos
y me has visto, detrás, con un escaso
sentido de bondad. Tus labios rojos 
habláronme, entre grietas, del abrazo 
que tú querías hablarle a grietas mías.
Yo no sabía que tú me mirarías. 

Oculto tras mi rostro yo fingía 
que nada de tus ojos me estremece.
El hoy, en el pasado, entendería:
amor como un futuro que nos crece
en labios, ojos, grietas y miradas
(amor en amor das). ¡Enamoradas!

Glauco

lunes, 24 de noviembre de 2025

El nacimiento

He visto el nacimiento de los soles
que envuelven de fulgor nuestras pupilas.
Pestañas convertidas en faroles
disuelven amapolas, rosas, lilas…
Le cambian el acento a los arbóles 
y saben diferente las papilas.
Hay algo en esos soles semejantes,
transforman el después, el hoy y el antes. 

Atados en el tiempo de fulgores
hablamos del paisaje y su belleza,
detrás de una película de flores
los ojos acarician la sorpresa
y emanan de sus fibras los vapores
que miran sin verdad y sin certeza. 
El tiempo es un fenómeno muy lento
cuando del sol se mira el nacimiento. 

Glauco

domingo, 23 de noviembre de 2025

Fueguito

De un fuego pequeñito
emanan las cenizas
de un yo que necesito:
uno de llanto y risas. 

Me siento algo perdido,
cual niño abandonado.
No puedo estar dormido
ni puedo estar velado.

De amor y sed quisiera
llenar mi corazón.
una nueva manera
de hallar la bendición:

el mundo envuelto en llamas
y anhelo bien bonito
donde te amo y me amas,
cual fuego pequeñito. 

Glauco

sábado, 22 de noviembre de 2025

La fuente

Quiero hacer una pregunta
pero no sé cómo hacerla,
no sé si hacia donde apunta
yo pudiera responderla. 

No es de suyo un gran misterio
o quizás sí lo es un poco,
yo la tomo muy en serio,
tanto que me vuelvo loco. 

Quiero saber qué hace el agua
cuando escurre en el concreto:
¿esa luz es una fragua 
o es un oscuro secreto? 

Glauco

viernes, 21 de noviembre de 2025

La palabra amor

De las palabras en mi cabeza
hay una sola que me limita,
me desencaja, también me pesa,
mas mi cabeza la necesita. 

Estas palabras siguen la danza
del mundo entero, desconocido,
y se entrelazan en la esperanza
de que este mundo no está perdido. 

Ha muchos años que estoy maldito
de esa palabra, cual hombre necio,
que me destierra como a un proscrito
(un renegado de tener precio). 

Ha muchos años que esa palabra
me tiene atado, me tiene muerto
en vida siempre que en mí se labra
la maravilla del cielo abierto. 

Esa palabra me dignifica
y al mismo tiempo me muestra indigno
pues en mi lengua se sacrifica
y con mi aliento conforma el signo

de un universo que ofrece fe
para los hombres, ese sopor
que en la esperanza la gente ve
y en mi cabeza se llama amor. 

Glauco

jueves, 20 de noviembre de 2025

El invierno

Se tiñe de dorado el pastizal,
es un dorado tenue, casi magro,
un signo del calor y su milagro, 
pintura centellante del umbral. 

Se visten de guirnaldas los colores
y abrazan a los vientos nuestros guantes;
las gélidas guirnaldas tintineantes 
adornan nuestros ojos con calores. 

Y todo palidece en estos días,
tan sólo permanece la mirada,
la boca, el aire tibio y la callada

costumbre de sentir las noches frías
igual que las creaciones que lo eterno
congela en las llanuras del invierno. 

Glauco

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Melancolía

Cuando el alma está vacía,
sin odio y sin vocación,
decimos que el corazón 
está harto en melancolía.  

Cuando la noche está fría 
y se vuelve madrugada,
se siente venir la nada
llamada melancolía.  

No hay un beso ni sentido
ni lucidez ni estupor 
que hagan presente al amor

en la vía del hombre herido;
el sentido de esa vía 
no es nada, es melancolía.  

Glauco 

martes, 18 de noviembre de 2025

La edad

Igual que una lección de ortografía;
lo mismo que un callado cementerio;
también como la nota de un salterio;
como la medición de cada día.  

No puedo yo saber cómo sabría 
la multiplicación de aquel misterio,
ése que todo mundo toma en serio
hasta quedar con la mente vacía.  

Todo nos pasa: letras, ruido y muertos,
el calendario; siempre todo pasa
y nunca de los nuncas se desfasa. 

Andamos con los ojos bien abiertos
queriendo conocer una verdad:
¿qué tipo de fenómeno es la edad? 

Glauco

lunes, 17 de noviembre de 2025

El palabrista

El enredo me llena de marañas:
oraciones, sintagmas y premisas,
se proponen oscuras e indecisas
en las sendas poéticas y extrañas. 

¿Quién entiende las muecas del mensaje?
¿Quién escucha las cosas que declara?
Claramente el mensaje se separa
del sentido y se pierde en el bagaje. 

Siendo un mono, quizás titiritero,
el hablante se encuentra y se repierda,
cuidando que la lengua no se muerda. 

Ya no sé si decir es lo que quiero
o si quiero, al decir, hallar la pista
que revele mi ser de palabrista. 

Glauco

domingo, 16 de noviembre de 2025

Todo tuyo

Hay algo todo tuyo en esta vida:
un trozo de tristeza,
un mucho de lo eterno del momento;
hay algo todo tuyo en la escondida
ranura del amor de mi cabeza. 

Tu voz fragua el intento
de amarte como nunca te han amado,
me dice la consigna
y envuelve mis temores en tu aliento,
y lloro como nunca había llorado. 

Lo tuyo a lo sagrado me persigna.
Tú marcas el arrullo
y me has llamado “mío”
pese a que mi presencia se halle indigna.
En esta vida hay algo todo tuyo:
yo. 

Glauco


sábado, 15 de noviembre de 2025

La pasión del animal

Alumbran alas blancas las alturas
y alientan a las almas su alimento;
altivos los albores, en llanuras,
alienan las alturas del aliento
y alfombran las almohadas con frescuras
de alcohol frutal y miel al cien por ciento. 
Alumbran alas blancas aquel mal
que alienta la pasión del animal. 

Glauco

viernes, 14 de noviembre de 2025

El tibio mar

Te tengo en la garganta atravesada:
tiritas, tintineas en mis cantares
y, tibia, te conviertes en frazada.
Te atienes al tenor de tus altares,
trazando un canto. Estás enamorada
y traes a mi garganta tantos mares:
el tibio mar que todos llaman tuyo,
ése que entre tú y yo teje un arrullo. 

Glauco

jueves, 13 de noviembre de 2025

Bebamos

Bebamos de los besos y las veces 
que el brandy se vació sobre los vasos
y nada está vacío; busco que beses
los labios, la botella, los abrazos.
Vislumbro la verdad: bebes y creces
en vetas de rubor, vivencia y pasos. 
Bebamos de las veces y los besos
volátiles que abrasan nuestros huesos. 

Glauco

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Hay algo

Que fuera para siempre yo quisiera,
que fuera para siempre lo llorado;
por siempre lo llorado yo quisiera,
por siempre, de ti, estar enamorado. 
Te llevo en mí, también te llevo fuera
y tú, del mismo modo, me has llevado. 
Hay algo que me amarra eternamente
a ser de ti, y ese algo nunca miente. 

Glauco

martes, 11 de noviembre de 2025

Sencillamente

Sencillamente sabes a soplidos,
cerezas, sonsonetes, sures, selvas…
Me sigues, me susurras los oídos
siendo un sí; silbidos que resuelvas
sobre un silencio, azar de sinsentidos,
un cielo azul, azahares que disuelvas 
haciéndote muy mía, mi corazón.
Sencillamente sabes a pasión. 

Glauco

lunes, 10 de noviembre de 2025

El amoroso momento

Mínimamente el momento 
muda el ayer en mañana
y de la memoria emana
el camino del lamento. 

El momento nos conmina 
con su mirada inmortal 
a minar el bien y el mal
como quien el mar camina. 

Muerte y miseria merecen
mirarse sin más pamento:
ese mar donde se mecen
los amores del momento. 

Glauco

domingo, 9 de noviembre de 2025

La voz de Dios

Destruye a Dios la necia incertidumbre,
también la necedad de ver lo cierto…
Sabemos bien, sin más, que Dios ha muerto
sereno y desgraciado en la costumbre. 

Destruye al necio el músico incesante,
ése que habla dos veces cuando canta…
Sabemos bien que el necio se decanta
sobre la vibración del Dios cantante. 

Es un misterio antiguo e increíble 
aquel que al necio lo hace bondadoso,
aquel que a Dios lo vuelve novedoso. 

Una explosión intensa e inaudible 
se queda agazapada en nuestra voz
y al tener fe: se hace la voz de Dios. 

Glauco

sábado, 8 de noviembre de 2025

Melancolía

Multitudes de besos olvidados
se resisten al no y al abandono,
se encargan a la ira y al encono 
como lazos que han sido deshilados.

Esos besos, en sí, son todo junto: 
la niñez, las aceras, los fracasos,
los insultos, las risas, los ocasos;
¿qué fue de ellos?, a veces me pregunto. 

En saber cómo fui me desconcentro.
¿Tú te evocas, también, para saber? 
Es el hombre, al igual que una mujer,

una vida plagada del encuentro
que no llega, no sigue, no se lía,
sin embargo, sabe a melancolía. 

Glauco

viernes, 7 de noviembre de 2025

Esa creatura

Se ha roto la creatura en la cruzada
más viva, más auténtica y más tierna,
aquella en que germina un alma eterna
que no sabe las rutas de la nada. 

Desprecios, vejaciones y pecados
el monstruo ha vuelto parte de su aliño;
es muerte que jamás matará a un niño,
soplido que jamás pisó los prados. 

De John Milton, de Göethe y de Plutarco
y muchos otros más se nutre el alma
de aquel que ve matar como una calma. 

Él anda con nosotros este barco,
navega con su amor la vida dura;
va en busca del perdón esa creatura. 

Glauco

jueves, 6 de noviembre de 2025

En la vaga elección de las palabras

En la vaga elección de las palabras
desentraña lo místico el poeta…
y es el ruido una débil bayoneta
henchida de hermenéuticas macabras. 

¿Qué se dice el poeta cuando escribe?
¿Qué se dice? ¡Por Dios, a veces nada!
¡Y otras veces su voz tenue y callada
nos revela el océano en el que vive. 

¿Dónde vive el lector? ¿Dónde vivimos?
Los que nunca sabemos del mensaje.
¿Dónde empieza y acaba el simple viaje

de vivir en personas que no vimos?
Puedo ver (las vivencias son macabras)
que en la vaga elección de las palabras. 

Glauco

miércoles, 5 de noviembre de 2025

La vez

Muchas veces las veces se hacen una. 
Todos los días lluviosos son la lluvia;
todos los días soleados son la rubia
concentración de luz como ninguna;

todos los días oscuros son lo oscuro;
todos los días de inercia son inertes;
todos los días de fuerza son más fuertes;
todos los días son antes sin futuro…

Las veces que se besan, se vacían
de todo tiempo, todo va acabando
hasta quedarse todos recordando

aquella vez que todos formarían. 
La vez en nuestras almas se ha quedado,
por las demás y su significado. 

Glauco

martes, 4 de noviembre de 2025

La neblina

Alguna vez miré por la ventana
y no vi nada más que la neblina,
noté que sobre el viento va y camina
como si fabricara la mañana. 

Alguna vez miré hacia el interior
y no vi nada más que el nebuloso
contorno de mi pecho; es asombroso
mirar que la neblina es un fulgor. 

Entre adentro y afuera hay un consenso:
a veces es visible lo invisible
y a veces no se ve lo que es visible. 

Miro tras la ventana mientras pienso
¿qué tiene el corazón de luz albina?,
¿es viento, es pecho abierto o es neblina?

Glauco  

lunes, 3 de noviembre de 2025

Las manos

Se dice: robó el fuego Prometeo;
luz leve que en el hombre se enfurece;
se dice es la metáfora que crece
en ese don oscuro y cefaleo.  

Se dice que es el don de conocer,
en donde imaginar es ser creativo,
en donde comprender es estar vivo,
en donde está el misterio del saber. 

El fuego no se ubica en la cabeza,
en ella está la sombra de los dioses:
reminiscencia, necedad y voces… 

El fuego es labrador de la sorpresa
bendita que sostienen los humanos. 
El fuego se concentra en nuestras manos. 

Glauco

domingo, 2 de noviembre de 2025

Metacalavera

Por fin es dos de noviembre,
todo se viste de fiesta,
pues todos saben que esta 
fecha es mejor que septiembre;
quieren que La Muerte siembre
el espíritu festivo.
¡Se celebra el estar vivo!
La Muerte viene a decir 
que todos han de morir
en este lírico estribo.  

Sin embargo, La calaca
se le aparece a La Muerte
y le dice “Mala suerte”
mientras con vida le ataca. 
La huesuda, con su estaca, 
a La Calaca destapa.
A ésta última la atrapa
La Huesuda y todas van
derechito pa'l Mictlan;
ni de sí misma se escapa. 

Qué curiosa circunstancia
en que la muerte se encuentra,
en sí misma no se centra,
no sabe de su distancia;
es una sola sustancia
que a veces ves y no ves
y también es y no es
(una túnica, una hoz).
Tal vez y sea como dios,
que es uno y también es tres.

Glauco

sábado, 1 de noviembre de 2025

El Marcos

Sentado junto a los vagos
Marcos no sólo platica, 
les pregunta, les replica,
en el calor de unos tragos. 
Ser así le causó estragos
y la de la panza llena
se le apareció con pena,
le dijo que ése era el día 
en que por fin moriría 
su pregunta que envenena. 

El Marcos ni perezoso
le preguntó a la osamenta:
—¿Acaso te has dado cuenta
que no quiero ser castroso?
—Mentirme así no es honroso.—
contestó —No les escupas
a otros, tú los ocupas.  
Marcos, cínico, maldito,
le respondió con un grito
descarado y burlón: “¡Chupas!”.

Glauco

viernes, 31 de octubre de 2025

Mi hermano

Sentado sobre una tumba,
tomándome una cerveza,
se me perdió la cabeza,
misma que se me derrumba 
cuando el silencio retumba.
La huesuda, frente mío, 
se paró y con mucho brío,
me dijo: “No te hagas wey,
tu vida es buena; de ley;
y no te dejaré frío.”. 

—¿Sabes a quién me llevé?”—
me dijo la descarada,
—al que le hacía a la cantada.
—Tú dices que se te fue
pero no; sabes y sé. 
—Pinche charro negro ufano,
no molestes tan temprano—
le dije a la sucia muerte,
le menté su madre fuerte
porque se llevó a mi hermano. 

Glauco

jueves, 30 de octubre de 2025

Borges

No ver venir a la muerte
es lujo de un hombre ciego
que hablaba alemán y griego
y escribía con rima fuerte. 
Un buen día para su suerte
la Parca llegó a su lado,
“¿Qué estás haciendo ahí sentado?”,
le preguntó al invidente.
“Viendo pasar a la gente.”,
respondió el hombre cegado. 

Ella se sintió burlada
y con desprecio le dijo:
“Muera este penoso hijo.”
y él dijo: “No sabes nada.
esa expresión ya fue usada,
es mejor que te conformes.”.
Ella con sus pasos torpes
ya no tuvo que decir,
sólo le quedó partir
llevando consigo a Borges. 

Glauco

miércoles, 29 de octubre de 2025

Julieta Fierro

Entre conceptos y estrellas
sin una concreta forma,
estaba sentada Norma
mirando las noches bellas.
En una noche de aquéllas
se le apareció La Parca,
la que el universo abarca
y le dijo “A navegar
vámonos. Yo soy el mar
y tu saber es mi barca.”. 

Mirando hacia el infinito 
el universo se expande,
pero el morir es más grande. 
“Vamos, yo te necesito”,
dijo La Muerte en un grito,
“¡Yo seré tu testaferro,
para que el día de tu entierro
nadie pronuncie un pronombre,
más bien, pronuncien tu nombre:
te llamas Julieta Fierro.”. 

Glauco

martes, 28 de octubre de 2025

Los mamadores

Había unos cuantos lectores
con su postura bohemia,
de ésos que tienen anemia
y siempre se avientan flores. 
Fue por sus alrededores
la calaca decidida,
y fue a quitarles la vida:
“Hoy me voy los voy a llevar.”,
les dijo sin vacilar,
“Su vida ya está perdida.”.

Aquéllos ni perezosos
mencionaron a Saavedra,
también “La espada en la piedra”,
los sonetos amorosos
de Dante. “Changos mugrosos,
dicen muchos escritores
como si fueran mejores
y tuvieran más razón. 
Vengan conmigo al panteón
y no estén de mamadores.”.

Glauco

lunes, 27 de octubre de 2025

La presidenta

Estaba la calavera
esperando el día de muertos
pa' que con brazos abiertos
el vivo la recibiera,
pero antes “La mañanera”
que nunca debe faltar. 
En ella pudo escuchar 
la constante cantaleta,
esa que ningún poeta
se atrevería a revelar: 

“Quien nos importa es la gente;
vamos tras de los ladrones,
los corruptos, los hampones;
el otro partido miente;
Ya no va a haber presidente…”
La calaca se dio cuenta
de que la Sheinbaum se inventa
su discurso y su razón.  
Se ha de llevar al panteón 
a ésa que es el presidenta. 

Glauco 

domingo, 26 de octubre de 2025

El incendio

Todo se agota y se quema:
el beso de amor profundo,
la hora, el minuto, el segundo
la sórdida estratagema,
la fábula y el poema.
En fin, todo ese compendio 
padece del vilipendio
del fuego de mil rugidos. 
Todos estamos ungidos 
por la mano del incendio. 

Glauco

sábado, 25 de octubre de 2025

Ese silencio

No tengo más que decir 
que un silencio atravesado.
Se siente de lado a lado
la consigna de mentir.
¿Quién creen que puede vivir
tan sólo con la verdad? 
Ésa es una enfermedad,
un vino vuelto veneno.
Ese silencio sereno
sufre en la sonoridad. 

Glauco

viernes, 24 de octubre de 2025

Murieron los ruiseñores

Murieron los ruiseñores,
las alondras, los albatros,
en los cielos de los teatros,
en las cerámicas flores,
en los fingidos dolores.
Se nos murieron las aves:
muertes válidas y graves. 
¿Tú sabes de qué murieron? 
Tal vez no y sólo se fueron;
igual dime si lo sabes. 

Hay en el aire algo extraño,
se siente como algo denso,
como si un saber inmenso
quisiera causarnos daño.
Hay en el aire un engaño:
las nubes no son vapores
venenosos, los albores
no son rayos reaccionarios:
se murieron los canarios,
los cisnes, los ruiseñores. 

Glauco

jueves, 23 de octubre de 2025

Desde lo más primitivo

Desde lo más primitivo
de las horas renombradas
como milenios, calladas,
las oraciones que escribo 
son pulsos de un hombre vivo,
de un hombre que yo no soy,
que si se va también voy
pero que no sé si fui. 
Mucho antes de lo que ví
tuve consciencia del hoy. 

Hoy la vida es nueva vida:
naranjos y manzanares,
destino, normas, azares;
la desdicha merecida
del porvenir homicida…
No hay una rama de olivo
que nos libre del estribo 
donde solemos morir. 
Sólo nos queda vivir
desde lo más primitivo. 

Glauco

miércoles, 22 de octubre de 2025

Un poco de humanidad

Un poco de humanidad
se halla siempre en la miseria,
es un latido de histeria,
algo de bestialidad.
Misterio es la realidad
oculta allá en lo profundo,
donde el dolor vagabundo
a un algo le da sentido.
El hombre se halla perdido 
en la miseria del mundo. 

En hospicios y prisiones,
avenidas y orfanatos,
se nos mueren los ingratos 
en muy bajas condiciones,
mas los pobres corazones 
encuentran una verdad
cuando sufren la maldad:
hay un eterno sufrir,
por eso hay que perseguir 
un poco de humanidad.

Glauco

martes, 21 de octubre de 2025

Oración al vacío

Se gozan los vacíos:
silencios, soledades y lo oscuro.
Los ojos son sombríos,
sin pan y sin futuro
y llagan nuestra fe con lo inseguro. 

Se pierde algo de fe:
saber, sentir, amar, son otra cosa.
La ciencia no lo ve:
la rosa es una rosa
y en sí no existe lo que la hace hermosa. 

La hermosa vista deja
en todos un engaño que probar:
el alma se refleja
en esa fe, ese mar…
Vacíos y dudas se pueden gozar. 

Glauco

lunes, 20 de octubre de 2025

El agua

¿Cuántas estrellas místicas y azares
habrán determinado el elemento
directo de la causa del invento
de barcos, vasos, líquidos y mares? 

Quizás fue algo divino y no la suerte
quien puso en esta tierra a la causante
de todo lo bendito. Ella es amante
que a todos en amantes los convierte. 

En ella se halla eterna la promesa.
En ella se concentran los reflejos. 
En ella ríos y océanos son perplejos. 

En ella se condensa la limpieza. 
El fresco flujo funde en esa fragua
la vida. Todo fluye con el agua. 

Glauco

domingo, 19 de octubre de 2025

Fedra

Nos hablan las pasiones
llorando entre sus risas los lamentos
de nuestros corazones;
transforman los momentos
gritándonos, volviéndonos violentos. 

Alguna vez, no sé si por el astro
divino que conduce las acciones
o por la mano cruel de las pasiones
la reina se abrasó y prendió al hijastro. 

Culpose de sentir tales martirios
de amor, de sexo, miles de navajas;
perdiose la ternura y las alhajas
volviéndolas locuras y delirios. 

El hijo del marido, sentenciado,
sufrió la regadera de la muerte 
hasta, bajo Neptuno, estar inerte. 

En esta historia que nos han contado
quedó grabada eterna en una piedra.
¿Qué gran pasión habrá perdido a Fedra?

Glauco

sábado, 18 de octubre de 2025

La mentira

¿A qué sabe la mentira
que salva vidas? ¡Que salva vidas! 
Quizás nos sepa a verdad
o igual nos haga morir, quizás. 

Las venas de la mentira
surcan el agua más cristalina,
a veces la vuelven vidrio
y muchas otras llanto de niño. 

El dísfraz de la mentira
es una noche callada y fría,
nos cubre del firmamento
que, de los hombres, es un invento. 

Lo honesto de la mentira
es que el humano al soñar suspira.
El hombre siempre delira 
en las verdades de la mentira. 

Glauco

viernes, 17 de octubre de 2025

Oxímoron

Siempre hay algo de amor
que busca poder ser dicho:
por bien o por capricho;
por hielo o por vapor. 

Siempre hay algo de honor
buscándose su nicho: 
por silencio o por dicho;
por risa o por dolor. 

Siempre hay algo de algo:
besos de amor y muerte,
besos de sino y suerte. 

Siempre que llego, salgo. 
Siempre alejado y junto.
Siempre alego y pregunto. 

Glauco

jueves, 16 de octubre de 2025

En otro tiempo

¿En qué sueño de ayer se ha convertido
el hoy que palidece entre lo oscuro?
El sueño por sí mismo está perdido
pero por la memoria está seguro.
Quizás entre los sueños se ha escondido
un viejo ayer que ansía ver el futuro;
quizás entre el ayer el hoy se esconde
y andamos a buscarlo, no sé dónde. 

He visto que las flores aseguran
que siempre ha de venir la primavera,
también que las canciones que perduran
del eco han encontrado la manera
en que ayeres y hoy se configuran.
¿Has visto las bondades de la espera?
¿Has visto del mañana la semblanza?
Es fe. Es amor. También es esperanza. 

Glauco

miércoles, 15 de octubre de 2025

Un halo de luz

Algo de información en la linterna 
me dice que te diga que está oscuro.
Algo de aquella luz es el futuro
diciendo que la vida no es eterna. 

Otro algo de esa luz viene e hiberna
y se ata a Prometeo. Nada es seguro
en este mundo donde el tiempo es puro,
en donde se halla la esperanza interna. 

Detrás de aquel misterio nada queda:
ni fuego ni linterna ni oración.
Detrás sólo nos queda la alabanza 

de un tiempo que pervierte la alameda,
la cara, la montaña, el corazón…
Detrás sólo nos queda la esperanza. 

Glauco

martes, 14 de octubre de 2025

Mi oración

Te llevo nuevamente al pensamiento:
dale la luz al cielo, torna en vino 
el agua, sé el enojo del rabino,
disputa con los dados tu tormento. 

Me llevas nuevamente al firmamento:
me lees en las estrellas el destino
y quitas el poder al adivino,
impones en mi suerte el sufrimiento. 

¿Quién soy? ¿Cómo es, acaso, que te sigo? 
¿Me llevas? ¿Eres cuna del misterio?
¿Eres un signo ungido, vid y trigo? 

¿Perfumas con tu esencia el cementerio? 
Te llevo en la oración que siempre digo
aunque sea lo contrario al monasterio. 

Glauco

lunes, 13 de octubre de 2025

Aquella vela

La vela está encendida y no te hallo,
tremula en el puntillo de la mecha,
atrás tu sombra mágica me acecha
y yo tímidamente sólo callo. 

Tres veces quiero oír cantar al gallo,
sabré si aquel ladrón de la derecha
tiene algo semejante a la deshecha
mirada perturbada por el rayo. 

Tu sombra se convierte en la penumbra,
me envuelve, me desangra, me envenena.
El gallo canta a la mañana buena. 

Pronto la alcoba con el sol se alumbra:
tu sombra mágica en la luz se cuela
y ya no veo bailar aquella vela. 

Glauco

domingo, 12 de octubre de 2025

Eso que llaman saber

Sé que no sabes lo que yo sabía.
Sabía que había un amor en cada hombre.
Sabía que tras la noche viene el día. 
Sabía que yo era el dueño de mi nombre
y que él por mí y en mí se definía,
mas yo vi que en el “mí” se halla el pronombre
que tengo y todos tienen: somos graves. 
Yo no sabré jamás lo que ahora sabes. 

Eso que sabes y yo no sabré,
no sé, no puedo ver ni me imagino
quién eres tú, quién yo. ¿Qué cosa sé?
Sé que hay algo fortuito en el destino,
que el ojo aquel es ojo porque ve. 
¡Que la ignorancia me ha dado el camino!
Y sé que, aunque no sabes, yo tampoco
sé. La conjugación me ha vuelto loco. 

Glauco 

sábado, 11 de octubre de 2025

Confuso

Había una confusión en la bahía:
la espuma se abrazaba con la arena
y el mar a su marea la devolvía.
La espuma no es abrazo ni es sirena,
tampoco es confusión que antes no había
ni menos es rescoldo de la pena. 
Había allá en la bahía una confusión: 
el mar, la arena, ¿son el corazón? 

Hay en el corazón una marea
que viene de la muerte y va a la vida
y todo puede ser, ya, lo que sea:
espuma, abrazo, mar, bahía, salida.
Confuso corazón que se pasea
en una barca que se halla perdida.
Hay en el corazón algo difuso:
un hombre, una mujer, un ser confuso. 

Glauco

viernes, 10 de octubre de 2025

Otra amorosa raíz

Antes que los milenios de la piedra
hicieran de la arena el elemento,
ya había un impulso tímido y violento
creciendo en algún pecho, como hiedra. 

Un eco silencioso en el ombligo;
un trépido hormigueo en brazos y piernas;
un hilo horal de palabras eternas;
un pulso redentor vuelto castigo. 

Antes de que mi boca tuya fuera,
la tuya ya gritaba por la mía
toda esa eternidad en que creía:

la piedra, el eco, el hilo, la manera…
Antes de todo lo que Dios nos dio,
antes, mucho antes, ya éramos tú y yo. 

Glauco

jueves, 9 de octubre de 2025

En tu risa

Bailan flores en tu risa;
tu sonrisa es la canción;
el ritmo lo dan las flores. 
Los años no tienen prisa
y tú tienes la ocasión 
de recibir los amores. 

Eres un campo de albores;
el faro de mi ilusión;
la plenitud vuelta brisa. 
El amor de mis amores:
Violeta, mi corazón;
quiero bailar en tu risa. 

Glauco

miércoles, 8 de octubre de 2025

Momentos

Si tiene, usted, un momento
para mirarme a los ojos,
le pido darme el aliento
que baila en mis labios rojos. 
Usted me retiene el viento:
su figura es mil cerrojos. 

Usted tiene mil momentos
elevados a un millón.
Es uno de sus talentos
detenerme el corazón
y promover mis intentos
de romper esta prisión. 

Su palabra es aliciente
que rompe mi cautiverio,
que viene y me reconvierte 
en inmune al cementerio.
Cuando usted habla se siente
un estro, amor y misterio. 

Glauco

martes, 7 de octubre de 2025

Preguntitas a mi amigo

¿Dónde estás, amigo mío? 
¿Aún te pega tu papá? 
¿Aún te grita tu mamá? 
En donde estás, ¿hace frío? 
¿Es tu terreno baldío? 
¿Te fue posible crecer? 
¿Tuviste algo que comer?
¿Pudiste olfatear la flor?
¿Alguien te llenó de amor?
¿Tu mal dejó de doler?

Quisiera saber, amigo,
de todo esto la respuesta.
Si la vida es una fiesta,
quiero que vengas conmigo;
no nos importe el castigo 
sólo el rato de bailar. 
Sé que te vas a marchar 
y que yo me iré también. 
por eso recuerda bien
lo que vine a preguntar. 

Glauco

lunes, 6 de octubre de 2025

El palomo al vuelo

Se ha muerto el palomo al vuelo,
iba cerca de la acera 
en vez de andar por el cielo. 
Esa no fue vez primera,
fue una vez de muchas más.
Ese palomo torcaz 
probó suerte por el suelo:
se ha muerto el palomo al vuelo. 

El palomo al vuelo ha muerto
pasó cerca de la tierra,
dejó atrás el cielo abierto
y fue al suelo que lo encierra. 
Él no quería libertad,
quería saber la verdad:
el cielo es camino incierto. 
El palomo al vuelo ha muerto. 

Glauco

domingo, 5 de octubre de 2025

Esa canción

Siempre escucho una canción
cuando se trata de amar,
dice que hay un corazón 
abierto de par en par 
que quedó en una explosión 
teniendo que batallar. 

Ese corazón camina
entre balas y metralla
y a estallidos se confina
pensando en por qué se calla. 
Y cuando el fuego termina
es él mismo quien estalla. 

Ese corazón relata 
la historia del mundo entero
y en mis ojos se desata
el fuego del mes de enero. 
Esa canción me arrebata
el odio y me da el “te quiero”. 

Glauco

sábado, 4 de octubre de 2025

Quiero decir

¡Quiero decir lo que creo,
mas me estorba lo que veo!
Veo que la gente se muere
y que morirse no quiere.
Creo que morirse no es
importante en el después. 

¡Quiero decir lo que veo,
mas me estorba lo que creo! 
Creo que no destruye el mal
al bien, que es lo natural. 
Veo que la mirada rota
ve al bueno como un idiota. 

¡Lo que creo quiero decir,
mas, veo, no se puede oír! 
Creo que se puede ser bello
pese al bélico destello. 
Veo que nos besa la guerra
y deja ajena la tierra. 

¡Lo que veo se puede oír,
mas, creo, no lo sé decir! 
Veo que el mundo nos consume
y cada quien se presume. 
Creo que todo es la bondad 
de bondades, sin maldad. 

Glauco

viernes, 3 de octubre de 2025

Los profesores

¿Qué se han hecho los que estudian
y lo hacen para ganar? 
Parece que del pensar
el sentimiento repudian. 
Con sus acciones preludian
el fin de la nueva era,
esa que alguno quisiera
volver y poder vivir.
Ellos quisieran sentir
igual que su primavera. 

Esos de los que hablo son 
los recientes profesores,
del antiguo amor deudores
con muy poco corazón,
que piensan tener razón 
y le dan al inseguro
presente estudiante puro 
conocimiento complejo,
pensando que en dar lo viejo
se halla el campo del futuro. 

Glauco

jueves, 2 de octubre de 2025

Continúa

Continuarán los instantes
que sin ti paso la vida.
Con la mirada perdida
y perdido en los diamantes 
de ya no ser el de antes
lo insalvable se acentúa. 
El instante desvirtúa 
eso que alguna vez fuiste 
y que fui. Tan sólo existe 
el mundo que continúa. 

Glauco

miércoles, 1 de octubre de 2025

No amar y amar

Más allá del coraje
del odio y la vergüenza,
la paciencia comienza
ese sinuoso viaje
hacia la vanidad 
de vanidades. Muere
la simple realidad
de aquel hombre que quiere
pasar y no pasar…
No amar y siempre amar. 

Se han perdido las olas 
Se han perdido los vetos.
No hay amores completos 
ni hay memorias solas. 
Eso se llama olvido
y se va. Va y revive
en todo lo vivido.
Cuando se va recibe
el don de recordar,
de no amar y amar. 

Glauco

martes, 30 de septiembre de 2025

El fénix

Después de consumirse en las cenizas,
después de degradarse entre la muerte
y la vida, en mil partes (polvo inerte),
después de someterse entre las brisas…

Se acaban los espasmos y te atizas 
hasta ser ave nueva que convierte
las cenizas en una llama fuerte
(en mil partes renacen las sonrisas). 

Del fuego, punición de Prometeo,
renaces al igual que sus entrañas
y no te vas, no mueres, no nos dañas.

Te miro mas no sé muy bien que veo. 
Si mueres y al morir has renacido,
¿dime, por Dios, qué miras en tu nido? 

Glauco 


lunes, 29 de septiembre de 2025

Requiero

Requiero de los abrazos 
del alma, también requiero
los rayos y el aguacero
del reír y los retazos
sinuosos que tras tus pasos
se quedan. Me das la paz
en potencia y me das más
y yo no puedo saber. 
Tú siempre me haces volver
de las sendas del jamás. 

Tú todos los días estás
y me pones a tus pies:
lo que es es lo que es;
lo que das es lo que das…
Yo voy para donde vas.
Eres el sol que prefiero,
el perfume mañanero,
los vientos de la pasión.
Tu voz en mi corazón
es justo lo que requiero.

Glauco

domingo, 28 de septiembre de 2025

Me serena

No he llevado la muerte a lo profundo 
de mi alma, mi voz y mi camino. 
De la muerte no acato mi destino,
más lo llevo en mis pasos sobre el mundo. 

No he llevado la vida al inframundo
de la mente, del cielo, del albino
momento en que las lápidas termino
dejando en el pasado, en lo segundo. 

No he llevado algo más hacia mi vida
ni he llevado más nada hacia la muerte.
He llevado las glorias de la suerte 

al momento de ser lo que se olvida. 
Yo no soy nadie más, soy el que pena 
mientras la muerte viene y me serena.

Glauco

sábado, 27 de septiembre de 2025

No nacen los corazones

No nacen los corazones
del hombre, nacen del riego
que el viento le brinda al fuego
de eso que llaman pasiones. 
Dirán que las emociones
estallan el mundo entero 
y vuelven vasto al austero,
pero que digan también 
que nada de eso es el bien
si sin corazón nacieron. 

Nos nacen las alegrías
del vientre canalizado
con quién tenemos al lado
el día de las agonías. 
Pasan y pasan los días,
siempre distintas versiones 
y pocas explicaciones,
para que logremos ver 
que ni volviendo a nacer
nos nacen los corazones. 

Glauco

viernes, 26 de septiembre de 2025

Ritmo inolvidable

Se levantan los tambores,
las flautas y las trompetas 
y comienzan los temblores
de las pasiones secretas.

Se derraman los soneros
sobre el compás del bailable.
Lo hacen igual los bateros 
con su ritmo inolvidable.

Y ese ritmo crece,
aparece y reaparece, 
mece y palidece,
amanece y reverdece 

Vamos a bailar
en este y otro lugar. 
¡Ritmo singular
que nadie puede olvidar! 

Pues, caderas y rodillas
aprisionan lo inmutable
y mueven las maravillas
con el ritmo inolvidable. 

Glauco

jueves, 25 de septiembre de 2025

Lo que es cierto

Se tiene por certera la censura. 
Se tiene por censura lo certero. 
Está desvalorada la denzura
de aquello que se encierra en el “te quiero”. 

Te quiero con la típica figura
del niño que adormece al Canserbero
e impide que se pierda la ternura
en manos del insípido barquero. 

Se aloja entre mis manos la postura 
lozana que acaricia el cenicero.
Caricia del amar que es amargura
magnífica nacida del Primero.

Primero fue la vida una espesura,
neblina acurrucando al aguacero,
magnífica madeja que perdura
llenando de poemas el tintero. 

Poemas que revientan la armadura
en mil pedazos, funden el acero
y labran la magnética lindura
que abrasa en sus valores lo certero. 

Glauco

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Si fuéramos como niños

Si fuéramos como niños,
sin dagas y sin escudos,
con nuestros éxitos mudos,
sabríamos qué tantos guiños
expresan nuestros cariños,
ésos que llagan al mal
superando al animal,
al maligno y al fantasma;
donde lo bueno se plasma
volviéndose natural. 

Si fuéramos inocentes,
sin cercas ni proyectiles,
viviendo eternos abriles,
sabríamos que ser valientes
está en ser condescendientes
con aquellos que nos dañan,
nos muerden y nos arañan
y vuelven a desgarrar;
pensaríamos en amar
a quienes no nos extrañan. 

Si fuéramos los pequeños,
sin llagas y sin batallas,
sólo con lunas y bayas,
sabríamos que somos dueños
de la paz y de los sueños
que desde siempre tuvimos
y que nunca los perdimos
de la boca y nuestro ver;
buenos quisiéramos ser
si fuéramos como niños. 

Glauco

martes, 23 de septiembre de 2025

Lo eterno

Hay en tus labios algo permanente, 
no sé si las palabras o el aliento. 
El eco en la palabra es envolvente, 

igual que en el aliento lo es el viento.  
Eso que permanece me retoca, 
me da las facultades del intento.  

Intento ver qué tienes que convoca, 
ese algo que en tus labios permanece.  
Intento ver lo eterno de tu boca. 

lunes, 22 de septiembre de 2025

Los múltiples amores

El poema sorpresivo,
el que quema la escritura,
en las pasiones perdura.
El poema está cautivo
y así se mantiene vivo,
está lleno de lectores,
de atardeceres y albores…
El poema incandescente 
hace que el alma reviente
en los múltiples amores. 

En los múltiples amores
los hombres se van muriendo.
Los lamentos van creciendo
igual que crecen las flores,
los hongos y los vapores.
Somos lectores en ruina,
lectura que no termina
y leemos vida entera.
No hay persona que no quiera
saber por dónde camina

Glauco

domingo, 21 de septiembre de 2025

Entre justicia y venganza

Siempre que ocurre una ofensa
el ofendido es sediento
de justicia o del violento
impulso que vuelve inmensa
la pasión y allí comienza
la confusión. ¿Qué esperanza,
qué bienestar, qué alabanza,
traen consigo los perjuicios?
No sabemos hacer juicios
entre justicia y venganza. 

Glauco

sábado, 20 de septiembre de 2025

La sabiduría

Es justo que el hombre muera. 
¿Cómo estar siempre en el mundo?
¿Es la vida una bandera 
ondulando en lo profundo?

Hemos llorado la muerte.
¿Por qué cesarán los llantos?
¿Llorar hace al hombre fuerte
o lo exhibe en los quebrantos?

Somos, en potencia, un muerto.
¿Qué nos hace lo que somos?
¿El pensamiento es abierto
o cerrado por el Nomos?

La vida se va en morir. 
¿Para qué se da la vida?
¿Es necesario vivir
para dar con la salida?

¿Tenemos tantas cuestiones?
Preguntar es la bandera
donde encontramos razones:
es justo que el hombre muera. 

Glauco

viernes, 19 de septiembre de 2025

¡Quién como Dios!

Solamente Dios perdona. 
Nosotros sólo olvidamos. 
El tiempo se desmorona
y en la memoria nos vamos. 

¿Qué se fizo el ofendido
cuando olvidó al agravioso? 
¿Qué dijo Dios al perdido
en un mundo peligroso? 

El olvido se amontona
en las sendas de la nada. 
El perdón es la corona,
es vida resucitada. 

No sé qué tiene el olvido,
en el buscamos reposo,
mientras el perdón dormido
nos deja en lo tormentoso.

Nosotros no perdonamos;
olvidar nos aprisiona. 
Sin embargo, recordamos:
“Solamente Dios perdona.”. 

Glauco

jueves, 18 de septiembre de 2025

Copretérito

Un imperfecto pasado
se labra siempre en la lengua.
Aunque lo antiguo no mengua
sí parece ser dejado
en un lugar no olvidado,
un lugar que se resiste
a dejarse y que persiste
en el tiempo y su defecto
(copretérito / imperfecto).
Lo que en la memoria existe. 

Nos negamos a negarlo:
el recuerdo permanece
mientras el olvido crece
y buscamos afirmarlo. 
No podemos olvidarlo,
la lengua trae el intento 
de hacer perenne el momento,
se opone a la voluntad
y lo único que es verdad
es que el olvido es el tiempo. 

Glauco

miércoles, 17 de septiembre de 2025

La virtud de la mujer

La virtud de la mujer
es haber venido al mundo
para mostrar el segundo
preciso del aprehender,
ese momento en que ver
es lo mismo que sentir
que nadie puede morir.
Ellas saben del sopor
producido por su amor
y que engatusa el vivir. 

Glauco

martes, 16 de septiembre de 2025

Adivinanza

Tu voz, esa adivinanza
que baila sobre los vientos
y se acaba mis intentos
de conocer esa danza.
Existe una semejanza
en semilla y cementerio:
tu voz, la voz del imperio
de aquello que no se sabe;
tu voz es aire que cabe
en el soplo del misterio. 

Glauco

lunes, 15 de septiembre de 2025

Soneto elegiaco a I. C.

¿Adónde irá la vida cuando algo
sea muerte? ¿Dónde habrá paz y consuelo? 
¿De qué memorias, dadas al subsuelo
y maltratadas por lo que no valgo,

se inspirarán los llanos a ser sendas? 
¿Por dónde empezarán los manantiales
a erosionar arenas en cristales 
que de alguna manera siempre entiendas? 

¡No sé muy bien adónde estas preguntas
irán cuando las fuerzas se terminen! 
Mas sé que en el momento que germinen 

respuestas, volverán a hallarse juntas 
las almas del oriente y del pasado,
las que no lloran y las que han llorado. 

Glauco

domingo, 14 de septiembre de 2025

La retribución

Amor con amor se paga:
llama, fruto, enfermedad,
mentira y también verdad,
cansancio, sentir y llaga…
Es la retribución vaga
del amén y del te quiero,
es la muestra del esmero
y de la ausencia latente.
Todo él se vuelve potente,
único, puro y sincero. 

Llama desde lo anterior,
desde la vida y la muerte.
Llega con el viento fuerte
a disolver el vapor
del silencio. Así el amor
que se paga con lo mismo
es un existencialismo,
una forma de vivir. 
Todo se puede sentir
en este elevado abismo. 

Glauco

sábado, 13 de septiembre de 2025

Tú tienes

Tú tienes algo típico del té:
la calidez sin sueño y el aroma,
la condición de hacer a quien te toma
un hombre místico de pan y fe. 

Tú tienes algo mágico del bien:
la calidez durmiente y el intenso
sentir de amor, por eso cuando pienso
en ti, sin duda, pienso en mí también. 

Tú tienes algo rústico del ver:
la calidez intensa en la mirada,
la llama del instante desbocada
por unos besos que me diste ayer. 

Tú tienes algo ecléctico del mal:
la calidez que todo justifica,
la sensatez del cielo que replica
eso que es el pecado original. 

Glauco

viernes, 12 de septiembre de 2025

Los llantos

Marítimas pestañas de oraciones,
alejan las visiones tenebrosas
y vuelven luminosas las visiones
y a todas las miradas: luminosas. 

Me llueve el corazón en las ojeras
como lenguas de fuego, como danza.
Se vuelven mil tormentas las laderas
y sólo mi mirada es su alabanza. 

Mis párpados se pegan, incansables, 
proyectan en mis ojos el pasado. 
Me atacan las memorias con sus sables
como rencores de lo que he olvidado. 

Y lloro sin saber lo que otros saben;
y lloran sin saber lo que yo sé. 
En este llanto las envidias caben
pues entre tanto llanto nadie ve. 

Glauco

jueves, 11 de septiembre de 2025

Un martes

En la noche de un día martes
se quedaron los ocasos
antiguos rotos en partes:
memorias de los ocasos.
Todavía me aferro a ellos,
mil retazos, mil destellos. 

No me olvido de las luces,
las recuerdo en los cabellos,
en las ruedas, en las cruces,
en los pies. Momentos bellos
se pierden en la memoria
y yo me pierdo en la historia. 

En la noche de algún día 
me encontré con lo que vi:
partes de una travesía 
que de allá me trajo a aquí. 
Quizás ese día es un martes
fragmentado en muchas partes. 

Glauco

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Eso es el laberinto

Cada vez que te he mirado,
he mirado a alguien distinto.
Tu pecho es un laberinto
que el minotauro ha minado:
senderos que me he olvidado
pensando en tu corazón. 
Espero por la ocasión
de andar contigo la senda
donde tu pecho se encienda
como sueño de Asterión. 

Me llamo como el instinto
y tú te llamas igual.
Tu nombre es tan natural
como lo es el vino tinto. 
Tu nombre es el laberinto,
la guerra, la bendición,
el intento, la oración,
la palabra y el jamás.
Podré descansar en paz
en las sendas de Asterión.

Glauco

martes, 9 de septiembre de 2025

La espada y la pared

Entre el silencio y el ruido
hay algo que no he tenido:
la fuerza para callar
ni la prudencia de hablar. 

Entre el ruido y el silencio
hay algo de vaho y cencio:
algo del aliento frío
y otro poco del estío

Entre el habla y lo callado
hay algo que no he dejado:
las ganas de decir más
y también de estar en paz.

En lo callado y el habla
hay una cruzada tabla:
la cruz de mi sacrificio
y lo libre de mi oficio.

Entre lo frío y el calor
hay algo que sabe amor: 
la añoranza de la ausencia
y el gozo de la presencia. 

Entre el calor del aliento
hay algo que dice el viento:
todo cambia, todo va;
lo que es también está. 

Glauco

lunes, 8 de septiembre de 2025

La llave del Rey Momo

Todo corazón estrecho
es estrecho porque esconde
cuándo, cómo, cuál y dónde 
puede encontrar su provecho. 
Y sin puertas en el pecho
del humano, el corazón
se vuelve caparazón 
que resguarda los errores
pero también los mejores
momentos de la pasión. 

Sin embargo, los humanos 
no sabemos del querer,
nos doblega el padecer,
el calor de los veranos,
la llaga de los ancianos...
Todo es convertido en fuego
artificial para luego
confundir el carnaval
con la desdicha. Es igual
la falsedad al dios griego.

El Rey Momo se ha burlado
del dios que no puso puertas
en el hombre y dejó abiertas
las dudas, de lado a lado. 
El corazón se ha cerrado 
con un candado de plomo
para que, ni por asomo,
nadie lo pueda mirar.
Habrá que aprender a hablar
con la llave del Rey Momo.

Glauco

domingo, 7 de septiembre de 2025

Mi nombre

El viejo que me mira ahí adelante
alguna vez fui yo mirando antaño,
por mucho que parezca ser extraño,
miraba al otro yo, pequeño infante. 

Esa visión constante el cielo infringe:
no es noche ni mañana ni es la tarde. 
En mí tiempo y espacio hacen alarde
de ser yo mismo trampa de la esfinge. 

He sido lo que soy y seré luego:
la paz y la batalla y nueva paz,
las sempiternas fechas del jamás,

cardo y ceniza, viento, aliento y fuego.
Me mira allí adelante el viejo hombre,
ese que va conmigo y con mi nombre. 

Glauco

sábado, 6 de septiembre de 2025

Los pasajeros

Pasan los pasajeros cual minutos,
en sus ojos el mundo y un millón
y en mis ojos son ellos diminutos,
¿así es de diminuto el corazón? 

Se van y vienen. Vienen y se van. 
¿Adónde van? ¿Acaso hacia sí mismos? 
¿Acaso voy también? Sé bien que están 
donde yo estoy, en un Babel de abismos. 

Los miro y, por supuesto, estoy seguro
que ellos también me miran. ¿Qué me miran? 
¿Me ven como otro mundo? ¿Otro futuro? 
¿Al verme, igual que yo, también se inspiran? 

Sus pasos son mis pasos. Caminamos
unidos en los suelos y solemos
pensar en nuestros pasos. Nos callamos
sin ver qué nos decimos si nos vemos. 

También soy pasajero y también paso 
delante de los ojos y soy uno
que es parte del millón, soy un retazo
de huella compartiendo con alguno. 

Glauco

viernes, 5 de septiembre de 2025

En mi pupila

He visto al otro hundirse en mi pupila,
parece que padece del destello
del yo que al otro lado me vigila. 

Padezco de su vista el atropello,
me juzga, me critica, me desgarra,
me acaba recogiéndome del cuello.

Me dice que ejecuta la guitarra
y encuentra entre los libros un amigo
(Avito Carrascal; Violeta Parra);

me dice que en la calle hay un abrigo
que no le quita el frío ni lo calienta,
tan sólo es un traslúcido testigo;

me dice que la soledad lo inventa
y no tiene más nada que su vida.
Padezco del reflejo que me alienta

a ver en ese otro una prendida
vela de reflexión, de un ego ajeno,
arché de lo que soy y su estampida. 

En un ojo febril, verde y sereno
se tallan los destellos de manila
que me hacen comprenderme como bueno
cuando me veo delante, en mi pupila. 

Glauco

jueves, 4 de septiembre de 2025

Todo tuyo

Mi piel junto a la tuya hace el ocaso 
y se tiñen de rojo las mordidas. 
Eclipsas mis ensueños con tu abrazo 
y entonas los cantares de las vidas:
silencios entallados al zarpazo 
del alba de tú y yo. ¡Gratas heridas!
Me entumes y, por extensión, te entumo,
ocaso del venir y del consumo. 

Podrías doblar mi piel hecha cenizas 
y yo alargar la vista de los montes. 
Tu piel, mi piel, la piel, sendas cornisas,
perímetros, almenas, horizontes.
Son únicas las tácitas sonrisas
y espero que con ellas me confrontes. 
El don de amor, de piel, es el arrullo
que me hace ser tu amor, ser todo tuyo. 

Glauco

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Linda Violeta

Amarte me da la vida. 
Tres años de vida nueva.
Amarte sólo me eleva, 
del llanto me da salida.
Amarte me da bebida:
el vino de la ternura.
Amarte me da la pura 
mañana, me hace poeta. 
Amarte, linda Violeta,
es encanto que perdura. 

Glauco

martes, 2 de septiembre de 2025

Por más veces que el tiempo

Por más veces que el tiempo me condene
a terminar mi paso en esta tierra
y en otras, sin dar paz y sin dar guerra,
habré de empecinarme en lo perenne.

Habré de desgarrarme en las grafías.
los hielos de Siberia, las canciones,
la huella seminal de los leones, 
las brujas, los carbonos y los días…

Habré de perseguir el manto eterno
de luces que nos cubre allí en lo oscuro.
Habré de dar el tiempo por seguro

como quien da por cierto al otro externo.
Por más veces que el tiempo siempre nuevo
me acabe, yo seré signo longevo. 

Glauco

lunes, 1 de septiembre de 2025

La eterna era

Se desgarra la lluvia en los cristales 
y deforma las formas de lo visto,
Cristo mismo se vuelve el Anticristo 
cuando mundo y visión no son iguales.

Se desarman los rayos matinales
en mil lupas, siendo un millón de rayos,
padeciendo las luces los desmayos
y los vidrios las lluvias torrenciales. 

No se miran las grietas a sí mismas,
solamente erosionan contra el paso
de las cosas, del viento, del escaso

comprender de las gotas los mil cismas. 
Todo cambia en la lluvia mañanera:
la visión, la igualdad, la eterna era. 

Glauco

domingo, 31 de agosto de 2025

Páginas enteras

En el vacío de páginas enteras,
allí entre los espacios invidentes,
memorias avivadas y calientes
se forman y conforman en esferas. 

Allí en esos espacios es la gloria
un mínimo tesoro perseguido
por todos, es desgracia del olvido
que no conoce a Dios, es la memoria. 

Allí entre los recuerdos está Dios:
estático y estético y bendito;
memoria es la metáfora del rito

profano, la del olvidar precoz.
En la memoria hallamos el camino
para poder llegar a lo divino. 

Glauco

sábado, 30 de agosto de 2025

El legado

De todas las palabras del invento
divino que cedió a sí mismo el verso,
me quedo con aquella: el universo,
la paz, la vida, el mar, el firmamento. 

De todas las palabras sólo hay una
rodeando todo el astro de la historia:
el ansia, la minuta; la memoria
que ronda, del sentido, la laguna. 

En el principio el logos dijo “Se haga
la luz” y en ese pronunciar se hizo.
Hay luz y logos porque Dios lo quiso

al darse para sí la eterna llaga
de hablar, legándonos, así, el misterio
de ser sin padecer el cementerio. 

Glauco

viernes, 29 de agosto de 2025

El idiota

El cristal en la playa descubierto 
por la playa, en sí mismo, fue labrado.
El cristal por la arena deformado
no tiene otro destino que estar muerto. 

El cristal permanece, al cielo, abierto
(ese cielo que tantos han buscado). 
Las arenas del mar lo han rechazado
en un mundo terreno siempre incierto. 

No hay cristal, hay un príncipe bendito,
un piadoso y honrado, e inocente,
que, por mal, erosiona con la gente. 

Descubrir sus virtudes necesito,
no me importa sufrir esa derrota
de ser bueno y por eso ser idiota. 

Glauco

jueves, 28 de agosto de 2025

La espada, el sendero y los párpados

Las espadas de todos los guerreros
se encontraron más veces que la muerte
con la vida. Asimismo los senderos
se encontraron andando entre lo inerte
de destellos, escudos y romeros.
Toda espada en sendero se convierte
y los párpados siempre se ven rojos
cada vez que cerramos nuestros ojos. 

Glauco

miércoles, 27 de agosto de 2025

Demonios

¿Has soñado demonios en la noche? 
Son deformes estatuas del pecado.  
Muchas noches tus sueños han quedado 
vaciados de aprehensión y de derroche. 

El pecado, victoria de la nada, 
es eterno (magnífico el tropiezo). 
Todos gritan y nadie queda ileso 
de ese ruido. La noche no es callada.  

Si se mueren los niños, ¿qué nos queda?  
Si es violento el destino, ¿qué tenemos?  
Dios lo sepa, nosotros no sabemos: 

una manta liviana hecha de seda 
que nos ata a las grietas de la vista; 
es la manta de un dios fiel y nihilista.

Glauco

martes, 26 de agosto de 2025

Octava

Once momentos fluyen en el verso
que da paso al siguiente y que se acaba
apenas llega a ocho el universo.
Intercalando rimas va y se agrava
hasta que ese sonido se es perverso 
y en una sola rima se deslava. 
Es un ritmo constante y natural
el que se mueve con la octava real. 

Glauco

lunes, 25 de agosto de 2025

Lo contado

Yo te daba, te doy y te daría
las hundidas arenas en el Nilo,
de Penélope el lienzo con su hilo,
las riquezas del ábate Faría…

Un cuento de otro cuento en Sherezada
germinando, de Salomón las minas,
los misterios del ser de Las Meninas,
el nadear que reacciona con la nada. 

Todo aquello que he dado y sigo dando
se resume en la cláusulas del mundo:
vida es sueño, el humano, el vagabundo,

la morada, el ayer, el cómo, el cuándo. 
Todo aquello que a diario yo te doy
es el cuento que otros dicen que soy. 

Glauco

domingo, 24 de agosto de 2025

Nos darán aliento

Viene temprano la muerte
cuando la vida no ha sido 
vivida. Se halla escondido
un naipe de buena suerte
para aquel que avanza fuerte
y se dedica a vivir. 
No se salva de morir
nadie en este mundo llano.
Sin embargo, es muy humano
el tiempo de resistir. 

La muerte también resiste
ante nuestra resistencia.
Sólo la vida y su ciencia 
nos dan cuenta de que existe
un momento para el chiste 
y otro más para el lamento.
La vida es sólo un momento
y otro momento es la muerte…
Y con un poco de suerte
ambos nos darán aliento. 

Glauco

sábado, 23 de agosto de 2025

Parábola del jilguero y el álamo

Amén le dijo el álamo al jilguero
el día que éste cantó sobre sus ramas.
En aquella canción decía “Tú amas
igual al sembrador y al carpintero”. 

También decía el jilguero en sus cantares:
“tú vas con quienes van y luego vienen,
los amas porque todos ellos tienen
lo que tú no y se llevan tus pesares.”. 

El álamo al jilguero le decía 
“amén, hermano errante, que así sea,
¡qué todo aquel que canta y aletea

pueda llevarme a amar con alegría.”.
Orar es un cantar que permanece 
dos veces en donde lo bello crece. 

Glauco

viernes, 22 de agosto de 2025

Quién es quién

Llueve la lluvia y no sé bien quién llueve.
Se atiza el fuego y no sé quién atiza. 
La bruma abreva hervores de la brisa
sin saber bien que toda brisa es breve. 

El hombre piensa y no sé bien quién piensa.
Se siente amor y no sé bien quién siente. 
Los cánticos caminan lo caliente
del cómico cantar que no comienza. 

¿Acaso hay un sujeto conocido
que sea y al ser sí mismo nada sea?
¿Acaso hay un misterio que no crea

que allí en el ego todo está perdido? 
¿Quién es ése que todos llaman quién? 
No es un ese, ni aquél, es un también. 

Glauco

jueves, 21 de agosto de 2025

Párpados

Cada que parpadeas una medalla
de imágenes y espejos me acomete. 
Laureles luminosos: diecisiete 
fragmentos de un amor vuelto metralla. 

Cada que parpadeas mi piel se calla
de múltiples maneras puntillosas.
Volcánicos tus poros: las hermosas
espinas en que tu calor estalla. 

Cada que parpadeas se sintonizan
tus ojos con mis ojos. Y lo oscuro
se vuelve una esperanza del futuro. 

Yo debo parpadear y se me erizan
de miedo los extremos. Sólo espero
que sientas tú también cómo me muero. 

Glauco

miércoles, 20 de agosto de 2025

Huellas

En mis huellas digitales
se encuentran rastros de ti,
llenando el surco. Los vi
en los rastros naturales
de mi piel. Originales
han sido todos tus rastros,
como ramas de celastros,
como páginas de un cuento.
Eres, en todo momento,
mi misterio de los astros. 

Glauco

martes, 19 de agosto de 2025

La oscuridad

Oculta a la luz del día 
está la luz de los focos,
igual se esconden los locos
entre la sabiduría.
Ninguna lámpara guía 
cuando la luz es total;
el espacio sideral
por eso aparece cierto,
ya que ha sido descubierto
gracias a la oscuridad. 

Glauco

lunes, 18 de agosto de 2025

Porque te quiero

Te escribo porque te quiero.
¿Por qué te quiero? Te escribo:
te quiero porque el velero
de tu amor me sopla en vivo,

te quiero porque me mueve
tu mirada a verlo todo,
a sentir que el mundo breve
está, todo, hecho a tu modo,

te quiero porque me miras
como nadie me ha mirado,
te quiero porque suspiras 
al caminar a mi lado. 

Te quiero porque te escribo.
¿Por qué te escribo? Te quiero. 

Glauco

domingo, 17 de agosto de 2025

Lo que he soñado

Inevitablemente he renunciado
al eco de dormir y no soñar.
Sentir que no he soñado es olvidar
un algo de la vida irrealizado. 

Y sin embargo, sé que diario sueño:
un sol, una genista, una alameda…
Después de tantos sueños nada queda.
Palabras sin sentido, sin un dueño. 

El eco me susurra que despierte,
me dice, entre los vientos, —no te duermas—
y yo, sin más decir, veo las enfermas 

penumbras de la noche, de la muerte
y lloro sin saber lo que he llorado,
después ser consciente que he soñado. 

Glauco

sábado, 16 de agosto de 2025

La confianza

Entre lo falso y lo cierto
siento que ando caminando,
pero ¿cómo sé que ando
si no sé si estoy abierto
a caminar? ¡No estoy muerto! 
Tengo fe y tengo esperanza
y estoy decidido a ultranza
de que todos somos uno
y de que uno no es ninguno
sin la mágica confianza. 

Glauco

viernes, 15 de agosto de 2025

El cielo grave

Bruscamente la lluvia ha desnudado
todo rayo de sol del firmamento,
de los pastos y aceras el aliento
vertical los ascensos ha surcado. 

Es la lluvia alimento del acervo
cultural de los hombres: cuando llueve
muchos hablan en un intento leve
de domar al fenómeno en el verbo. 

De la lluvia se dicen tantas cosas:
flecha, tromba, centellas, soldaditos,
un desastre, canción, desdicha y gritos.

¿Qué nos dice la lluvia? ¿Versos, prosas?
No lo sé. ¿Tú lo sabes? ¿Alguien sabe?
Es tan solo, quizás, un cielo grave. 

Glauco